Quién es la narcoabogada que nombró Patricia Bullrich en el debate presidencial

Julieta Bonnano fue condenada por contratar un sicario para matar a dos de sus principales clientes. Las víctimas estaban vinculadas a una de las causas más importantes de tráfico de cocaína

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La abogada de narcos Julieta Bonanno
La abogada de narcos Julieta Bonanno durante su estadía en México. La foto fue recuperada de su celular

“Hace unos días dijo que quiere espiar los celulares de las personas detenidas”, le recordó Miryam Bregman a Patricia Bullrich en uno de los cruces del segundo debate presidencial. Aunque la candidata de la Izquierda hizo esa introducción para cuestionar a la ex ministra de Seguridad sobre su actitud frente a su ex jefe de campaña Gerardo Milman (mencionado en la causa del atentado contra Cristina Kirchner), la actual jefa del PRO respondió a la primera parte con una referencia a una abogada condenada por un doble crimen, en una supuesta vendetta narco.

¿Usted sabe lo que es el narcotráfico? ¿Sabe lo que es el Chapo Guzmán, lo que es ser el jefe de una banda de narcotráfico? ¿Sabe que le acaban de intervenir el teléfono al abogado del juez (Walter) Bento? ¿Por qué? Porque son parte de las asociaciones ilícitas. Siempre lo va a hacer un juez, pero yo conocí dos casos, una abogada que mató a un testigo y a esa abogada no le habían querido intervenir el teléfono y sabíamos que era parte de la organización criminal”, lanzó Bullrich con referencia directa a Julieta Estefanía Bonnano.

Bonanno, la abogada en cuestión, actualmente presa en la cárcel de Ezeiza y es quien recibió la pena de prisión perpetua por haber contratado a un sicario que ejecutó a los mexicanos Rodrigo Alexander Naged Ramírez y a su hijo, John Alexander Naged Aguilar, involucrados en el caso Bobinas Blancas, una de las operaciones de tráfico de cocaína más importantes registradas en el país, que fue frustrada por la Superintendencia de Drogas Peligrosas, en 2017. Con Bullrich como ministra de Seguridad de la Nación en funciones.

El doble homicidio ocurrió el 4 de junio de 2018 en el departamento que ocupaban las víctimas sobre la avenida Cabildo, en el barrio de Belgrano. ¿Quién le abrió la puerta al killer? Según lo registraron las cámaras de seguridad del edificio, Bonnano lo hizo.

Doble crimen narco en Belgrano: el video de la abogada que entró al edificio con el sicario

Al principio, la letrada, oriunda de Ituzaingó, intentó hacer creer a los investigadores que ella misma había sido intimidada y encerrada en el lavadero de la propiedad por el sicario. Dijo, en su coartada, que desde allí había llamado al 911 y que había acudido a la propiedad en su calidad de abogada, para darles dinero con el que pagarían el alquiler “por cuestiones humanitarias”.

Lo curioso es que las evidencias fundamentales del expediente fueron halladas en el celular de la abogada, que el juez federal de Campana Adrián González Charvay ordenó intervenir, luego de que el juzgado de instrucción porteño que intervenía se inhibió del caso que, a todas las luces, tenía un trasfondo narco.

En ese acto, González Charvay autorizó al Jefe de la División Operaciones Federales de la PFA para realizar escuchas directas, es decir, en vivo. En consecuencia, lo que aseveró Bullrich no es tan fiel a la trama. Al día siguiente, Bonnano fue detenida en su casa de Ituzaingó. En el allanamiento, los federales encontraron gran cantidad de tarjetas SIM y celulares. Pero la estrella del procedimiento fue un Iphone 8 de color blanco y rosa que la penalista llevaba encima y que creía invulnerable.

El aparato fue desbloqueado gracias a la intervención de la empresa Cellebrite, en Estados Unidos. Así, los agentes accedieron al contenido de los chats conservados y a los que borró, recuperados en febrero de 2019. En ese instante, cualquier vestigio de duda sobre el rol de la letrada se evaporó.

La abogada de narcos Julieta Bonanno
Otra de las imágenes del viaje a México recuperadas del celular de la "narcoabogada"

La Tía

Los agentes encontraron conversaciones de WhatsApp de enero de 2018, cuando comenzó a tejer el doble asesinato por orden de una mujer mexicana tan enigmática como peligrosa, apodada “La Tía”. De acuerdo a la investigación, se trata de una pieza de la organización que tenía una función preponderante, que le daba órdenes a la penalista argentina.

De acuerdo a los chats, la relación entre ambas se afianzó durante un viaje de Bonanno a México. Las fotos de esa visita al exterior también fueron encontradas en su Iphone e ilustran esta nota. En esa oportunidad, ambas mujeres se habrían reunido. Incluso, habría surgido un vínculo romántico. Pero lo más importante: de esas conversaciones, también se desprende que “La Tía” legitimaba a la abogada ante quienes resultaron sus víctimas.

Y vale, en este punto, hacer una aclaración. Para ese entonces, Rodrigo Alexander Naged Ramírez cumplía prisión preventiva en el penal de Ezeiza, pero un accidente cerebro vascular obligó su traslado a un centro de salud. El 15 de marzo de 2018, la justicia ordenó su inmediata libertad debido a las secuelas que le dejó el ACV.

Bonanno era su defensora en ese expediente. Naged no era como cualquier cliente. Informes de inteligencia de la DEA lo sindicaron como coordinador de vuelos clandestinos de transporte de drogas y lo vincularon con carteles de narcotráfico en México. La denominada “narcoabogada” se convirtió en su única referente en el país, en su confidente y en su persona de confianza. Claro que el mexicano ya no cumplía con las expectativas de sus jefes y es aquí donde entró con fuerza la figura de “La Tía”.

Julieta Estefanía Bonanno, arrestada por la PFA
Julieta Estefanía Bonanno, arrestada por la PFA

Los investigadores consideraron probado el día en el que la mujer le dio la orden de la ejecución. Ocurrió el 29 de enero de 2018, cuando “La Tía” le indicó expresamente a Bonanno que diera muerte a Naged y a su hijo. “Quitele la manguerita”, le ordenó ese día vía WhatsApp, en alusión al narco que todavía se recuperaba en un hospital. Bonanno le advirtió que en ese sitio era imposible, debido a la gran cantidad de personas que deambulaban y las cámaras de seguridad. “Ya le voy a encontrar la vuelta para que cene. Téngame paciencia”, le prometió.

La “cena” no era una invitación, se trata de un término utilizado por la mafia que significa muerte. “Un 2x1″, añadió la abogada en relación a John Alexander, el único familiar presente de Naged en Argentina.

“O vuelvo a la vida normal de abogada mediocre, carancheando causas... Me seduce mucho la plata, la idea de trabajar allá”, le confesó Bonanno a una amiga sobre sus prestaciones al cartel narco en México. Aquel mensaje fue enviado el 12 de febrero de 2018. “Allá quieren que pase a mejor vida”, le confió a su interlocutora sobre sus planes.

Desde ese entonces, se registraron varios intentos. En mayo, la abogada envío diferentes mensajes por WhatsApp para la compra de “un perrito de 9 meses”, es decir, una pistola 9 milímetros. “Lili! Buen día! Qué onda el pibe ese al final? El sicario que me habías dicho”, preguntó a otro contacto con frialdad.

Concretado el plan, intentó zafar, no pudo y todas sus conversaciones quedaron al descubierto. También su intento por cometer el asesinato durante un viaje a República Dominicana. Así, sus sueños de vivir en un paraíso narco se derrumbaron estrepitosamente.

En el juicio, Bonanno ensayó una defensa en la que mencionó, precisamente, a la candidata de Juntos por el Cambio. “Esto se debió a la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que eligieron (sic) un Juzgado con un juez amigo e hicieron todas estas cuestiones”, acusó. El Tribunal no dio crédito a esa hipótesis y recibió la pena máxima.

En tanto, la identidad del sicario de capucha, que se fugó en el mismo Chevrolet Corsa gris oscuro en el que había llegado a la escena, sigue siendo un misterio.