
El Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) alojó durante los últimos tres años a los acusados de asesinar a Fernando Báez Sosa en pabellones propios, lejos de otros detenidos, con recreos donde no se cruzan con otros internos y horarios de visita exclusivos para sus familiares, atendidos por psicólogos y leyendo libros de sagas de fantasía como Game of Thrones.
Lo que vivieron en la Alcaldía N°3 de Melchor Romero y la Unidad N°6 de Dolores no puede llamarse un encierro VIP. Las condiciones edilicias son las mismas que en cualquier otra cárcel. El RIF, resguardo de integridad física, es un dispositivo para evitar ataques, en este caso de detenidos que buscan hacer su fama hiriendo a otro preso de más fama, una constante en la vida tumbera. El SPB es, básicamente, el responsable final de sus vidas y su seguridad. Nadie querría un escándalo de esta magnitud, lo que mantuvo a los rugbiers seguros en todo este tiempo.
PUBLICIDAD
Hoy, tras las condenas, todo esto puede cambiar.
Fuentes con acceso a la situación aseguran a Infobae que el SPB definirá la situación de los rugbiers en base a los pedidos de cupo que hagan los magistrados. Tras la condena, el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 requirió que los ocho regresen a Melchor Romero, a la espera que se decidan sus destinos finales. El traslado, confirmaron fuentes penitenciarias a Infobae, ocurrió a mediados de la tarde de este lunes.
PUBLICIDAD
“Se quedan provisoriamente en Melchor Romero hasta que se defina el destino carcelario. La cárcel conlleva celda, pabellón, escuela, talleres, iglesia, campo de deportes, encuentro familiar, visitas; un montón de cosas que en la alcaidía no tiene, ya que están encerrados todo el día y solo salen al recreo”, explicaron las fuentes consultadas.

Y añadieron: “Pueden quedarse algunos días, semanas o un mes. Están evaluando a dónde enviarlos, si van juntos o separados, de a dos, de a cuatro... Pero sí o sí van a alguna cárcel”. Así, tras ser asignados a otros penales, entrarán en una realidad carcelaria totalmente distinta.
PUBLICIDAD
El resguardo de integridad física podrá ser mantenido, pero en base a sus penas, podrán ser separados y enviados a distintos penales, donde se encontrarán con el principal problema del SPB: el hacinamiento y la sobrepoblación. Las cárceles bonaerenses tienen una capacidad nominal para cerca de 30 mil detenidos. Hoy, superan los 52 mil, de acuerdo a datos oficiales.
El penal de Campana, el más cercano a Zárate, sería el más idóneo para encerrarlos: la cercanía a las familias es un criterio que suele primar. Lo que ocurre en la práctica es otra cosa. Hoy, Campana se encuentra hacinado. Los rugbiers podrían ser alejados de sus familias, alojados en cárceles del interior bonaerense profundo, en unidades donde suele haber un 90 por ciento de detenidos de otras jurisdicciones.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: El crimen de Fernando Báez Sosa: “No esperamos otro veredicto que la perpetua”, dijo Burlando

A otros presos no les gustaba el misterio en la cárcel de Dolores. Desde dentro del penal, un veterano de años en las jaulas provinciales decía poco después de su llegada en el verano de 2020: “Loco, ¿qué onda ‘los rugby’? A cualquier guachito que ingresan lo apuñalan o lo cagan a trompadas o les roban las zapatillas, no como a estos giles que les hicieron una pieza para diez”. Otro interno también relataba en ese tiempo: “En el primer día, vinieron a las cinco de la mañana, con un par de compas los vimos pasar nomás, pero rodeados de policías, ni las caras les pudimos ver. Estaba toda la comitiva del Servicio Penitenciario, y los que los movieron fueron todos los jefes de penales, directores, jefe de visitas”.
PUBLICIDAD
Máximo Thomsen fue el único de los acusados que se refirió a sus días en la cárcel, en su monólogo ante la fiscal del caso, Verónica Zamboni, también en febrero de 2020.
“Quiero aclarar que en la cárcel no estamos como dicen los medios, que dicen que tenemos aire acondicionado, que tenemos ventiladores, que somos presos VIP cuando en realidad estamos toda la noche escuchando lo que nos dicen otros presos, que nos gritan que tienen precio nuestras cabezas, que Burlando los va a defender, que nos quieren violar. Nos gritan de todo por la ventana”.
PUBLICIDAD
Sin embargo, en tres años, Thomsen y sus compañeros de causa no sufrieron ataque alguno, gracias a su aislamiento, que dista enormemente de los aislamientos regulares marcados como castigos internos.
Seguir leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Asaltaron a un chofer de aplicación, lo ataron con un cable y le robaron el auto: el descuido que permitió identificarlos
La víctima, de 51 años, fue reducida por dos falsos pasajeros que escaparon en su vehículo, pero chocaron a pocas cuadras y huyeron. Una cámara registró la secuencia posterior al robo

Cena, tragos y una droga que durmió a su víctima más de 24 horas: así fue el ataque de Lucía, la viuda negra policía
La sospechosa fue detenida en las últimas horas por la Bonaerense. Está acusada de desvalijar a un hombre de 64 años en Quilmes. Cómo fue la maniobra y su pasado en la Policía de Seguridad Aeroportuaria

Juicio por Loan: por qué los principales imputados evitaron declarar
Esperarán a que Fiscalía presente las pruebas para luego decidir si hablan y qué dicen. La segunda semana del juicio por la desaparición del menor terminó sin demasiados avances

Capturaron al presunto líder del clan Muñoz, el principal prófugo por el crimen del policía federal en Rosario
Eduardo Rodolfo Muñoz fue detenido este jueves durante un allanamiento en el barrio La Tablada. La Justicia lo señala como el jefe de la organización que opera en Villa Banana y como uno de los responsables del ataque en el que fue asesinado el agente Rodolfo Manfredi



