
Esta mañana, antes de salir de su casa, Marcela Bimonte (62) dejó la mesa puesta con varias frutas cortadas, varias botellas de agua mineral y, lo más importante, la pileta preparada para darse un chapuzón al regresar. El plan: salir a bicicletear con su pareja, Luis, y sus compañeros del grupo “Bicicleteada Zen”, que sale los fines de semana a recorrer la Ciudad de Buenos Aires y se junta para “pedalear, comer, meditar y elongar”.
Según contó una íntima de Marcela a Infobae, la idea era encontrarse en el planetario y, desde ahí, pedalear hacia Zona Norte para luego realizar una elongación y meditar todos juntos a orillas del río en la Costanera de Vicente López. Al finalizar la actividad, los que querían, podían ir a la casa de Marcela donde los esperaba la pileta para refrescarse. Pero lamentablemente la mujer no llegó al punto de encuentro: en el camino, fue embestida por un Ford Focus rojo que conducía José Carlos Olaya González y murió tras ser trasladada al Hospital Fernández.
PUBLICIDAD
Oriunda de la localidad de San Andrés, partido de San Martín, Marcela Bimonte estaba en pareja con Luis Ceccato, aunque no convivían. Juntos daban clases de reiki y de masaje tailandés. Además, en su tiempo libre, la mujer de 62 años iba al Hospital Roffo, especializado en tratamiento de pacientes oncológicos, para practicarles reiki a los enfermos terminales. Lo hacía desinteresadamente.
“Dedicaba su vida a mejorar la calidad de la vida de los demás. Especialista en Shiatsu, masaje tailandés y Reiki, colaboradora permanente en el Roffo. Cuándo digo que Marcela era una persona luminosa es porque lo es”, confió a este medio una de sus amigas, que prefirió mantener su nombre en reserva.
PUBLICIDAD

Marcela era también madre de dos hijas de un matrimonio anterior: Elena y Catalina. Elena vive desde hace años en Palmas de Mallorca. Se enteró de la muerte de su mamá hace un rato y, el primer vuelo que consiguió, es para el martes. Por tal motivo, allegados a la víctima creen que probablemente el velorio se haga dentro de unos días, cuando la joven llegue al país.
La otra hija, Catalina, compartía terreno con su mamá. Es decir: se había construido otra casa en el mismo terreno que Marcela por lo que vivían una al lado de la otra.
PUBLICIDAD
En el 2016, en medio de una bicicleteada nocturna, Bimonte chocó contra un poste que estaba mal colocado en medio de una bicisenda cerca de Ciudad Universitaria. Cuando cayó se rompió la pelvis. Fruto de ese accidente, Marcela pasó varios días internada y, durante mucho tiempo, no pudo volver a andar en bicicleta, actividad que le apasionaba. Recién pudo retomarla a principios de 2021 y estaba feliz.

En su página de Facebook, Marcela compartía fotos de sus salidas grupales con los integrantes de “Bicicleteada Zen”, en las que solía posar sonriente junto a su bicicleta o descansando al borde el río luego de sus jornadas de pedaleo. Al igual que el resto del grupo, la mujer era amante de la naturaleza y respetuosa del medio ambiente. Solía utilizar la bicicleta como su medio de locomoción y también como herramienta de esparcimiento.
PUBLICIDAD
Este domingo, ella y sus compañeros tenían pensado encontrarse en el planetario y, desde allí, pedalear hasta Vicente López para luego elongar y meditar todos juntos a orillas del río. Al finalizar la actividad, los que querían, podían ir a la casa de Marcela en San Martín donde los esperaba la pileta limpia para darse un chapuzón.
Las amigas cuentan que en el lugar quedó todo preparado: estaban las frutas cortadas, aguas y la pileta lista para el chapuzón.
PUBLICIDAD

Fue justamente en ese grupo cerrado de Facebook donde una de sus compañeras dio a conocer la noticia de su muerte. “Lamento decirles que falleció Marcela...es muy fuerte...recién me informaron...perdón que lo publique así crudamente...ella puro amor...que impotencia!!”, posteó Yami Fuhr.
Cuando fue arrollada por un Ford Focus rojo, Marcela circulaba por la bicisenda de la avenida Figueroa Alcorta. Su cuerpo impactó en el parabrisas, salió despedido y quedó tendido sobre el pasto.
PUBLICIDAD
“Estaba en paro cardiorrespiratorio. Se le realizó un drenaje porque tenía sangre y aire en los pulmones, lo que llamamos un hemo neumotórax”, precisó Alberto Crescenti, titular del SAME.

En tanto, el conductor del coche, identificado luego como José Carlos Olaya González, de 29 años, se había dado a la fuga fue detenido en Avellaneda. Lo apresaron 40 minutos después del hecho a bordo de una Jeep color negro, que lo había pasado a buscar por el lugar antes de que llegara la policía.
PUBLICIDAD
Olaya no solo dejó abandonados a los heridos sino también a dos mujeres que viajaban en el asiento trasero y que quedaron demoradas a disposición de la Justicia. Los otros apresados fueron identificados como Patricio Daniel Valiente, de 30 años; Lucio Valiente, de 20; y Fernando Ezequiel Escobar, de 29 años.
La causa quedó a cargo de la Unidad de Flagrancia Norte a cargo de la Dra. Natalia Pla, Secretaria a cargo de la Dra. Laura Solano. Olaya quedó imputado por homicidio culposo y los tres restantes por encubrimiento.
PUBLICIDAD
SEGUIR LEYENDO:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Imputaron a un policía que golpeó a su pareja hasta dejarla inconsciente y se fue a trabajar
La víctima también señaló que el efectivo la obligó a dejar la casa que comparten en el centro de Catamarca

Un joven apuñaló a un vecino y fue detenido por intento de homicidio en Córdoba
El Grupo ETER capturó a un sospechoso de 23 años por apuñalar a un hombre en el pecho. El herido permanece en estado reservado en el Hospital Regional Pasteur
Investigan el caso de una nena de 12 años que se intoxicó con drogas y alcohol en Bahía Blanca
El hecho fue denunciado por un pediatra del Hospital Municipal luego de que la menor fuera atendida el domingo por la madrugada. Todavía permanecería internada

Procesaron a la banda acusada de extorsionar al soldado que se suicidó en la Quinta de Olivos
La investigación judicial determinó que los acusados simulaban denuncias graves y exigían transferencias de dinero a través de amenazas en entornos virtuales. La causa continúa abierta y podrían identificarse más víctimas



