Crimen del cajero del Banco Nación: con seis acusados, la causa fue elevada a juicio oral

Ocurrió el 31 de enero de 2020. Aún hay cuatro prófugos. El debate está previsto para el segundo semestre del año

En el hecho fue asesinado el cajero Germán Chávez Torres
En el hecho fue asesinado el cajero Germán Chávez Torres

La causa en la que se investiga el crimen del cajero durante un asalto al Banco Nación de la localidad bonaerense de Isidro Casanova, en enero de 2020, fue elevada a juicio con seis acusados, dos de ellos por el robo y asesinato y otros cuatro por encubrimiento, entre ellos una Policía de la Ciudad que se encuentra excarcelada.

El juicio se llevará a cabo a pesar de que aún resta localizar a otros cuatro acusados de haber participado del golpe en el que fue asesinado el empleado bancario Mario Germán Chávez Torrez (31), entre ellos el sindicado autor material del crimen. El debate está previsto para el segundo semestre de este año y fue designado para llevarlo adelante el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín.

La única que permanece en libertad es Solange Estefanía Díaz (34), miembro de la Policía de la Cuidad, ya que la Justicia le concedió la excarcelación bajo caución real el pasado 18 de noviembre.

En tanto, los otros cinco acusados, Norberto Manuel Salinas, Lucas Fernando Delgado, Sergio Nicolás Poggi, novio de Díaz; Alejandra Francisca Carnevale y Ayelén Analía González están detenidos, los dos primeros por el asalto y crimen, y los tres restantes, junto a la policía, por el encubrimiento del hecho.

En tanto, permanecen prófugos Alberto Manuel Freijo, apodado “aceite” o “aceituna”, por quien el Ministerio de Seguridad bonaerense ofrece una recompensa de un millón de pesos para quien aporte datos que permitan localizarlo, y otros tres cómplices, identificados por los apodos de “Maxi”, “Chiquito y “Negro”. Freijo tiene un pedido de captura dictado por el juez federal de Morón Néstor Barral, quien intervino en la instrucción de la causa.

El hecho que se ventilará en el debate ocurrió el 31 de enero del 2020, a las 10.06, cuando una banda de ladrones con sus rostros cubiertos, fuertemente armados y organizados irrumpieron en la entidad bancaria situada en Roma 3271, de Isidro Casanova, y se apoderaron del dinero que había en tres cajas de atención al público.

En la caja uno se encontraron con Chávez Torres, a quien mataron de un tiro cuando intentó resistir el robo. A la banda le llevó dos minutos cometer el asalto y crimen y otros dos escapar del lugar, tal como quedó registrado en las cámaras de seguridad.

Al requerir la elevación a juicio del caso, la fiscal Mariela Labozzetta describió los roles que tuvieron cada uno de los acusados y los prófugos “para llevar a cabo el plan común y perpetrar el asalto”, indicaron fuentes de la causa a la agencia Télam.

“Al respecto, se verificó que cada integrante de la banda criminal tenía un rol asignado para llevar a cabo el plan común, ello por cuanto, ingresaron a la entidad armados y con sus rostros y manos cubiertas”, indica la acusación fiscal.

De acuerdo a la pesquisa, los asaltantes redujeron al empleado de seguridad que se hallaba en el ingreso de la entidad, fueron hacia el sector de cajas -al que accedieron con la clave que obligaron a ingresar a ese vigilador- y amenazaron a los cajeros con armas para que abrieran las cajas.

Algunos de los delincuentes comenzaron a guardar el dinero en bolsas de nylon que habían llevado para la ocasión, mientras que otro permaneció en el hall de ingreso al salón, donde mantenía tomada del cuello y por la espalda a una clienta y un restante marcaba el tiempo a metros de la puerta de entrada a la entidad.

El hecho que se ventilará en el debate ocurrió el 31 de enero del 2020
El hecho que se ventilará en el debate ocurrió el 31 de enero del 2020

En medio del asalto, Chávez Torrez quiso evitar el robo y se abalanzó sobre el acusado Salinas, momento en que otro ladrón, apodado “aceite” o “aceituna”, le efectuó al menos cinco disparos, uno de los cuales impactó en la pierna de su cómplice y dos en el cuerpo del empleado bancario, que murió en el lugar.

El atacante “continuó unos segundos más buscando dinero, mientras que Salinas intentaba salir del lugar arrastrándose por el piso, hasta que finalmente egresaron de la entidad bancaria” y escaparon con sus cómplices en un Renault Fluence gris tras protagonizar en la calle un tiroteo con un policía, en el que se efectuaron cerca de 30 disparos, indica el requerimiento fiscal.

Según la fiscal, “quedó demostrado que mientras sucedía el robo a la entidad bancaria, un sexto integrante de la organización, Lucas Fernando Delgado, permaneció fuera de la entidad, más precisamente en la esquina del banco” a bordo de un vehículo Chevrolet Vectra “aguardando allí hasta que concretaran el ilícito, para luego irse en la misma dirección que los demás integrantes de la banda”.

En base a los elementos obtenidos, la fiscal pidió que Salinas y Delgado sean juzgados por el delito de “robo agravado por el empleo de arma de fuego y por haberse cometido en poblado y en banda; homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía y criminis causae; resistencia a la autoridad; encubrimiento agravado por el ánimo de lucro ­cuatro hechos­ y asociación ilícita, en calidad de coautores penalmente responsables”.

Uno de los prófugos: Alberto Manuel Freijo, apodado  “aceite” o “aceituna”, por quien el Ministerio de Seguridad bonaerense ofrece una recompensa de un millón de pesos
Uno de los prófugos: Alberto Manuel Freijo, apodado “aceite” o “aceituna”, por quien el Ministerio de Seguridad bonaerense ofrece una recompensa de un millón de pesos

En tanto, la policía Díaz, Carnevale, González y Poggi afrontarán el juicio como acusados de “encubrimiento por favorecimiento personal, agravado por resultar el hecho precedente un delito especialmente grave (homicidio y robo agravado); siendo que en el caso de Díaz su conducta se encuentra agravada en razón que, a la fecha de los hechos, era agente de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires”.

Para la fiscalía, los cuatro acusados de encubrimiento ayudaron al ladrón Salinas a huir herido tras el hecho y a que pudiera llegar hasta la casa de la madre, donde logró permanecer oculto hasta que finalmente fue detenido.

“La causa está elevada a juicio oral pero sabemos que hay prófugos. Seguimos adelante con la investigación”, dijo a Télam el abogado Gabriel Iezzi, quien representa a la Asociación Bancaria, aceptada en la causa como “amicus curiae”.

“Destaco la labor investigativa policial y judicial que encabeza el juez federal (actual Camarista) Nestor Barral, su equipo de trabajo, como así también de la fiscalía federal actuante”, agregó el letrado.


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