Semanas atrás, Jazmín F. abrió su perfil en la red social Cafecito, donde jóvenes reciben dinero al pedir un apoyo a sus actividades artísticas. Jazmín, de 25 años, poeta, estudiante de teatro, organizadora de eventos culturales según ella misma, ofrecía una transacción simple: una lectura de un poema por 50 pesos. A través de su cuenta de Instagram, Jazmín ofrecía sorteos varios: lectura del tarot, o de la carta natal astrológica.
“Te juro en la vida me lo hubiese imaginado”, dice un conocido del circuito bohemio y hippie que la joven solía frecuentar, entre revistas online donde publicaba sus versos.
Hoy, Jazmín se sienta en una celda luego de que su casa de Caballito fue allanada, detenida e incomunicada a la espera de la jueza Alejandra Provitola que reúne las pruebas para indagarla en el día de mañana por un delito sumamente grave: la sustracción de un menor y un posible abuso sexual. La víctima: un chico de 6 años que retiró bajo la supuesta pretensión de ser su niñera a la salida de la colonia de vacaciones del Club Oeste en Caballito.
El chico, hoy a salvo, estuvo media hora cautivo. Ambos fueron encontrados en la zona de hamacas del Parque Rivadavia por la Policía de la Ciudad.
Provitola, por lo pronto, intenta determinar o descartar variables: a 24 horas del hecho, no existe una hipótesis. Se desconoce si Jazmín actuó apoyada por cómplices, con un plan, o de manera impulsiva, si es imputable o no.
Así, la jueza va por medidas clave.

Provitola no solo requiere la historia clínica de la acusada para descartar o confirmar cuestiones de salud mental: también ordenará pericias psiquiátricas y psicológicas, según confirmaron fuentes del caso a Infobae.
Se espera también que la familia del menor -cuya madre y tía hicieron fuertes declaraciones esta mañana ante diversos medios- declare en Tribunales en el curso de esta tarde: la revisión médica para confirmar o descartar signos de abuso en el chico será realizada en forma privada.
Por lo pronto, hoy al mediodía en el Cuerpo Médico Forense un grupo de psicólogos tomó lo que es quizás la declaración más importante de todo el caso: el testimonio en cámara Gesell del chico. Sus contenidos son mantenicds en reserva. La declaración duró poco menos de una hora y media: la jueza tomará en cuenta los análisis que los especialistas evalúen de sus dichos para sostener o modificar la imputación contra la falsa niñera.
“Cuando hablé con mi nene, él me dijo que estaba en la sala donde se juntan los nenes esperando que vengamos los papás”, aseguró su mamá. Cuando le consultó a su hijo sobre el episodio, el menor lo recordaba perfectamente: “Me dijo que alguien estaba en ese patio, una chica, lo agarra fuerte de la mano, le pregunta cómo se llama y le dice: ‘Vamos que la puerta está abierta’”.
El profesor a cargo del chico, por lo pronto, fue echado del club Oeste.
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