Rosario: la fiscalía del caso aseguró que la chica abusada en su fiesta de 15 fue violada en grupo por cinco hombres

Ramiro González Raggio, el titular de la Unidad de Delitos Sexuales de la ciudad santafesina, aseguró tener pruebas que acreditan la participación de cinco personas en el hecho cometido en la madrugada del domingo. Ayer por la tarde fue detenido un segundo sospechoso

La esquina donde fue encontrada la víctima tras el abuso.
La esquina donde fue encontrada la víctima tras el abuso.

La historia de la adolescente de Rosario que fue violada en su fiesta de cumpleaños de 15 y que terminó hospitalizada en grave estado tomó un rumbo aún más siniestro: el fiscal que investiga la causa confirmó tener material probatorio suficiente como para afirmar que se trató de una violación en grupo y que del hecho participaron al menos cinco hombres.

En las primeras horas del martes, se llevó a cabo la detención de un joven de 26 años, de iniciales P.E., en un domicilio cercano al cruce de las calles Tupac Amaru y Liniers, en el barrio Ludueña de Rosario, el segundo participante del hecho.

“Se llegó a esta persona a través de mensajes de Facebook que este joven le enviaba a su prima pidiéndole refugio en su casa de San Lorenzo. La prima se puso en contacto con su padre, quien se puso en contacto con nosotros. Gracias a eso y a la rápida intervención de la Policía de Investigaciones, pudimos encontrarlo en la dirección donde decía estar en esos mensajes de Facebook”, aseguró el fiscal de la Unidad de Delitos Sexuales de Rosario, Ramiro González Raggio, en declaraciones a la prensa local.

“A raíz de la profundización que hicimos de los datos, podemos confirmar con constancia fehaciente que hubo participación de cinco personas”, continuó el fiscal. Asimismo, Raggio indicó tener identificados a los tres participantes restantes en el abuso: “Las otras personas involucradas serían dos hermanos del primer imputado y un tercer individuo al que estamos buscando”.

La hipótesis de la participación de los cinco hombres llevó a cambios clave en la investigación judicial del caso. En primer lugar, la imputación de abuso sexual con acceso carnal agravado por el grave daño a la salud de la víctima sumó un nuevo agravante, a raíz de la participación de dos o más personas. Esto implicaría que ante una eventual condena, los acusados podrían a llegar a recibir una pena cercana al máximo de los 20 años.

La madre del primer acusado, y dueña de la casa donde despertó la joven tras el hecho, podría ser imputada por el delito de encubrimiento: “En principio no podíamos atribuirle el delito de encubrimiento porque se trataba de su hijo, pero ahora como hay participación de personas que no tienen ningún vínculo con ella, también se le labró una orden de detención a la señora”, dijo el fiscal.

Una de las testigos de la causa indicó que mientras la chica estaba desaparecida y toda su familia la buscaba, ella acudió a la casa del joven con el que la víctima se había marchado de su fiesta. Allí, afirmó que le atendieron la puerta la madre y uno de los hermanos del primer detenido, quien también habría participado del abuso.

Otra de las incógnitas del caso era si los violadores pusieron algún tipo de droga o sustancia en la bebida de la víctima para desmayarla y luego cometer el abuso. La misma testigo afirmó que cuando la joven y el primer detenido se marchaban juntos de su casa, la cumpleañera iba trastabillando, se le llegaron a salir las sandalias, y el joven hasta la tuvo que llevar en andas hasta su casa.

Sin embargo, el fiscal González Raggio desestimó la hipótesis de la utilización de una droga especial: “Tenemos resultados toxicológicos respecto de la posibilidad de que la chica haya sido drogada antes del hecho y eso dio negativo. Ahora nos queda por ver el resultado de alcohol en sangre. Nosotros tenemos la hipótesis de que el desmayo de la chica se produjo debido a la cantidad de alcohol que había ingerido previamente en su fiesta”.

El abuso sexual se produjo en la madrugada del domingo dentro del barrio Ludueña, en Rosario. La víctima festejaba su fiesta de 15 junto a su familia y amigos, cuando de repente, un joven conocido de ella de 18 años se acercó a la fiesta y comenzó a compartir tragos. Al cabo de unos minutos, el chico llevó a la cumpleañera a su casa, y la adolescente no fue vista por horas. La joven declaró haber despertado desorientada en la casa de este joven y con él encima en medio de un sentimiento de dolor profundo en sus genitales. Al reencontrarse con su familia, fue llevada al Hospital Eva Perón, donde se constató que había sufrido lesiones graves debido a una o varias penetraciones violentas. A raíz de lo sucedido, un grupo de vecinos incendió la casa del primer detenido.

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