La trama de violaciones y robo de chicos de la secta de la “Tía Eva”, la pensionada de San Justo que convertía en esclavos a sus fieles

Los allanamientos y la ola de arrestos de mayo de 2019 no frenaron al insólito culto bíblico liderado por Eva Pereyra, que despojaba a sus seguidores de sus pertenencias para obligarlos a vender pan y “castrarlos espiritualmente”. Hoy, tras la denuncia de una nueva víctima, el fiscal Santiago Marquevich y la PROTEX ordenan una nueva serie de procedimientos en varios puntos del país

ffahsbender@infobae.com
El altar central del Templo Filadelfia en San Justo, allanado por segunda vez esta mañana.
El altar central del Templo Filadelfia en San Justo, allanado por segunda vez esta mañana.

Una pensionada de San Justo también puede encarnar el miedo a Dios.

Eva Petrona Pereyra no parecía nada amenazante cuando la fiscal general de La Matanza Patricia Ochoa ordenó que la arresten en mayo de 2019, una mujer de San Justo de 74 años en ese entonces, sentada frente a la mesa de su casa en la calle Centenera al 3700, su domicilio fiscal.

Eva Petrona se había registrado en la AFIP como supuesta panadera, para hacer pan, pero ella no hacía pan. Su casa donde la Policía Bonaerense arrestaba tampoco era una casa: era literalmente un templo, Templo Filadelfia, se llamaba, inscripto en Registro de Culto de la Nación. Durante más de 40 años, Eva Petrona se había anunciado a sí misma como una profeta, una “sierva de Dios” para despojar a sus fieles de sus bienes y convertirlos en esclavos, para obligarlos, precisamente, a vender pan. Su captación podía comenzar mientras eran menores de edad, el Templo Filadelfia los prefería literalmente jóvenes según pudo descubrir la Justicia: el dominio de presión y coerción podía durar décadas.

Eva, para no tener tarjetas de crédito o cuentas bancarias a su nombre, vivía en cierto lujo. Había comprado una casa en el country La Bequerencia de San Miguel del Monte, con establos para equitación y un campo de golf, por un precio de medio millón de dólares. Sus víctimas que declararon en la Justicia hablaron de una teología forme, retorcida, una versión cristiana del tormento absoluto centrado en el Antiguo Testamento, con matrimonios forzados entre fieles tras supuestas visiones divinas de Eva, “La Tía” para sus seguidores. El culto tenía un campo en las afueras de Miramar llamado El Descanso, una ironía para un lugar supuestamente diseñado para castigar y reprogramar a seguidores rebeldes con golpizas y privaciones, humillados bajo azotes y un régimen de hambre. De vuelta en el templo de Centenera la vida no era mucho mejor. Una fiel convertida en víctima habló sobre su dieta: mate y torta frita, una vez al día.

Pero lo peor de todo, quizás, no era la comida.

La PFA irrumpe en el Templo Filadelfia esta mañana.
La PFA irrumpe en el Templo Filadelfia esta mañana.

Otra víctima, un varón, declaró: “En el templo de Centenera se hacían reuniones de al menos veinte hombres una vez por semana. Se apagaban las luces. Se ponía música de Alabanza. En ese momento Eva decía: ‘El hombre a lo largo de la historia bíblica pegó contra Dios con mujeres por su fuerza viril natural’. Todos debíamos danzar y cuando el Espíritu Santo se ponía dentro de Eva empezaba a rozar el cuerpo de todos hasta que nos hacía eyacular. Nos explicaba que de esta manera nuestra fuerza viril estaba disminuida. Lo llamaba a esto ‘castración espiritual’”.

Los allanamientos llegaron hasta Bahía Blanca en aquel entonces. Allí, en otra sucursal del Templo Filadelfia, un hombre de 30 años fue encontrado semidesnudo llorando en el piso, abrazado a una Biblia que no se atrevía a soltar.

Los delitos imputados fueron varios: lavado de dinero, reducción contra la servidumbre, delitos contra la identidad sexual. Había dos otras líderes: Divina Luz Pereyra, hermana de Eva, junto a Adriana del Valle Carranza. Ambas fallecieron.

Eva fue presa, pero lo cierto es que, al menos para la Justicia, nunca se rindió.

Eva Petrona Pereyra, "La Tía Eva", al ser arrestada en el templo de Centenera.
Eva Petrona Pereyra, "La Tía Eva", al ser arrestada en el templo de Centenera.

Hoy, el fiscal Santiago Marquevich, a cargo de la Fiscalía Federal N°1 en Morón junto a la PROTEX con los fiscales Marcelo Colombo y Alejandra Mangano ordenaron una serie de nuevos procedimientos a Policía Federal y Gendarmería Nacional luego de que una serie de nuevos delitos se descubrieran tras declaraciones de nuevas víctimas, con una extensa lista de nuevos bienes detectados.

Hay 19 ordenes de allanamiento más diez nuevos pedidos de detención, en operativos con la presencia de la jefa de Gabinete Cecilia Rodríguez y el subsecretario de Intervención federal Luis Morales del Ministerio de Seguridad de la Nación, con un centro de comando conjunto entre PFA y Gendarmería montado en San Justo con circuitos de video.

Los allanamientos continuaban a mediados de esta mañana en puntos Bahía Blanca, Salta, Mendoza, Neuquén. Dos personas fueron detenidas en Salta donde el culto tenía un anexo de captación enmascarado como una iglesia pentecostal: se cree las operaciones del Templo Filadelfia llegan incluso a Paraguay y Brasil. El jefe de la panadería de Bahía Blanca de la secta ubicada en la calle El Resero, un particular foco de explotación laboral, fue señalado como el presunto jefe de la rama brasileña del Templo Filadelfia, con casi 40 años de pertenencia en el culto y su mujer hoy presa en la causa.

Según una fuente clave del caso, Eva supuestamente continuó operando en la cárcel. Hoy, con 76 años, goza de prisión domiciliaria con una serie de restricciones. Siete individuos fueron identificados como el núcleo duro según la investigación que apunta a una organización altamente compleja con delitos considerados permanentes. Dos víctimas relataron abusos sexuales ocurridos durante los años 1980 y 1988. Hoy por la mañana, 47 personas eran entrevistadas en los allanamientos como posibles víctimas. La imputación final, entre nuevas y viejas violaciones a la ley, puede ser larga.

Se suma, por otra parte, otra acusación barbárica en la nueva imputación de Marquevich y la PROTEX: tres supuestos apropiaciones de menores, que pese a ser hijos biológicos de otros miembros de la congregación habrían sido inscriptos como hijos de Divina Luz Pereyra y Adriana del Valle Carranza, de acuerdo a documentos del expediente a los que accedió Infobae.

Una víctima en particular denunció haber sido violada por Osmar Carranza, padre de Adriana del Valle Carranza y que producto de esas violaciones nacieron tres niños. Dos de ellos, nacidos en 1980 y 1982, fueron despojados de su madre biológica, inscriptos e inclusive criados por Divina Luz Pereyra y Adriana del Valle Carranza como hijos propios.

Uno de ellos, insólitamente, está detenido hoy como cómplice de la secta.

Hay, por otra parte, una muerte en las manos del Templo Filadelfia. La nueva acusación apunta directamente a Eva Petrona, a “La Tía”.

El gusto es lo de menos: una de las habitaciones privadas en el templo de Centenera.
El gusto es lo de menos: una de las habitaciones privadas en el templo de Centenera.

Ocurrió, supuestamente, entre los años 2006 y 2008, un intento de reprogramación, por así decirlo. “Jony” era un joven miembro del culto. “Jony” también era homosexual. Los testimonios revelan cómo fue llevado al campo de tormentos de la secta para recibir baldes de agua helada, ser rapado a la fuerza, golpeado y hostigado. “Jony”, finalmente, se habría quitado la vida en el campo. Eva Petrona fue considerada la líder y promotora de ese hostigamiento.

Así, el fiscal Marquevich ordenó ampliaciones de indagatorias, pidió nuevos arrestos. Los operativos continuaban a mediados de la mañana de hoy. Marquevich, por otra parte, pidió una medida clave al Juzgado Federal N°3 de Morón que supervisa la causa para derribar administrativamente al Templo Filadelfia, una hidra religiosa con un sorprendente poder de regeneración: que después de cuatro décadas, finalmente sea eliminado del Registro de Culto, donde se encuentra inscripto desde 1981.

Seguí leyendo:

Los lujos y las “castraciones espirituales” de la “Tía Eva”, la pensionada líder de una secta que esclavizaba a sus fieles