Pericias y la actuación de la PFA en el lugar del hecho (Gustavo Gavotti)
Pericias y la actuación de la PFA en el lugar del hecho (Gustavo Gavotti)

Alberto Manuel Freijo alias “Aceite” vio la secuencia a centímetros de distancia, duró apenas segundos. A las 10.06 de aquel 31 de enero en la sucursal de Isidro Casanova del Banco Nación, el cajero Germán Chávez se abalanzó sobre Norberto “Luter” Salinas cuando “Luter” se agachó porque se la habían caído un puñado de billetes. Chávez, jugador de eSports, bajista de una banda de heavy metal, intentaba impedir el robo.

“Aceite”, un criminal de carrera con años de prontuario, uno de los 12 que se fugó del penal de Ezeiza en agosto de 2013 junto a otros ladrones de bancos y asesinos de policías, apuntó y apretó el gatillo, pero la bala no salió. La pistola tenía puesto el pestillo de seguridad. Incrédulo por la falla, la solucionó y disparó.

La primera bala fue directo a la rodilla de “Luter”. La segunda fue en dirección a Chávez, que cayó en el acto, muerto de un tiro en el abdomen. Mientras, Salinas se arrastraba por el piso para huir como un pecador arrepentido. “Aceite”, apurado vaciaba las cajas y colocaba los fajos de dinero en una bolsa de basura. Levantó a “Luter” y lo llevó hasta la puerta del banco. Lo esperaban otros dos miembros de la banda que cuidaban que nadie ingrese con ametralladoras y la clientela tirada en el piso. Los miembros de la banda con la cara cubierta con máscaras y pasamontañas, a los tropezones, cargaron en andas a “Luter” y salieron por la puerta como pudieron.

Los billetes volaban por el aire en la corrida en dirección al vehículo que les iba a dar la fuga. Ya no había vuelta atrás. Habían asesinado al cajero y tenían que huir. El “chofer” los esperaba en la puerta, como estaba pactado. “Alto policía”, se escuchó. Era un agente de la Policía Federal Argentina­, quien se encontraba en dentro del banco vestido de civil. Intercambiaron disparos mientras llegaban al auto, lanzaron a “Luter” en el asiento trasero y se subieron al Renault Fluence. Uno de los integrantes sacó la ametralladora y disparó contra el policía que se tiró al piso. Aceleraron. La sangre de “Luter” salía a borbotones.

Cuando huyeron, a una cuadra se encontraba Lucas Fernando Delgado abordo de un Chevrolet Vectra haciendo de “campana”. Sigilosamente puso primera y los siguió.

Germán Chávez, la víctima.
Germán Chávez, la víctima.

El escape estaba planeado. A pocas cuadras del banco, los esperaba una Volkswagen Suran que antes del atraco, a las 9.20, ”Luter” junto otro miembro de la banda, la había estacionado allí. Dejaron el Fluence, se subieron a la camioneta y huyeron. Delgado tomó otra dirección.

Mientras tanto, el dinero seguía en la bolsa de basura. Habían trascendido cifras elevadas en un momento, que el botín era considerable. Pero en la causa a cargo del Juzgado Federal N°3 de Néstor Barral, que incluye los delitos de asociación ilícita, homicidio, encubrimiento, robo con armas, resistencia a la autoridad y lesiones graves, no consta un número millonario.

“Aceite” y “Luter” se llevaron apenas 190 mil pesos. A Germán Chávez lo mataron de un tiro en el abdomen por 190 mil pesos. No les alcanzaría ni siquiera un auto usado modelo 2010.

Según la investigación judicial, la banda se separó en las inmediaciones del complejo de Monoblock 18 de la localidad de Ciudad Evita, a 3 kilómetros del banco. Delgado levantó a “Luter” junto a otro integrante por esa zona.

Así comenzó la investigación.

El ministro de Seguridad Sergio Berni en el lugar tras el robo (Gustavo Gavotti)
El ministro de Seguridad Sergio Berni en el lugar tras el robo (Gustavo Gavotti)

Unos días más tarde se comprobó, que “Luter” fue depositado malherido en la casa de sus tíos donde se encontraba, Solange Estefanía Díaz, prima de Salinas y agente de la Policía de la Ciudad. El 2 de febrero una llamado anónimo alertó a los investigadores. Salinas se encontraba en el casa de su madre en el barrio Villegas. Los agentes de la DDI de la Matanza se dirigieron al lugar y allí estaba Salinas acostado en una cama con heridas vendadas en su cabeza y pierna. Inmediatamente fue detenido.

Los investigadores también detuvieron a Díaz por encubrimiento de la situación, dada su labor policial.

Todo, al parecer, fue en caliente. Según la investigación judicial del Juzgado Federal N°3 de Morón, Salinas decidió ir a robar el banco la noche previa. “Luter” ideó el plan y los convocó. Se trazó cómo se iba a llevar a cabo y a las 9.20 del 31 de enero pasado, el grupo dio el primer pasó que concluyó con la vida de Chávez.

Por eso, Salinas, de 48 años, para la Justicia, quedó apuntado como el líder de grupo y organizador del atraco que terminó con la vida del cajero. El juez Barral descifró que el grupo de ladrones eran seis. Tres de ellos, Salinas, “Aceite” y Delgado, son oriundos del barrio de Villegas, en La Matanza. Otros tres vienen de la zona sur del conurbano bonaerense.

Salinas, por su parte, es un viejo conocido para la Justicia. Cuenta con un frondoso currículum delictivo. El primer robo que aparece en el sistema data de 1993, cuando terminó detenido, con acusaciones por homicidio, tenencia de arma de guerra, una vida entre la encierro y la libertad, para liderar una banda de pesados históricos que se armó casi de la nada y cometió el asalto bancario más violento de la historia reciente.

Identificaron al asesino del cajero del banco nación en un robo: Alberto Manuel Freijo alias Aceite
Identificaron al asesino del cajero del banco nación en un robo: Alberto Manuel Freijo alias Aceite

Mientras tanto, la investigación continuaba. El 9 de febrero un grupo de policías con un dato certero, allanó una casa ubicado en kilómetro 35, del barrio Areco de la localidad de Virrey del Pino. Allí se encontraba Delgado, junto a su hermana menor y sus padres. El detenido, según averiguó la Justicia, trabajaba en la remisería San Jorge de Villegas. Era amigo del barrio de Salinas y de “Aceite”.

Ayer, se conoció que “Aceite”, de 39 años, fue marcado por los investigadores como el autor material del crimen de Chávez. Interpol emitió una circular roja para su captura internacional. Mientras tanto, “Aceite” sigue prófugo, luego de que allanaran el domicilio que consta a su nombre en el RENAPER y la casa de su madre en Laferrere. Todavía se aguardan más detenciones para terminar de arrestar a todos los miembros de la banda.

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