Candela Barrios fue atacada por 11 personas (Gentileza: La Capital)
Candela Barrios fue atacada por 11 personas (Gentileza: La Capital)

“Pasó lo mismo que en Gesell”, dijo Candela Barrios, víctima de una brutal golpiza sufrida el martes por la mañana, tras ser dada de alta del Hospital Provincial de Rosario. La comparación expresada por la víctima de 20 años, a quien un hombre y 10 mujeres emboscaron y atacaron, se asemeja a lo ocurrido en la madrugada del pasado 18 de enero, cuando Fernando Báez Sosa fue asesinado, a trompadas y patadas, sin poder defenderse.

“Hoy lo puedo contar, otras personas no pudieron salvarse”, agregó la joven, oriunda de Villa Gobernador Gálvez, a quien esta tarde le dieron el alta tras permanecer más de un día realizándose diversos estudios y quedar bajo la observación médica.

Barrios relató que el martes, cuando apenas amanecía, debió retirarse del boliche Mikha de Arroyo Seco, en donde mantuvo una discusión con otra joven que culminó en una pelea entre ambas. Ambas fueron expulsadas de la disco. En el estacionamiento del lugar, cuando emprendía el regreso para su casa junto a su hermana y un grupo de amigas, un hombre la golpeó de atrás en la mandíbula y Barrios, sin la posibilidad de defenderse, cayó al suelo.

“En el boliche me peleé con una sola. Salimos y vinieron todas corriendo. Un pibe me pegó una piña en la mandíbula y allí llegaron 10 más. Me daban patadas en la cabeza, patadas en el cuerpo. Me cortaron la cabeza y empecé a convulsionar. Me dijeron que aún convulsionando me seguían pegando. Un chico quiso defenderme pero él también cayó”, sostuvo la joven en diálogo con Telefe Rosario.

Barrios sufrió diversos traumatismos y una mordida en la cara que le generó varios puntos de sutura
Barrios sufrió diversos traumatismos y una mordida en la cara que le generó varios puntos de sutura

Barrios indicó: “Yo no sentí más nada, me estaba yendo. La gente me dice que no reaccionaba. Ya no respiraba. Los paramédicos me pusieron dos inyectables para que reaccionara. Tengo el pecho hundido por las patadas. Sentí que me moría”.

Gisela, madre de Candela, le manifestó a La Capital de Rosario que “se acercaron a insultarla y la golpearon en el piso con los tacos de los zapatos en la cabeza. También la mordieron. El que la tiró al piso de una piña fue un muchacho que estaba con las otras diez pibas, a tal punto que sólo se acordaba que estuvo en el suelo".

“Tengo una foto donde dos me dan patadas en la cabeza y otras dos estaban agarrando a una amiga mía. Tengo la cara mordida y en la cabeza dos tajos”, dijo la joven atacada.

“Ahora estoy bien, tranquila. Tengo hematomas en la mandíbulas y suturas en la cabeza. Creo que son 7 u 8 puntos. En el cuerpo hematomas grandes por las patadas y en las piernas también, moretones”, ahondó Candela, quien también culpó a la seguridad del lugar: “Creo que nos tendrían que haber sacado por separado”.

Previo a salir, la joven sostuvo que un patovica la agarró de los brazos para sacarla y que, mientras la sujetaba, otra chica pasó y le dio una trompada en la cara, aprovechando que Barrios, al estar sujetada, no podía defenderse.

La joven recordó que “el chico que me ayudó no era del boliche. Cuando me sacaron del lugar, la otra piba me pegaba piñas en la cara y un policía que estaba ahí no hacía nada”. Consultada por la posibilidad de regresar al boliche, sostuvo: “Ya no vuelvo más al baile”.

La directora del Hospital Provincial, Lorena Botta, informó que la paciente sufrió un traumatismo de cráneo leve, aunque estaba “lúcida” y en “estado neurológico conservado”. Por tal motivo esta tarde regresó a su casa.

SEGUÍ LEYENDO: