Blaksley tras su detención en abril de 2018 (Maximiliano Luna)
Blaksley tras su detención en abril de 2018 (Maximiliano Luna)

Comienza el fin. Enrique Blaksley, presidente y cabeza visible de la firma Hope Funds, se sentará ante un tribunal oral federal para ser enjuiciado como el principal acusado de la mayor estafa de la historia argentina.

Ayer por la mañana, en un escrito de 172 páginas al que accedió Infobae, María Romilda Servini, titular del Juzgado Federal Nº1, resolvió cerrar parcialmente la instrucción en la causa contra el empresario y la firma financiera y elevarla a juicio luego de más de cinco años de denuncias en su contra, con una investigación a cargo de la fiscal Alejandra Mangano y la PROCELAC con sus pares Mario Villar y Laura Roteta.

Hope Funds se dedicaba a la toma de "contratos de mutuo": inversores les entregaban su dinero bajo la promesa de retornos de más de un 10 por ciento de su capital, un esquema Ponzi en los cálculos de la Justicia. 318 damnificados se presentaron en Comodoro Py para denunciar que perdieron su dinero, representados por abogados como Gonzalo Romero Victorica o Ezequiel Altinier y Víctor Varone y Hernán Vega, del estudio Iezzi & Varone. La fiscal Mangano calcula mucho más, con un daño colectivo de más de 1500 millones de pesos. 

Fragmento de la elevación a juicio de Servini.
Fragmento de la elevación a juicio de Servini.

No se trató solo de una firma y un empresario. Blaksley irá a juicio con otros 16 colaboradores, entre ellos varios de sus familiares o figuras como su socio Federico Dolinkué, Alejandro Carozzino -considerado el cerebro de sus cuentas- o el abogado Pablo Andrés Willa.

La trama generada incluye 42 sociedades y 3 fideicomisos inmobiliarios en el ámbito nacional, y 66 sociedades en el exterior, una trama que llegó a los Panama Papers. Acumuló propiedades hasta en Indonesia. Los departamentos entre Miami y Panamá fueron 16 en total, por valores de USD 4 millones. Para recabar información, la Justicia envió 22 exhortos a nivel internacional.

Blaksley, preso en el penal de Ezeiza desde abril de 2018 donde logró buena sintonía de pabellón con Juan Pablo "El Pata" Medina, el hombre fuerte de la UOCRA platense, está acusado según el documento firmado por Servini de ser "coautor penalmente responsable del delito de estafa reiterada en al menos 318 oportunidades, todas las cuales concurren de manera real entre sí, en concurso ideal con el delito de captación de ahorros del público no autorizada agravada por haber sido cometido mediante oferta pública, que a su vez concurre de manera real con el delito de lavado de activos de origen delictivo en cuatro oportunidades", todo bajo el paraguas de una asociación ilícita de la que es considerado su jefe.

El tribunal que deberá juzgar a él y a sus presuntos cómplices todavía no fue sorteado. 

Víctor Varone, uno de los querellantes, asegura: "Llevó muchos años y hay mucha prueba, con un muy buen trabajo de la fiscal y su equipo. Se pudo esclarecer cómo era la maniobra. Creo que estamos frente a una de las mayores estafas de la historia argentina. Esperemos que las víctimas puedan recuperar parte de su dinero".

Gonzalo Romero Victorica, que presentó las primeras denuncias por estafa que complicaron a Blaksley y su entramado, es cauto en sus palabras. Le preocupa el horizonte corto de Comodoro Py.  El abogado habla de "cierta desconfianza en el futuro de la etapa de juicio que se abre a partir de ahora, frente al colapso que evidencian los pocos tribunales orales en lo criminal y correccional federal, abarrotados de procesos que esperan ser definitivamente juzgados, lo cual muchas veces abre las puertas de la cárcel a los responsables de graves maniobras delictivas".

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