El Papa Francisco junto al ex obispo de Orán, Gustavo Zanchetta.
El Papa Francisco junto al ex obispo de Orán, Gustavo Zanchetta.

Una víctima realizó la primera denuncia penal por los supuestos abusos sexuales contra el ex obispo salteño Monseñor Gustavo Zanchetta (54). El cura estaba siendo investigado de oficio tanto por el Vaticano como por la Fiscalía de violencia familiar y de género de Orán, a raíz de que se hicieran públicas varias acusaciones de pederastía.

La denuncia fue presentada por "una persona que pertenecía a la congregación que dirigía el obispo", afirmó la Fiscalía. Las actuaciones se llevan a cabo "con absoluta reserva con la finalidad de garantizar el éxito de la investigación", precisaron desde la oficina judicial.

Tras la presentación penal de la víctima, "se dispusieron diversas diligencias en busca de llegar a un esclarecimiento de lo denunciado y no se descarta que puedan sumarse nuevas denuncias" contra el obispo.

Además de la fiscal de violencia familiar y de género, María Soledad Filtrin, quien se encontraba hasta ahora al frente de la causa, se incorporó en la investigación el fiscal de la Unidad de delitos contra la integridad sexual, Sergio Federico Obeid, por "la complejidad de los hechos investigados".

De esta manera, avanza el proceso penal en el país contra el sacerdote que ocupó el máximo cargo en la diócesis de Orán, hasta que renunció en julio de 2017 por "razones de salud". Ocurrió de manera intempestiva y sin despedirse de sus fieles, como es habitual en las parroquias y congregaciones.

Tres meses después, el prelado pasó a ejercer un rol de asesor en la Administración del Patrimonio de la Santa Sede Apostólica (APSA), el organismo que se encarga de gestionar las más de 5 mil propiedades que posee el Vaticano.

El escándalo comenzó en el interior de la curia vaticana. Meses después de que  fuera nombrado por el Papa Francisco en la APSA, varios sacerdotes denunciaron a Zanchetta ante la Nunciatura Apostólica de la Santa Sede en Buenos Aires. Las víctimas son menores que dejaron el seminario porque ya no quieren seguir vinculados a la Iglesia.

A raíz de esas denuncias, el Vaticano instruyó una investigación preliminar. El pasado 22 de enero, el vocero papal Alessandro Gisotti tuvo que reasegurar que la Santa Sede no conocía previamente acusaciones de abuso sexual contra Zanchetta, después de que agencias internacionales y medios locales afirmasen que ya se presentaron pruebas en 2015.

"Las acusaciones contra Zanchetta surgieron en los meses recientes, casi un año después de que el Papa lo nombró para un puesto en el Vaticano", indicó Gisotti, quien sostuvo que el religioso "se abstendrá" de su tarea en la Santa Sede hasta tanto avance el proceso interno a cargo del arzobispo de Tucumán, Carlos Alberto Sánchez.

Uno de los que dieron el impulso a la instrucción canónica fue el sucesor de Zanchetta, el obispo Luis Scozzina, quien asumió en esa diócesis en 2018. En su nuevo rol, elevó una "formal denuncia" para que se aclare lo ocurrido.

El acusado había asumido como responsable de Orán – una localidad próxima al límite con Bolivia- tras ser designado por el propio Papa Francisco. Fue uno de los primeros nombramientos que el Sumo Pontífice hizo tras asumir su cargo.

Luis Scozzina, sin embargo, defendió al ex arzobispo de Buenos Aires: "Jamás hubo intención de ocultar nada. Jamás hubo intención del Santo Padre de defenderlo de nada". Para este párroco, Zanchetta es un "sociópata" y "enfermo" del que fueron "víctima" el pontífice y el clero salteño.

La nueva denuncia de abuso sexual en Orán se suma a una serie de escándalos similares ocurridos en otras partes del mundo, como Chile, Estados Unidos e Irlanda. Por esta explosión de delitos, el propio Jorge Bergoglio resolvió crear una comisión especial de obispos, encargada de examinar cada uno de los casos contra los religiosos.

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