Las pericias apuntan a un femicidio en el caso de la joven jujeña que murió al caer desde un cuarto piso

Su novio había dicho que Ana Ríos se había suicidado, pero todo apunta a que se trató de un crimen

Guardar

El pasado 30 de marzo, Ana Gabriela Ríos, una estudiante jujeña de Veterinaria de 26 años, cayó al vacío desde un departamento ubicado en un cuarto piso, en la provincia de Tucumán. Era la casa de su novio, Facundo Guerrero, también oriundo de Jujuy, y de 26 años.

Ana agonizó durante tres días internada en el Hospital Padilla, en la capital provincial, hasta que el último domingo falleció. Su pareja dijo que Ana se había suicidado, agobiada por una serie de deudas y la pérdida de su trabajo.

Sin embargo, con el correr de las horas y el avance de la investigación, la situación de Guerrero, único sospechoso hasta el momento, se fue complicando. Principalmente debido a las declaraciones de amigos y familiares de la víctima, quienes revelaron ante personal de la División Homicidios que Ana y su pareja vivían una relación tormentosa, y que ella ya lo había denunciado el año pasado por violencia de género en la comisaría 1 de San Miguel de Tucumán.

Además, un informe toxicológico realizado sobre Guerrero dio positivo, al tiempo que varias personas señalaron que tenía problemas de adicciones.

La pericias que se realizaron en el cuerpo de la joven estudiante reforzarían las sospechas de que hubo un forcejeo previo a la caída que ocasionó su muerte.

La fiscal Carmen Reuter a cargo de la investigación, cambió la carátula de homicidio a femicidio y ordenó la captura del sospechoso, quien había sido detenido y liberado a las pocas horas, con la prohibición de abandonar la provincia mientras se desarrollaba la investigación. Según se pudo reconstruir sobre lo que ocurrió en la noche del 30 de marzo, Guerrero había organizado una reunión con amigos, mientras que Ana Ríos salió a trabajar al bar donde oficiaba de mesera. Al salir fue a visitar a su novio a la casa, cerca de las 6:30. "Estaba muy angustiada porque perdió el trabajo y se arrojó del balcón", le dijo a la Policía el novio de Ana. Luego se comprobó que Ana no había sido despedida de su empleo.

Luego del entierro de los restos de Ana Ríos, su padre viajó hasta la provincia de Tucumán para aportar datos a la Justicia que dieran cuenta de la relación violenta en la pareja, entre ellos, un audio de Whatsapp sobre un incidente ocurrido en 2016, el mismo que motivó la denuncia de la joven, que prefirió no continuar.

La familia está convencida de que la joven no estaba deprimida y no tenía razones para suicidarse. Creen que fue asesinada. "Está claro que hubo una relación de violencia de más de dos años. Pudo haber sido Facundo, porque llegó al departamento después de haber estado con sus amigos y cada vez que tomaba se ponía violento", afirmó Marcos Ríos, hermano de la víctima.

En tanto, el abogado de la familia Ríos, Juan Musi, negó que tuviera deudas con su tarjeta de crédito ya que el plástico que utilizaba era una extensión a nombre de sus padres. Por el contrario, indicó Musi, Ana estaba "más feliz que nunca, llena de proyectos, y quería terminar cuanto antes su carrera para volver a su provincia natal".

Y agregó: "Todos los elementos probatorios indican que ella estaba viviendo una situación aberrante que terminó con este trágico final". 

Seguí leyendo

Su novia murió tras caer de un cuarto piso, él dijo que fue un suicidio y ahora lo detuvieron