La Sala II de la Cámara Criminal y Correccional Federal revocó el procesamiento por falso testimonio de los peritos que habían declarado que los frenos del tren "Chapa 16", que se estrelló en la estación Once del ferrocarril Sarmiento en febrero de 2012, funcionaban con normalidad. La pericia indicó que "de acuerdo al estado de las mangas inspeccionadas, las mismas se hallaron en las debidas condiciones de servicio". Estas conclusiones pusieron la responsabilidad sobre el siniestro que dejó 51 muertos directamente en cabeza del maquinista Marcos Córdoba.

Por las declaraciones de Córdoba en el juicio oral y público, el tribunal pidió que se investigue la posible comisión del delito de falso testimonio. Así comenzó esta causa por la que fueron procesados Raúl Díaz, perito de la Corte Suprema de Justicia; Horacio Faggiani, de la Comisión Nacional del Transporte; Alejandro Leonetti, de la Secretaría de Transporte, y Julio Pastine, quien actuó propuesto por la empresa TBA, concesionaria de la línea Sarmiento al momento del accidente.

Para el juez de la primera instancia, las afirmaciones de los peritos -vertidas tanto por escrito como en el juicio oral y público- configuraron una tendenciosa actuación procesal. Para el magistrado se habían puesto de acuerdo con el propósito de responsabilizar penalmente por los hechos ocurridos el 22 de febrero de 2012 únicamente al conductor del tren, Marcos Córdoba. Los defensores de los peritos interpusieron un recurso ante la Cámara Federal que ahora les dio la razón confirmando que no mintieron en sus declaraciones.

En el fallo, que lleva las firmas de los camaristas Eduardo Farah y Martín Irurzun, precisaron que el delito imputado a los peritos "exige el conocimiento y voluntad de deponer, informar, traducir o interpretar falsamente, apartándose de la verdad –afirmando algo falso o negando lo verdadero-". Es decir, tiene que haber dolo por parte de los acusados.

Los camaristas sostuvieron que en la causa no hay elementos que prueben que existió el propósito deliberado de atribuirle la responsabilidad del choque del tren únicamente al maquinista. En ese sentido, afirmaron que las pruebas que hay en el expediente "no bastan para acreditar la hipótesis sobre la que se ha formulado el reproche". Con esos fundamentos, los jueces Irurzun y Farah revocaron el procesamiento de los peritos que habían concluido que los frenos del "Chapa 16" funcionaban en forma correcta.

Seguí leyendo: