
Otra vez, el nuevo juez de la causa Maldonado, Gustavo Lleral, se diferencia de su antecesor. El magistrado visitó por segunda vez este miércoles la comunidad mapuche de Cushamen, donde se vio a Santiago Maldonado por última vez el 1º de agosto pasado, antes de que entrara Gendarmería.
Lleral, que evidentemente consiguió ganarse la confianza de los mapuches, visitó por la mañana a algunos habitantes de la Pu Lof Resistencia Cushamen, a unos 80 kilómetros de Esquel, y les tomó declaración testimonial a dos de ellos. Si bien no trascendieron sus identidades, Infobae pudo saber que se trata de un hombre y una mujer que fueron testigos del operativo de Gendarmería tras el cual desapareció Maldonado.

El magistrado llegó a la Lof en una camioneta, acompañado por tres asistentes, quienes dialogaron durante más de dos horas con Andrea Millañanco, pareja del lonko de la comunidad, Facundo Jones Huala, y Elizabeth Loncopán, entre otros. El encuentro se dio en la casilla de guardia, límite de ingreso para el hombre blanco, alrededor de un fogón. Allí mismo durmió Maldonado la noche del 31 de julio.
Después de varias rondas de mate y tras hablar sobre la necesidad de formalizar en la causa las testimoniales de dos jóvenes, una mujer y un hombre de alrededor de 25 años, hablaron solos ante el juez y los secretarios en el interior de la camioneta en la que los funcionarios habían llegado. No obstante, los mapuches le dijeron al juez que están preocupados por el riesgo que corren los testigos de la comunidad.

Lleral, que reemplazó al juez federal Guido Otranto, quien fue recusado por la querella y removido por la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, señaló que encabezó una "negociación" con los mapuches en el marco del trabajo de investigación del caso, y que "cualquier intervención" externa podría frustrar sus objetivos.
Estos dos mapuches no son los primeros en declarar ante la Justicia en las causas de la desaparición de Maldonado. Ante Otranto ya lo habían hecho Andrea Millañanco, Soraya Maicoño y Matías Santana, quien dijo haber visto cuando varios gendarmes detuvieron a Maldonado junto al río Chubut, lo golpearon y lo subieron a un camión o unimog, para pasarlo a una camioneta que se lo llevó del lugar.

El nuevo juez de la causa ya había estado en la comunidad el sábado, pero había tenido una charla informal con los mapuches que estaban en la casilla de guardia, ubicada a unos 100 metros de la tranquera que da a la Ruta 40. La de este miércoles fue la primera actuación oficial en el lugar de los hechos con los integrantes de la comunidad.
En otro gesto que lo diferencia de Otranto, Lleral llegó a la Pu Lof sin custodia policial. Otranto, en cambio, había visitado el lugar el lunes 18 de septiembre. Arribó custodiado por cientos de agentes de la Policía Federal, que integraron el rastrillaje del río Chubut.
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Las claves de la causa que recibe el nuevo juez del caso Maldonado
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