Télam
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El descubrimiento del cadáver de un niño de apenas un año y medio al costado de una ruta que unía las ciudades de Miramar y Mar del Sud posee tintes cada vez más macabros y alimenta un misterio demasiado agudo. ¿Cómo apareció ahí?, ¿qué pasó con el cuerpo antes de que fuera encontrado en la ruta?

Según fuentes cercanas a la investigación, el cuerpo pertenecía a un chico de un año y cuatro meses de nacionalidad boliviana que murió el 10 de marzo en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata a causa de un atragantamiento con una bombita de agua. El niño vivía junto a su familia en el barrio El Boquerón y los especialistas forenses habían encontrado el objeto en su tráquea durante la autopsia.

Lo que alimenta aún más el misterio del nuevo caso es saber cómo llegó el cuerpo del niño al costado de la Ruta 11 y qué le sucedió en el transcurso de las últimas dos semanas para haber aparecido con semejantes signos de violencia: habían sido amputadas sus manos y sus piernas, extraídos sus órganos y le faltaban varias piezas dentales.

Una vez confirmada la identidad del bebé (mediante pruebas de ADN), especialistas de la investigación acudieron al cementerio donde estaba enterrado el cuerpo para descartar o confirmar la probabilidad de una profanación de la tumba. Sin embargo, se detectó que la misma se encontraba intacta, por lo cual se deduce que el cuerpo nunca estuvo dentro del ataúd.

Durante la tarde de hoy se realizará la apertura del ataúd para intentar resolver parte de la incertidumbre.

En un principio, la fiscal que lleva la causa de la aparición del cuerpo, Ana María Caro, manejaba distintas hipótesis: desde la profanación de la tumba hasta un caso de tráfico de órganos, opción que fue desestimada luego por especialistas en ablación. Todavía se barajan las posibilidades de que se haya tratado de alguna especie de ritual satánico o de una suerte de venganza mafiosa.

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En principio, los peritos forenses que analizaron el cuerpo determinaron que, debido a ciertos rasgos, el mismo fue sometido a un proceso de refrigeración extrema prolongado. De hecho, no presentaban signos de descomposición habituales cuando un cuerpo sin vida queda a la intemperie durante varios días.

Se estima que con la apertura del ataúd se podrá avanzar en la causa, mientras que los investigadores planifican iniciar un proceso de entrevistas con los familiares y allegados del chico y a personal del hospital para poder determinar el por qué de la violencia y la aparición del cuerpo al lado de una ruta.

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