A ocho años de la absurda y prematura muerte de Débora Pérez Volpin: su trayectoria, sus afectos y su despedida inesperada

La periodista y legisladora porteña falleció el 6 de febrero de 2018, luego de haberse sometido a una endoscopía en la que le provocaron una perforación en el esófago y el estómago. Hasta hoy la investigación conserva irregularidades sin esclarecer

Débora Pérez Volpin
Débora Pérez Volpin
Guardar

La noticia comenzó a correr cuando caía el sol. Corría el 6 de febrero de 2018. Y el estupor era absoluto. Débora Pérez Volpin había muerto. Nadie podía esperarlo. Mucho menos su familia. La periodista devenida en legisladora por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires había ido al Sanatorio La Trinidad de Palermo para realizarse una endoscopía. Se suponía que el estudio, en muchos casos de rutina, no iba a demorarse demasiado. Sin embargo, algo se complicó. Y, poco después de ingresar al quirófano, falleció.

Tenía apenas 50 años. En ese momento, estaba en pareja con el periodista Enrique Sacco (actual marido de Eugenia Vidal). Y dejó a dos hijos, Agustín y Luna (de por entonces 19 y 17 años), frutos de su matrimonio con el camarógrafo Marcelo Funes, y a su madre, Marta Lea Volpin. Todos quedaron desolados, al igual que los televidentes que habían seguido su carrera durante más de veinticinco años. La primera versión decía que había sido víctima de un paro cardiorrespiratorio durante el procedimiento. La autopsia, en cambio, determinó que había sufrido una perforación en el esófago y el estómago como producto de una mala praxis.

PUBLICIDAD

A partir de ese momento comenzó una batalla legal para tratar de encontrar a los responsables. Finalmente, se condenó al endoscopista Diego Bialolenkier a tres años de prisión en suspenso y se lo inhabilitó por siete años y seis meses para ejercer la Medicina, ya que a pesar de haber detectado algunas complicaciones no interrumpió la intervención. En tanto, la anestesista Nélida Puente, señalada por no haber advertido la situación, fue absuelta. Y lo mismo ocurrió con el director del sanatorio, Roberto Martignano, y la instrumentadora Eliana Frías, quien había sido acusada de haber brindado falso testimonio.

Débora junto a sus hijos, Luna y Agustín
Débora junto a sus hijos, Luna y Agustín

La familia de Débora, hay que decirlo, nunca se mostró conforme con este veredicto. Había muchas irregularidades ligadas a la investigación que no terminaron de aclararse. Sin embargo, aunque este caso pudo haber marcado un precedente que evitara otros hechos lamentables por el estilo, estaba claro que no había nada que pudiera devolverles a esta mujer a quienes todos recuerdan como una excelente persona en todas las facetas de su vida.

PUBLICIDAD

Había nacido el 30 de diciembre de 1967 en la Ciudad de Buenos Aires, más precisamente, en el barrio de Caballito. Su papá, Aurelio Pérez Flores (fallecido en mayo de 2017) era médico y había ocupado el cargo de director del Hospital Fernández, por lo que ella desde chica soñó con seguir sus pasos. Sin embargo, una vez que terminó el colegio secundario, decidió cambiar la facultad de Medicina por la de Comunicación Social. Y combinó los estudios con sus primeros trabajos como periodista.

Estaba claro que tenía vocación, talento y tenacidad. Su primer empleo en el rubro fue como productora en Radio Belgrano. Y como redactora en revistas de la época, como 13/20 o Emmanuelle. Hasta que llegó a convertirse en colaboradora de los diarios Clarín y La Nación, lo que le permitió afianzarse en la gráfica. Sin embargo, estaba claro que la mayor parte de su carrera estaría ligada a la televisión, medio que abrazó siendo muy joven.

Pérez Volpin junto a Enrique Sacco, su última pareja
Pérez Volpin junto a Enrique Sacco, su última pareja

Empezó a hacer carrera “desde abajo”. Llegó a Artear en 1992, gracias a una pasantía, cuando se estaba creando la señal de TN. Y durante más de un año estuvo trabajando en distintas producciones en horarios impensados antes del surgimiento de los canales de noticias que empezaron a trasmitir las 24 horas del día. Hasta que le llegó la oportunidad de demostrar para qué era buena.

La primera vez que se paró frente a una cámara fue para hacer una suplencia como cronista. Y esto se repitió durante años, en los que estuvo pagando su derecho de piso en la calle. Hasta que empezó a encargarse de los móviles y comenzó a hacer investigaciones especiales para Telenoche, el noticiero central de Canal 13. Finalmente, en 1996 le llegó la oportunidad de conducir y lo hizo tanto en la señal de cable del grupo como en la señal de aire, donde desde el 2004 se convirtió en la cara de Arriba Argentinos.

Débora estaba instalada en su rol de presentadora, en el que trabajó junto a Juan Micelli, Marcelo Bonelli y Marcelo Fiasche y por el que, incluso, había ganado un premio Martín Fierro, cuando tras 24 años en el multimedio y 12 al frente de su programa, el 21 de junio de 2017 decidió renunciar. ¿El motivo? Había tomado la determinación de que tenía que dar un paso más. Ya no la conformaba solo mostrar o analizar la realidad. Quería cambiarla. Y por eso, aceptó la propuesta de incursionar en política. “Esto no es personal, es un tema de evolución propia”, le explicó en aquel momento a Marcelo Bonelli cuando la entrevistó con motivo de su nuevo comienzo.

Así las cosas, se sumó a la lista Evolución, la fuerza liderada por Martín Lousteau, con la que compitió en las legislativas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Obtuvo el 12 % de los votos, quedando en tercer lugar y obteniendo una banca como diputada. Y, el 10 de diciembre de 2017, asumió su cargo en la Legislatura porteña. Pero solo pudo participar de la sesión del 22 de diciembre, cuando se votó el presupuesto. Y después, ocurrió lo que nadie esperaba. Lo que nadie se termina de explicar hasta el día de hoy.

Los restos de la periodista y legisladora fueron velados en el recinto en el que empezaba a desempeñar su nuevo rol, adonde se acercaron a despedirla más de cuatro mil personas, para luego ser trasladados al panteón que la familia tenía en el Cementerio de la Chacarita. Hubo seres queridos, colegas y gente del público que nunca llegó a conocerla pero sí a quererla gracias a su trabajo. “Arriba remolones”, les decía ella cada mañana. Y muchos, ese triste día, decidieron levantarse de sus camas para ir a darle el último adiós.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

De la distinción de Perón al exilio: la vida de Lola Membrives, la diva que impulsó el teatro español en la Argentina

Nació en Buenos Aires, hija de inmigrantes españoles, y se formó como artista en España. Amiga de Federico García Lorca, fue una figura clave en la difusión del teatro español en la Argentina y construyó un puente cultural entre ambos países

De la distinción de Perón al exilio: la vida de Lola Membrives, la diva que impulsó el teatro español en la Argentina

Abandonó la escuela para limpiar pisos y terminó convirtiéndose en la mejor artista de góspel del mundo: el camino de Mahalia Jackson

La Reina del Góspel nació el 26 de octubre de 1911 en Nueva Orleans y contruyó una carrera internacional sin alejarse jamás de la música religiosa y trabajando activamente en favor de los movimientos civiles

Abandonó la escuela para limpiar pisos y terminó convirtiéndose en la mejor artista de góspel del mundo: el camino de Mahalia Jackson

Virgilio Expósito: su rol destacado en la generación tanguera del 40 y sus opiniones polémicas sobre Gardel y Serrat

El pianista y compositor, creador de obras legendarias como “Maquillaje” y “Naranjo en Flor”, falleció el 25 de octubre de 1997 a los 73 años

Virgilio Expósito: su rol destacado en la generación tanguera del 40 y sus opiniones polémicas sobre Gardel y Serrat

Cátulo Castillo, “el poeta del tango”: la profundidad de sus letras, su cercanía con Juan Domingo Perón y su amor por los animales

El letrista, autor de “Tinta Roja” y “La última curda” entre otras emblemáticas piezas, falleció el 19 de octubre de 1975 a los 69 años. En su historia se repartieron décadas de luchas, prohibiciones y una obra que nadie pudo borrar

Cátulo Castillo, “el poeta del tango”: la profundidad de sus letras, su cercanía con Juan Domingo Perón y su amor por los animales

Alicia Alonso: la bailarina que no necesitaba de sus ojos para ver porque tenía a sus pies para volar

La artista cubana falleció el 17 de octubre de 2019, a los 98 años. Fue la creadora del Ballet Nacional de Cuba y, aunque había perdido gran parte de su visión, logró posicionar la danza clásica de su tierra a nivel internacional

Alicia Alonso: la bailarina que no necesitaba de sus ojos para ver porque tenía a sus pies para volar