Hito en la conservación marina: instalaron los primeros rastreadores satelitales en ejemplares machos de tortuga laúd

La primera etapa de investigación colaborativa concluyó con la implementación de un cuarto dispositivo, lo que marca un hecho sin precedentes en la conservación de la especie de tortuga marina más grande del mundo y una de las más amenazadas. Cuál es el propósito de este proyecto y las primeras conclusiones sobre el seguimiento satelital de una especie de la que se sabe poco

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Gran tortuga laúd de caparazón oscuro y piel con manchas claras, reposando dentro de una embarcación auxiliar, junto a investigadores en otras lanchas
Investigadores a bordo de una embarcación auxiliar le colocan un transmisor satelital en el caparazón de una enorme tortuga laúd en las aguas del Mar Argentino

Por primera vez en la historia de la investigación marina en Argentina, un grupo de científicos logró colocar transmisores satelitales a machos de tortuga laúd (Dermochelys coriacea) en aguas cercanas a San Clemente del Tuyú, provincia de Buenos Aires, lo que permitirá rastrear en tiempo real sus desplazamientos, diseñar estrategias de conservación y fortalecer la aplicación de políticas de protección en el marco de la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas. Con este avance se cumple la primera fase de un proyecto de carácter regional destinado a obtener información clave sobre una de las especies más amenazadas y menos estudiadas del hemisferio sur, según detallaron fuentes del proyecto.

La tortuga laúd es la especie de tortuga marina más grande del mundo y una de las más amenazadas: está catalogada como Vulnerable en la Lista Roja de la UICN, con una tendencia poblacional en descenso. Las hembras son estudiadas en tierra porque arriban a las playas tropicales para poner sus huevos y por lo tanto se conoce mejor su comportamiento. Pero de los machos, que nunca abandonan el mar, existe un gran vacío de información. De esa ausencia, responde esta investigación.

Por primera vez en la historia de la investigación marina en Argentina, se colocaron transmisores satelitales a machos de tortuga laúd

Victoria Gonzalez Carman, investigadora del Proyecto Tortuga Laúd, explicó: “Hasta hace relativamente poco se creía que la presencia de las tortugas marinas en Argentina era ocasional, ya que solo existía información de algunos casos aislados. Incluso ante la aparición de algún animal en la playa era común escuchar que ‘se había perdido’ o que había seguido alguna corriente por equivocación. Hoy estamos siguiendo de cerca el comportamiento de los machos, de los cuales se sabe muy poco en todo el mundo”.

El 31 de marzo de 2026 marcó la incorporación del cuarto transmisor, instalado sobre el ejemplar de mayor tamaño registrado hasta la fecha, completando así la primera etapa del seguimiento de machos en el Atlántico Sur. El monitoreo ha revelado que durante los primeros días, todos permanecieron próximos al sitio de marcación, pero luego sus trayectorias se bifurcaron: tres individuos ingresaron al Río de la Plata por varios días, retornando luego a la costa, donde continúan alimentándose cerca del Cabo San Antonio, mientras que el cuarto ejemplar migró hacia el sur bordeando la costa hasta la boca del Río Negro, un trayecto que demandó un mes.

Los equipos científicos pueden con la geolocalización identificar áreas de alimentación, trazar corredores migratorios y diseñar estrategias de conservación más precisas de las tortugas marinas

Los transmisores satelitales fijados en los caparazones de cuatro machos permiten a los científicos seguir su desplazamiento cada vez que salen a la superficie a respirar. Estos dispositivos, según indicó el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), transmiten datos de geolocalización en tiempo real y se desprenden en forma natural luego de un período máximo de ocho meses, sin ocasionar daño.

Durante el primer mes y medio de seguimiento, tres machos incursionaron en el estuario del Río de la Plata y posteriormente regresaron al sector donde fueron localizados originalmente, mientras que un cuarto ejemplar se desplazó a lo largo de la costa bonaerense hasta el Río Negro. En estas zonas, las tortugas aprovechan la abundancia de medusas, su principal alimento, antes de iniciar la migración hacia aguas más cálidas prevista para los próximos meses, conforme a los análisis de la Fundación Mundo Marino.

Ilustración de una tortuga laúd oscura con un transmisor satelital azul en el caparazón y una etiqueta amarilla numerada en una aleta trasera
La campaña "¿Si las ves, nos avisás?" busca la colaboración ciudadana para el monitoreo y cuidado de las Tortugas Laúd, algunas con transmisores satelitales, en el Mar Argentino

La recolección de datos para el marcaje satelital fue posible gracias a la colaboración de pescadores artesanales y deportivos de San Clemente del Tuyú, quienes informaron avistamientos y permitieron el acercamiento de los equipos científicos a los ejemplares en el momento oportuno.

Las organizaciones participantes han hecho un llamado explícito a pescadores, kayakistas y usuarios del mar y la playa de Buenos Aires para reportar cualquier avistamiento de tortuga laúd en aguas costeras. Si se detecta un individuo en la playa, es probable que esté muerto o necesite atención veterinaria urgente. En este caso, indicaron, debe notificarse al 103 o al 106 y abstenerse de tocar, mojar, alimentar o devolver a la tortuga al mar sin orientación profesional.

Mapa satelital del Mar Argentino y la costa de Argentina con líneas de colores que representan el recorrido de una tortuga laúd; se ve el logo de Wildlife Computers
Este mapa satelital del Mar Argentino y la costa de Argentina ilustra la detallada trayectoria de una tortuga laúd, revelando sus complejos patrones de movimiento en las aguas

La posibilidad de identificar los patrones migratorios de la tortuga laúd en el hemisferio sur evidencia un avance científico de gran impacto, al sentar bases para estrategias de protección adaptadas y contribuir a las acciones comprometidas por Argentina desde el año 2010 bajo la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas.

El proyecto es impulsado de manera conjunta por AquaMarina, Fundación Vida Silvestre Argentina, Fundación Mundo Marino, INIDEP, Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET-UNMdP), Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), la Reserva Natural Rincón de Ajo, la Reserva Natural Bahía Samborombón (Ministerio de Ambiente bonaerense), con el respaldo científico de Sea Turtle, Inc. y la University of Exeter. Esta acción se enmarca además en el Plan de Acción Nacional para las Tortugas Marinas de la Subsecretaría de Ambiente y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura nacionales, integrando la conservación de la especie a los objetivos del Plan de Manejo de las Áreas Naturales Protegidas Provinciales de la Bahía Samborombón.