El chico de Lanús que construyó el negocio que nadie vio venir en la fiebre del oro de la IA

Mientras todos miraban a OpenAI y Google, Guillermo Rauch convirtió una empresa de infraestructura para programadores en un unicornio de 9.300 millones de dólares. La lógica es vieja: no vendas oro, vendé las palas

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La compañía apuesta al talento
La compañía apuesta al talento argentino y abrió contrataciones locales, confiando en la formación y la proyección de ingenieros en el país.

Hay una escena que lo explica todo. En enero de este año, el CEO de una empresa que la mayoría de los argentinos no conoce convocó a una reunión general en sus oficinas de San Francisco. Mostró diapositivas. Revasó la historia de la programación con inteligencia artificial desde 2021 hasta hoy. Y cuando llegó al último modelo que había lanzado Anthropic, pausó y le dijo a su equipo:

“Este va a ser un momento trascendental para el mundo”.

Ese CEO se llama Guillermo Rauch. Nació en Lanús. Y la empresa que dirige, Vercel, acaba de ser valuada en 9.300 millones de dólares.

El negocio que nadie miraba

La inteligencia artificial generó una fiebre del oro. Todos corrieron a buscar el metal: OpenAI, Google, Meta, Microsoft. Rauch apostó a las palas.

Vercel no hace modelos de IA. No compite con ChatGPT ni con Claude. Lo que hace es más silencioso y, en este momento, mucho más rentable: ayuda a los desarrolladores a construir, desplegar y alojar aplicaciones web. Cuando alguien usa la IA para generar código y necesita publicarlo en internet, Vercel aparece como la respuesta natural.

Mientras el debate público se
Mientras el debate público se concentraba en qué IA iba a ganar la carrera de los modelos, él construyó la infraestructura que todos van a necesitar para publicar lo que esas IAs produzcan. (Captura video)

Según informó la revista de negocios Forbes, los clientes de Vercel que usan Claude Code —la herramienta de programación con IA de Anthropic— representan apenas poco más del 1% de los usuarios totales de la plataforma. Pero generan casi el 15% de todas las implementaciones de la empresa. El dato es brutal: una porción ínfima de usuarios produce una parte desproporcionada del trabajo.

Y el fenómeno crece. Según el mismo medio, las implementaciones generadas por agentes de IA en Vercel pasaron de casi el 5% en junio de 2025 a más del 21% en febrero de este año. De ese volumen, casi el 70% proviene de Claude Code. No es una alianza comercial, aclara Forbes: es que los modelos de lenguaje aprendieron a escribir en Next.js —el framework de código abierto creado por Vercel— y cuando tienen que publicar algo, la sugieren de forma orgánica.

Las palas y las piquetas

La comparación con la fiebre del oro del siglo XIX no es casual. En 1849, los que más plata hicieron en California no fueron los mineros, sino quienes les vendieron herramientas. Levi Strauss, por ejemplo, fabricaba pantalones resistentes para los que cavaban.

Rauch entendió eso antes que casi todos. Mientras el debate público se concentraba en qué IA iba a ganar la carrera de los modelos, él construyó la infraestructura que todos van a necesitar para publicar lo que esas IAs produzcan.

Los números le dan la razón. Según Forbes, Vercel cerró febrero con ingresos a tasa de ejecución de 340 millones de dólares, un 86% por encima del año anterior. En septiembre de 2025, la empresa levantó 300 millones de dólares en una ronda liderada por Accel y GIC, uno de los fondos soberanos de Singapur. Esa ronda triplicó la valuación de la compañía respecto al año anterior, pasando de 3.250 millones a 9.300 millones de dólares. Rauch, según Forbes, vale hoy al menos 2.100 millones de dólares.

Guillermo Rauch fundó Vercel tras
Guillermo Rauch fundó Vercel tras vender su primera empresa a WordPress y apostó a proveer la infraestructura esencial de la era de la inteligencia artificial. (Captura de video)

De Lanús a Silicon Valley sin terminar el secundario

La historia de Rauch tiene todos los ingredientes del mito tecnológico, pero con coordenadas muy concretas: el conurbano bonaerense, los años 90, una computadora familiar y cero recursos en español.

Empezó a programar a los 7 años en su casa de Lanús, hijo de un ingeniero industrial y una ingeniera química. Su padre, según relató Forbes, fue el primero de su familia en ir a la universidad y comprendió antes que nadie que todo lo que había aprendido en la facultad quedaría obsoleto con la digitalización. Le dijo a su hijo: “No te molestes en aprender lo que yo aprendí”. El chico le hizo caso.

El mayor obstáculo no era la tecnología. Era el idioma. Tal como recordaron medios argentinos que reconstruyeron su historia, todo el material para aprender a programar estaba en inglés. No había nada en español. Así que aprendió los dos idiomas a la vez: el lenguaje de programación y el inglés.

A los 12 ya ganaba dinero online. Estudió en el Colegio Carlos Pellegrini, pero no terminó el secundario: le quedaron pendientes Historia y Portugués. Cuando empezaron a llegarle ofertas de trabajo del exterior, eligió trabajar. Facebook intentó contratarlo, pero descubrió que tenía 17 años y dejó caer la oferta.

A los 19 se mudó a San Francisco. Fundó Cloudup —una plataforma para subir archivos y contenido multimedia— y se la vendió a Automattic, la empresa detrás de WordPress. Después fundó ZEIT, que con el tiempo se convirtió en Vercel.

El argentino que quiere volver

En 2022 Guillermo Rauch visitó Infobae y se refirió al trabajo de Vercel (Video de archivo Infobae)

Rauch no cortó el vínculo con la Argentina. En 2025, la consultora EY lo galardonó como Entrepreneur of the Year Argentina, lo que le dio un pasaje directo a Mónaco para competir por el premio mundial entre más de 50 emprendedores de todo el mundo.

Y hay algo más concreto: según informó El Economista, Vercel comenzó a contratar talento directamente en Argentina. “Sé el talento que hay acá”, declaró el equipo local de la compañía al anunciar la apertura de posiciones. Rauch explicó la decisión en términos de confianza fiscal y apuesta a futuro.

Entre los clientes que ya usan la infraestructura de Vercel figuran, según datos de la propia empresa, compañías como Nike, Adidas, Porsche, TikTok, Marvel, el Washington Post y, para el orgullo particular de Rauch, el Fondo Monetario Internacional. “Creo que traje buena vibra”, bromeó en una presentación pública.

La siguiente frontera

El modelo de negocios de Vercel está en plena evolución. Ya no solo hospeda sitios web: hospeda agentes de IA. Y tiene su propio producto de inteligencia artificial: v0, un asistente que permite crear aplicaciones usando lenguaje natural, sin saber programar.

Rauch tiene una visión clara de hacia dónde va todo esto. Según reportó Forbes, el objetivo de largo plazo es habilitar lo que él llama la “startup unicornio de una sola persona”: una empresa completamente autónoma donde agentes de IA triagen los problemas, implementen los cambios y monitoreen los resultados. Sin equipos humanos masivos. Solo una persona operando un sistema de agentes.

Su objetivo de largo plazo
Su objetivo de largo plazo es una empresa completamente autónoma donde agentes de IA triagen los problemas, implementen los cambios y monitoreen los resultados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Esto podría ser la tierra prometida”, dijo.

La pregunta inevitable es si Vercel mismo puede ser víctima de lo que habilitó. Si la IA puede construir código, ¿puede construir también su propio competidor de Vercel? El inversor Dan Levine, de Accel, lo reconoció en declaraciones a Forbes: “Es más fácil construir un competidor de Vercel que antes.” Y agregó que el trabajo de Vercel ahora es hacer un servicio tan superior que nadie se moleste en intentarlo.

Es la paradoja central de este momento tecnológico: las herramientas que generan abundancia también generan los medios para destruir a quien las construyó. Rauch lo sabe. Y apuesta a que la velocidad de adaptación es la única defensa real.

El pibe de Lanús que aprendió inglés para poder programar, que dejó el secundario con Historia y Portugués pendientes, que le vendió su primera empresa a WordPress antes de los 20 años, hoy dirige la infraestructura donde vive buena parte de la web mundial.

La IA no lo amenaza todavía.

Por ahora, trabaja para él.

Mientras escribo esta columna, los agentes de IA que alimentan ScribNews —la plataforma periodística de Infobae, uno de los mayores medios en español del mundo— también corren en Vercel. A veces el círculo se cierra solo.