La aparición con vida de María José San Martín, la policía de 25 años que estuvo desaparecida durante cinco días en la inhóspita estepa patagónica, conmocionó a la provincia de Chubut y a toda la región. La noticia del hallazgo llegó en la mañana del miércoles a la localidad de Sarmiento y, de inmediato, la atención giró hacia el relato sobre cómo la joven consiguió sobrevivir al extremo aislamiento, la falta de agua y las tormentas de viento y arena.
El viernes 12 de diciembre, San Martín fue vista por última vez. Había salido junto a otra agente de policía rumbo a un yacimiento petrolero para cumplir un servicio adicional. Un incidente, aparentemente menor, fue lo que desencadenó la odisea. El vehículo en el que viajaban las dos jóvenes quedó atascado en un banco de arena, a unos 70 kilómetros del destino planificado, sin señal telefónica y bajo condiciones climáticas adversas. Ambas pasaron la noche en el auto, esperando algún cambio en el clima o la llegada de ayuda.
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Al amanecer del sábado, desayunaron que la situación no había variado, así que resolvieron salir del automóvil y buscar elevación para intentar captar señal de celular.
Durante la caminata, una fuerte tormenta de viento y arena hizo que las dos policías se separaran y, desde ese momento, nada se supo del paradero de San Martín. Pese a los esfuerzos de la compañera por regresar al vehículo y luego avanzar en un nuevo intento de contacto, la búsqueda individual no tuvo éxito.
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Con el correr de las horas, las alarmas se encendieron en la fuerza y en Sarmiento. Rápidamente, se conformó un operativo que fue creciendo día tras día e integró a fuerzas de seguridad, personal especializado, organismos estatales y una cantidad considerable de civiles.

“Fueron cuatro días muy difíciles, en una zona donde el viento y las tormentas de arena hacen todo mucho más hostil. Sin embargo, hubo un profesionalismo y un compromiso extraordinario”, expresó en conferencia de prensa el intendente de Sarmiento, Sebastián Balochi, quien agradeció la colaboración de todos en la búsqueda.
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Las tareas de búsqueda enfrentaron riesgos: caminos intransitables, condiciones climáticas adversas, jornadas de sol implacable o fuertes ráfagas. Pese a todo, las patrullas no se detuvieron. Conforme pasaban los días y ninguno de los rastrillajes arrojaba resultados, la preocupación entre familiares y compañeros crecía. Nadie se atrevía a perder la esperanza, pero la desesperación flotaba en el aire.

Finalmente, en la mañana del miércoles, María José San Martín apareció con vida en la zona del Río Seco, a unos 500 metros del punto donde se le había perdido el rastro. Caminaba hacia la ruta cuando fue divisada por un enfermero del Grupo de Intervención Operativa.
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El primer pedido de la joven, según relataron los rescatistas, fue agua. Inmediatamente, recibió asistencia primaria y fue derivada al hospital, donde ingresó con un cuadro de deshidratación leve. El médico Francisco Ferrari detalló que la paciente tuvo resultados de laboratorio prácticamente normales y fue internada en observación. “Esperábamos una paciente en otras condiciones, pero por suerte ella ha sabido sobrevivir utilizando técnicas de supervivencia”, señaló el profesional.

El relato familiar confirmó la versión: “Está estable, deshidratada, pero está bien”, afirmó un allegado tras el reencuentro. Sus conocimientos de supervivencia y la fortaleza física y mental adquirida durante su formación policial le permitieron tomar medidas extremas. “Se estuvo hidratando como pudo, con manteca de cacao y su propia orina, reflejos propios de una persona que sabe cómo actuar en situaciones extremas”, detalló la familia en conversación con la prensa.
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El jefe de la policía, Andrés García, subrayó la formación de la agente e indicó que su paso por la División de Investigaciones en Comodoro Rivadavia fortaleció su preparación ante escenarios de alto riesgo.

El operativo cerró con un reconocimiento generalizado. El ministro de Seguridad de la provincia, Héctor Iturrioz, agradeció la colaboración de la comunidad: “Agradecimiento especial a toda la comunidad de Sarmiento. En ningún lugar me sentí tan acompañado”. El intendente Sebastián Balochi también destacó el compromiso y la capacidad de lucha de la agente: “María José no desistió de saber que la iban a buscar y tuvo espíritu de lucha”.
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Luego del desenlace, las autoridades analizaron la necesidad de reformular protocolos y prácticas para evitar que situaciones similares pongan en peligro la vida del personal policial en zonas de difícil acceso. Por lo pronto, María José San Martín quedó liberada de toda actividad laboral y permanece acompañada por su entorno familiar en Sarmiento.
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