Sólo uno de los cuatro argentinos residentes en Kabul pudo abandonar Afganistán

Se trata de un hombre que trabajaba para una ONG. Lo hizo en una aeronave privada que pertenece a la organización porque los vuelos comerciales fueron cancelados. Aún quedan por evacuar a una pareja y un funcionario de la ONU

Mujeres con sus hijos intentan entrar al Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, en Kabul, para escapar de los talibanes (REUTERS/Stringer)
Mujeres con sus hijos intentan entrar al Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, en Kabul, para escapar de los talibanes (REUTERS/Stringer)

Dos días después de que los talibanes tomaran el control de Kabul y exhortaran a todos los funcionarios y a la población en general a retomar sus trabajos, uno de los cuatro argentinos residentes en esa ciudad afgana pudo abandonar hoy el país.

Se trata de un hombre que trabaja para una ONG y lo hizo en una aeronave privada que pertenece a la organización ya que los vuelos comerciales habían sido suspendidos el lunes debido al caos desatado en el aeropuerto, adonde la gente había concurrido en masa en un intento desesperado por salir de Afganistán.

“Este hombre es el piloto de un avión que estaba al servicio de la ONG justamente para hacer traslados y logística dentro de Afganistán. Era un avión chico que estaba listo para salir cuando estuviera la posibilidad”, explicaron a Infobae voceros de Cancillería.

Con respecto a los otros tres argentinos que todavía esperan ser evacuados, las mismas fuentes precisaron que “están trabajando para que hoy pueda salir del país el funcionario de la ONU” mientras que “están buscando alternativas” para hacer lo mismo con la pareja argentina ya que el vuelo que tenían para viajar a Estambul fue cancelado.

Infobae tomó contacto con el piloto, quien solo se limitó a confirmar lo sucedido y se disculpó por no poder brindar mayores precisiones. “Estamos bien, salimos hoy del país por la mañana. Perdoná, pero no podemos dar entrevistas”, dijo al referirse a la situación de su familia ya que voló junto a su esposa brasileña y sus dos hijos que tienen esa misma nacionalidad.

Pese a que Argentina no tiene sede diplomática en territorio afgano, el embajador en Pakistán Leopoldo Francisco Sahores, oficia como representación diplomática concurrente en Afganistán y en otros estados de la región asiática, con consentimiento de todas las partes.

“Todos están en contacto con nuestra embajada en Pakistán que es la que administra nuestros asuntos en Afganistán”, detallaron a este medio.

Los talibanes tomaron el control de las calles y la mayoría de las familias permanecen recluídas en sus casas (EFE/EPA/STRINGER)
Los talibanes tomaron el control de las calles y la mayoría de las familias permanecen recluídas en sus casas (EFE/EPA/STRINGER)

Desde que los talibanes tomaron el control de Kabul, el domingo, tras una ofensiva rapidísima que en solo 10 días les hizo controlar casi todo el país y provocó la huida del presidente Ashraf Ghani, los talibanes multiplicaron gestos que aparentan ser tranquilizadores para la población.

“Se decretó una amnistía general para todos (...) por lo tanto deben retomar su vida cotidiana con total confianza”, anunciaron este martes en un comunicado.

A pesar de este guiño, los argentinos están muy asustados y temen que los talibanes tomen alguna represalia contra ellos si se enteran sobre sus planes de abandonar el país por lo que Cancillería solicitó que sus nombres se mantuvieran bajo reserva hasta cumplir con el plan de evacuación.

Ese temor afecta sobre todo las mujeres, las cuales en su mayoría no se arriesgan a salir a las calles y permanecen encerradas en sus casas. Es que entre 1996 y 2001, cuando ejercieron el poder, los talibanes impusieron una visión rigurosa de la ley islámica y les prohibieron a las mujeres trabajar y estudiar. Ahora, la guerra misógina de los talibanes amenaza con destruir nuevamente la vida de millones de ellas.

Las mujeres temen por su vida en Afganistán ya que el régimen talibán no les permite trabajar ni estudiar
Las mujeres temen por su vida en Afganistán ya que el régimen talibán no les permite trabajar ni estudiar

En esa época, los talibanes aplicaban una estricta interpretación religiosa según la cual las mujeres no podían tener ningún tipo de vida pública, ocultas de los ojos de cualquiera que no fuese su marido o guardián varón. Los castigos ante el incumplimiento eran lapidaciones, mutilaciones y azotes.

Ante el caos que se vive en Afganistán, un grupo de 70 países de todo los continentes -incluidos España, Francia y Alemania- instaron este lunes a “quienes ocupan cargos de autoridad en todo Afganistán” que permitan a los ciudadanos del país y a los internacionales marcharse del país asiático.

“Debe permitirse a los afganos y a los ciudadanos internacionales que deseen marcharse; las carreteras, los aeropuertos y los pasos fronterizos deben permanecer abiertos, y debe mantenerse la calma”, exigieron esos países aliados en una declaración conjunta difundida por el Departamento de Estado de los EEUU.

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