Hernán Bruno Cecchetto (36) se dedica a la red de gas de media y alta presión en la provincia de Buenos Aires. La empresa la fundó su padre -inmigrante de Italia- en 1983 y cuando el cumplió los 18 años comenzó a trabajar ahí. Aprendió a unir cañerías, hacer trámites en todos los municipios, manejar la relación obra/clientes y sobre todo a no rendirse frente a una Argentina dura y complicada.

Hernán en plena obra con una de sus empleadas.
Hernán en plena obra con una de sus empleadas.

Con la muerte de su padre se convirtió en la cabeza de la empresa. Enfrentó las distintas crisis del país con esfuerzo y sacrificio, no iba a dejar que nada terminara con esa pequeña empresa familiar.

Hoy, frente a la cuarentena por el coronavirus, vive una vez más la angustia de no saber qué será de su futuro. Hernán tiene siete empleados y alquila una oficina cerca de su casa en Quilmes. Previo a la pandemia tenía un buen flujo de trabajo, pensaba en viajar, en arreglar su casa y hasta darse algunos pequeños gustos. Había renovado la cañería en una gran obra y era un muy buen ingreso, “pero justo el día que me iban a pagar decretaron el aislamiento social y no lo pude cobrar”. Desde ese instante todo cambio.

Hernán con sus tres hijos en la última Navidad
Hernán con sus tres hijos en la última Navidad

El dinero ahora no le alcanza y no sabe cómo va hacer para pagar los sueldos a sus empleados. Todas las obras que realizó han demorado sus pagos. Y hoy no está generando ningún trabajo. Tiene miedo de no tener cómo seguir y verse obligado a despedir a algunas de las personas que trabajan en su empresa. "Por mes tengo gastos fijos por alrededor de 650 mil pesos, sin contar los sueldos. No es lo que perdés, es lo que no generás” le dice Hernán a Infobae. “Creo que para salir de esta voy a necesitar más de un año de recuperación”.

Hernán con su esposa Mónica
Hernán con su esposa Mónica

“Esta crisis no solo me afecta a mí. Si yo no hago la obra, el gasista común no tiene trabajo y si no tiene caño de gas en la puerta del domicilio no puede hacer instalaciones. Yo toco mucho rubros", explica.

Hernán es padre de tres hijos y le preocupa “cómo voy a salir adelante de esta situación, cómo voy a poder pagar el colegio del más pequeño y con qué plata solventaré los gastos de la casa”. En 2016 tuvo un infarto por el strees, frente al no pago de algunos de sus trabajos, y hoy teme por su salud.

A pesar de las trabas que tiene un dueño de una empresa en la Argentina, Hernán asegura que “siempre tiré para adelante, tuve que lidiar con varias crisis: la del 2001, el pago que nunca llegó de una sobras que hice para el gobierno de Cristina Fernández, después la crisis de Mauricio Macri y ahora con la pandemia. Pero no voy a abajar los brazos aunque siento que esta vez va a ser más difícil".

¿Por qué cree que la crisis económica post pandemia será la peor? Esta vez se paró todo muy de golpe, va a costar mucho salir adelante. Tendría que ser todo más flexible. Los créditos bancarios te ponen muchas condiciones, son imposibles de obtener. Si quieren que se mantengan las pequeñas empresas deberían tener más tolerancia en impuestos y no tanta burocracia. Deberíamos compartir gastos patronales por un tiempo...".

Reconoce que el gobierno de Alberto Fernández ha tomado medidas para los sectores más vulnerables, pero le angustia sentir que pertenece a un sector “de la que nadie se acuerda y hoy no sabe como subsistir".

Con preocupación, Hernán concluye: "No hay ninguna medida favorable para la clase media, el pequeño comerciante, el dueño de una pyme, el odontólogo que hoy no puede atender, el peluquero. El que está bien económicamente le afecta poco, el pobre siempre tiene un beneficio y el que está en el medio nunca recibe nada”.

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