Maximiliano Vázquez trabaja hace 30 años en la noche y fue dueño de 17 boliches, entre ellos Le Brique
Maximiliano Vázquez trabaja hace 30 años en la noche y fue dueño de 17 boliches, entre ellos Le Brique

Tiene 53 años y hace más de 30 años que trabaja en la noche. Maximiliano Vázquez se dedicó al manejo de discotecas, recitales y teatros y fue dueño de 17 boliches en la Costa Atlántica, Mendoza y la provincia de Buenos Aires. En la ciudad de Villa Gesell tuvo 6 locales bailables: entre ellos Savage, en los años 80, Chamaco, Dixit, Tango y Le Brique.

Este último es donde hace poco más de una semana se inició una discusión que terminó con la brutal golpiza y el asesinato de Fernando Báez Sosa, de 18 años, en manos de un grupo de rugbiers de Zárate que fueron detenidos y acusados por el homicidio.

El frente del boliche Le Brique, sobre la avenida 3 y la calle 102 (Diego Medina)
El frente del boliche Le Brique, sobre la avenida 3 y la calle 102 (Diego Medina)

Hace 5 años que Vázquez se retiró de los negocios en la vida nocturna, pero mantiene un trato fluido con los dueños de Le Brique y conoce bien la dinámica y los protocolos de seguridad que rigen dentro de los locales bailables. También fue durante algunos años el titular de la Cámara Empresaria de Discotecas y Entretenimiento de la Ciudad (Cedeba) y vicepresidente de la cámara provincial.

“Lo que falló esa noche indudablemente es la actuación de la policía en la vía pública porque se vio desbordada”, resumió en una frase en diálogo con Infobae. “Yo considero que está mal organizado el sistema de seguridad por parte de la municipalidad y ya se lo he dicho a ellos infinidad de veces. Habría que asignar personal que esté estratégicamente ubicado y preparado para las contingencias que surgen”, afirmó con seguridad. “Hay que cuidar al turista y hay que tomar los recaudos necesarios. Lo que pasó no tiene que pasar”.

(Facebook: Le Brique Oficial)
(Facebook: Le Brique Oficial)

Qué paso esa noche

El empresario tiene en la cabeza una cronología de lo que podría haber ocurrido en la madrugada del sábado 18 de enero. “Había sólo cuatro policías asignados a la puerta del local. Una vez que salieron del boliche, ellos llevaron al grupo de rugbiers a un lugar a más de 80 metros de la disco, un supermercado donde se los ve en un video, dijo.

Esa secuencia que Vázquez menciona –en la que se puede ver a los rugbiers conversando con alguien fuera del plano, algunos de ellos con su DNI en mano– fue captada a las 4:45 de la mañana por la cámara de seguridad del local ubicado sobre la avenida Buenos Aires y corresponde a apenas algunos minutos después de haber sido echados del boliche y escoltados por la policía.

“Mucha gente pensó que este era el final y en realidad era el comienzo. Ahí es donde para mí pergeñaron el ataque a Fernando, que ya para ese momento estaba frente a Le Brique tomando un helado”, reflexionó el fundador de la disco. “Ahí se produce un hecho en la 102 y la policía va a ver este problema. Decían que estaban tirando piedras en la salida de emergencia. El personal de seguridad del boliche salió corriendo y la policía fue atrás de ellos pero resultó ser una falsa alarma”, explicó.


En ese momento de desprotección, de acuerdo al relato de Vázquez, los detenidos volvieron sobre sus pasos hacia la entrada de Le Brique y se produjo la salvaje agresión que terminó con la muerte de Fernando.

“Cuando hay un conflicto dentro de la discoteca se actúa así. A los rugbiers el personal de seguridad los sacó por la puerta de emergencia de la derecha si mirás desde el frente, que es mucho más directa por la pista y tiene una bajada sin escaleras. Ahí es donde lo sacan como se ve en el video con una traba que se llama “mata león”, que el personal de seguridad le implementa en el cuello al chico que estaba más agresivo. Es una traba inmovilizadora”, continuó Vázquez.

El joven que es retirado de esa forma del establecimiento sería Máximo Thomsen, uno de los dos implicados que es considerado por el momento como autor del crimen.

Según el empresario, pasaron aproximadamente 10 minutos entre que el primer grupo de jóvenes fue sacado de la disco y que salió “en buenos términos” el grupo de Fernando, que debió ser retirado del boliche porque en la discusión que se produjo adentro, durante el show del trapero Neo Pistea, le rompieron la camisa y no está permitido permanecer sin remera en el interior.

Así sacaron del boliche de Villa Gesell a los rugbiers


Más allá de la puerta de Le Brique, el personal de seguridad del boliche está impedido por ley de actuar en la vía pública. Vázquez considera que el protocolo de seguridad “estuvo impecable”: “Ninguno era menor y ninguno estaba alcoholizado. Eso hay que tenerlo en cuenta. Los rugbiers no estaban alcoholizados y los amigos de Fernando tampoco. No era una pelea de borrachos. Cuando es así se tropiezan, vuelan patadas, se pegan piñas torpes. Los que tenemos experiencia en la noche nos damos cuenta cuando es una pelea de borrachos”, agregó.

El Sindicato Único de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia de la República Argentina (Sutcapra), que representa a los patovicas en todo el país, tuvo el mismo criterio y emitió un comunicado en el que defendió el accionar del personal del boliche y lo consideró “correcto”.

La vida nocturna en Villa Gesell

Pero para Vázquez, el problema corresponde a una desorganización de la noche en la ciudad balnearia y a un aumento de la densidad turística de jóvenes en los últimos años.

“Hay una problemática que nadie la comenta pero nosotros que estamos en esto la sabemos: los últimos 6 años en Pinamar cerraron todos los bares y boliches. Pinamar se quedó sin noche, entonces todos los jóvenes empezaron a venir para Gesell”, indicó.

“La Municipalidad no toma conciencia del fenómeno y no toma las medidas que tiene que tomar. No todo el mundo tiene dinero para ir a una discoteca. Mucha gente se queda en las calles, en la playa, y se ve superada la capacidad de los boliches con respecto a la afluencia de público, la vía pública está desbordada”. Y agregó: Vos como intendente de una ciudad que tiene esa migración a la noche tenés que planificar la conducta de los jóvenes en la playa y las discotecas”, en referencia a la gestión de Gustavo Barrera.


“Está mal hecha toda la organización de seguridad de la temporada de Villa Gesell" –señaló–. "No hay gente que sepa metida en el tema. Hacen las cosas como les parece y creen que así van a salir bien. Tengo 30 temporadas en 6 locales bailables que fueron míos ahí y nadie me consulta. Ni a mí ni a todos los que saben de manejo de boliches ahí”.

El consumo de alcohol es para él otro de los principales problemas: “Este año se habilitaron más de 12 expendios de entrega de alcohol por motos hasta cualquier hora, los famosos delivery de alcohol. ¿Cómo se pueden habilitar 12 comercios de este tipo? Y la otra son los supermercados. Es impresionante la cantidad de alcohol que les venden, a toda hora ves a los chicos saliendo con changos llenos de botellas”.

El pico de consumo, explica, no se produce adentro del local bailable. “Una medida de fernet adentro del boliche por ejemplo sale 200 pesos y una botella sale 400. Es decir que con el doble de plata te tomás 17 medidas y en tu casa. Los pibes llegan destruidos a los boliches. Le Brique deja 300 chicos sin entrar al boliche. Es un trabajo que no se ve y las discotecas realizan a diario”.

“Se terminó la temporada para Villa Gesell”, aseguró Maximiliano Vázquez
“Se terminó la temporada para Villa Gesell”, aseguró Maximiliano Vázquez

“Hay un montón de advenedizos que vienen a hacer ese control y no saben lo que hacen”, dijo, y consideró que ahora hay una sobreactuación en la seguridad de la ciudad: “Entré a las 2 de la mañana ayer a Gesell y había policías por todos lados”. “Se terminó la temporada para Villa Gesell”, aseguró.

A mediados de la semana de pasada, tras una manifestación pacífica que se produjo en la puerta del local, las autoridades municipales lo clausuraron y colocaron las fajas del Registro Provincial de Comercialización de Bebidas Alcohólicas (ReBA) sobre sus puertas. La clausura, asegura Vázquez, se produjo por un problema con el tamaño de los vasos reglamentarios. Para él “es una excusa”, un chivo expiatorio.

Desde entonces, el frente del boliche aparece todos los días pintado con pedidos de Justicia por el crimen que sus empleados se encargan diligentemente de tapar todas las noches. “Ponen desde ‘no maten a los animales’ hasta ‘aborto libre’. Ya presentamos una denuncia policial y si siguen pintando vamos a ir por un daños y perjuicios”, agregó el fundador de Le Brique.

“Creo que esta noche el boliche abre”, indicó.

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