Testigos filmaron el violento enfrentamiento

En los últimos días, la ciudad de Villa Gesell quedó en el centro de la escena por reiterados episodios de violencia que se sucedieron desde la salvaje agresión de un grupo de rugbiers que mataron a golpes a Fernando Báez Sosa.

Luego del crimen ocurrido a la salida del boliche Le Brique, se conocieron imágenes de otro ataque en patota, también protagonizado por jugadores de rugby, quienes se filmaron mientras le pegaban a un adolescente mendocino en esa ciudad balnearia para luego compartir el video y mofarse de la víctima en las redes sociales.

Poco después, se comenzó a viralizar una filmación que muestra a decenas de jóvenes en una playa del centro que comenzaron a arrojarse botellas y latas de cerveza unos a otros, en medio de una fiesta. Fue durante los primeros días de enero y al episodio lo registró un turista que había ido a pasar unos días de vacaciones con un grupo de amigos.

También trascendió que un día antes del asesinato de Báez Sosa, un hombre de 28 años identificado como Franco Suero Marconi fue encontrado en las playas de barrio Norte de la ciudad –a la altura de la calle 302 donde se ubica el balneario Olá La– con profundas heridas de arma blanca. La víctima quedó internado y dijo no recordar el contexto en el que sufrió las lesiones.

En la ciudad balnearia se registraron varios episodios de descontrol y violencia

Este martes, se difundió un nuevo casode descontrol en Villa Gesell: sobre la avenida 3, a metros del cruce con la calle Paseo 106 y a dos cuadras de donde asesinaron a Báez Sosa, dos grupos de jóvenes se pelearon a la salida del local bailable Dixie.

Las imágenes fueron registradas por el teléfono de un testigo y se conocieron en las últimas horas, pero el episodio sucedió hace casi un mes, el 25 de diciembre pasado.

En el video se aprecia al menos a cinco personas arrojando patadas, piedrazos, palazos y botellazos a un auto que en medio de la gresca comenzó a dar arranques y giros bruscos, maniobras con las que el conductor del Ford Ka de color gris, según dijo más tarde, intentó eludir las agresiones.

La policía acudió a la zona minutos después de las 6:30. Para esa hora los protagonistas de la pelea se habían dispersado. Los efectivos de seguridad encontraron el vehículo a unas pocas cuadras, con dos ocupantes que no presentaron heridas.

Ambos, informaron fuentes policiales, reconocieron que habían tenido una pelea dentro del boliche y que al salir continuaron el enfrentamiento en la vía pública hasta que se tuvieron que subir al rodado para escapar del lugar. El vehículo terminó con el vidrio lateral trasero roto. Pese a ello, decidieron no realizar la denuncia.

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