¡El destino las unió! Dominicanas adoptadas en EE.UU., descubrieron que eran hermanas tras trabajar juntas

La coincidencia en un bar de Estados Unidos llevó a Cassandra y Julia a descubrir, tras muchos años de amistad y trabajo conjunto, que mantenían un vínculo familiar oculto desde su nacimiento en la República Dominicana

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El reencuentro entre Cassandra y Julia revela que eran hermanas biológicas separadas al nacer y adoptadas por distintas familias en Estados Unidos. (Cortesía: BBC World Service)
El reencuentro entre Cassandra y Julia revela que eran hermanas biológicas separadas al nacer y adoptadas por distintas familias en Estados Unidos. (Cortesía: BBC World Service)

El azar unió a Cassandra y Julia, dos mujeres de origen dominicano, en un bar de Connecticut, donde descubrieron que compartían mucho más que un lugar de trabajo. Ambas se enteraron que eran hermanas biológicas separadas al nacer y adoptadas por familias distintas en Estados Unidos. La historia, retomada por BBC Mundo, evidencia una serie de coincidencias, búsquedas personales y encuentros.

La relación entre Cassandra y Julia comenzó en un bar siendo camareras. Lo que primero las unió fue que ambas llevaban tatuada la bandera de Dominicana.

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Desde el primer momento, ambas compartieron que fueron adoptadas y que su infancia transcurrió en el mismo barrio de Connecticut, aunque no se conocieron hasta la adultez. “Dije algo como: ‘Sí, me adoptaron allí’”, recuerda Julia. La reacción de Cassandra fue inmediata: “‘Espera, porque a mí también me adoptaron allí’. Eso me dejó paralizada”.

Desde el inicio, ambas revelaron que fueron adoptadas y que pasaron su infancia en el mismo vecindario de Connecticut, aunque no coincidieron hasta que llegaron a la adultez. (Cortesía: BBC World Service)
Desde el inicio, ambas revelaron que fueron adoptadas y que pasaron su infancia en el mismo vecindario de Connecticut, aunque no coincidieron hasta que llegaron a la adultez. (Cortesía: BBC World Service)

La similitud física entre las dos no pasó desapercibida para quienes las rodeaban, y durante meses bromeaban con la idea de ser hermanas, sin imaginar la verdad que ocultaban sus historias familiares.

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A pesar de las coincidencias, los documentos de adopción no arrojaban ningún vínculo biológico entre ellas. Ambos expedientes indicaban diferentes lugares de nacimiento y madres biológicas con apellidos distintos. Con el tiempo, sus caminos laborales se separaron.

El giro definitivo ocurrió gracias a un kit de pruebas genéticas que Cassandra recibió como regalo de Navidad. Los resultados la conectaron con un primo, quien le informó que su madre biológica había fallecido en 2015 y le presentó a otros miembros de la familia, incluido su padre biológico, Adriano Luna Collado.

Los documentos de adopción presentaban datos diferentes sobre las madres de Cassandra y Julia, complicando la identificación de su parentesco. (Cortesía: BBC Mundo)
Los documentos de adopción presentaban datos diferentes sobre las madres de Cassandra y Julia, complicando la identificación de su parentesco. (Cortesía: BBC Mundo)

Él reveló detalles de la dura situación económica familiar en la República Dominicana durante la infancia de Cassandra: “La familia era tan pobre que dormían sobre el suelo de tierra”, detalló el padre en conversaciones recogidas por el citado medio.

El reencuentro familiar en la isla fue emotivo. Cassandra viajó a la República Dominicana, donde la recibieron familiares con camisetas que llevaban su rostro. El abrazo con su padre marcó el inicio de una nueva etapa.

La prueba genética que reveló el vínculo familiar

Sin embargo, el regreso a su vida cotidiana trajo consigo nuevas preguntas. Una amiga de la infancia de Julia, llamada Molly, contactó a Cassandra y le sugirió que podrían ser hermanas, ya que ambas tenían el mismo nombre de madre en los certificados de nacimiento. Una prueba de ADN confirmó que en realidad eran primas lejanas, aunque Molly insistía en el parecido entre la madre de Cassandra y Julia.

La confirmación definitiva llegó después de otra prueba genética, impulsada por la insistencia de Cassandra, quien recorrió cientos de kilómetros bajo una tormenta de nieve para ver a Julia en su casa.

Dos semanas y media después, los resultados confirmaron lo que las bromas y coincidencias ya habían anticipado: eran hermanas biológicas. “Sinceramente, esto es una locura. Todo este tiempo hemos sido hermanas y ni siquiera lo sabíamos”, reconoció Julia en entrevista con BBC Mundo.

Un kit de ADN permitió conectar a Cassandra con su padre biológico y destapó el vínculo familiar oculto durante años entre las dos mujeres. (Cortesía: CNN mMundo)
Un kit de ADN permitió conectar a Cassandra con su padre biológico y destapó el vínculo familiar oculto durante años entre las dos mujeres. (Cortesía: CNN mMundo)

Ambas organizaron un nuevo viaje a la República Dominicana para encontrarse con su familia biológica. En ese segundo encuentro, su padre las recibió con una frase que marcó el momento:

“Mi hija”, dijo al abrazar a Julia. Las celebraciones familiares incluyó música, baile y la reafirmación de los lazos recuperados. Según relató el propio Adriano Luna Collado a BBC Mundo, “reencontrarse con sus hijas ha sido el mayor regalo que Dios le ha dado jamás”.

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