"Las mujeres en los medios están subrepresentadas, tanto como periodistas, como columnistas y como fuentes de información” aseguró una de las autoras de la investigación. (Shutterstock.com)

Un nuevo estudio realizado por los investigadores de la Universidad Northwestern junto a la Universidad de San Andrés (UDESA) muestra que los varones, a diferencia de las mujeres, tienen aproximadamente el doble de probabilidades de ser mencionados como fuente de información en las noticias que se publican en Argentina. Además se descubrió que el 15% de los artículos de opinión son escritos por una mujer y solo tres de cada diez historias las tienen a ellas como autoras.

“Aunque suponemos que vivimos en un contexto con una sociedad cada vez más igualitaria, las mujeres en los medios están subrepresentadas tanto como periodistas, como columnistas y como fuentes de información” aseguró a Infobae Eugenia Mitchelstein, autora de la investigación y directora de la carrera de comunicación en la universidad de San Andrés.

Se realizaron dos estudios: “Provisión de noticias y desequilibrio de género en los medios digitales argentinos” y “¿De quién son las voces que se escuchan?”, donde analizaron más de 3 mil artículos publicados en ocho sitios web: Clarín, La Nación, Infobae, Perfil, Página/12, La Voz del Interior de Córdoba, Diario Uno de Mendoza y TN. Además se analizaron las publicaciones que circulan en las redes sociales de esos medios, Facebook y Twitter, desde febrero a noviembre de 2017.

La escasez de mujeres como fuentes “se ve especialmente en temas de política, política internacional y economía
La escasez de mujeres como fuentes “se ve especialmente en temas de política, política internacional y economía" (Shutterstock.com)

De acuerdo al primer estudio más del 50% de los artículos analizados tenían al menos a un varón como fuente, mientras que solo el 28% tenía a una mujer. Esta escasez de mujeres como fuentes “se ve especialmente en temas de política, política internacional y economía, a pesar de que cuando hicimos el relevamiento ya se había sancionado la ley de paridad de género” que estableció que las listas de candidatos a elecciones deben tener intercalados a mujeres y varones, aseguró Mitchelstein.

Por su parte, las historias publicadas en la sección de entretenimiento y educación tenían más mujeres que hombres como fuentes, reforzando el esteriotipo tradicional de la mujer como cuidadora y educadora.

Esta desigualdad podría explicarse por la escasez de mujeres periodistas dentro de las redacciones así como por la dependencia de los medios de las fuentes oficiales, que suelen ser mayoritariamente masculinas ya que las mujeres tienen menos acceso a los puestos de poder. Esto último a pesar de que Argentina, se señala en el informe, es un país líder en la región por la cantidad de mujeres que ocupan cargos importantes en la alta política.

Las mujeres son el 50% de la población pero solo firman el 15% de los artículos de opinión (Shutterstock.com)
Las mujeres son el 50% de la población pero solo firman el 15% de los artículos de opinión (Shutterstock.com)

“Los medios deben ser plurales y representar a las voces que hay en la sociedad. Las mujeres son el 50% de la población y no puede ser que ellas solo firmen el 15% de los artículos de opinión”, aseguró a Infobae Pablo Boczkowski, otro de los autores de la investigación.

Un problema general

La disparidad de género cuenta con paridad en todos los medios analizados: los ocho sitios presentan brechas en las fuentes consultadas y en todos ellos los varones publican y firman artículos en mayor cantidad que sus pares mujeres, sobre todo cuando se trata de editoriales. “Por lo tanto, el sesgo de género parece ser un fenómeno generalizado”, asegura la investigación.

Otro hallazgo que arroja el estudio “Provisión de noticias y desequilibrio de género en los medios digitales argentinos” es que la desigualdad en las fuentes consultadas a la hora de informar sucede en igual medida en los medios como en los contenidos que circulan en sus redes sociales; canales que también fueron analizados.

En sociedades que están a la vanguardia en temas de igualdad, como Finlandia, las desigualdades también persisten en los medios de comunicación. (Shutterstock.com)
En sociedades que están a la vanguardia en temas de igualdad, como Finlandia, las desigualdades también persisten en los medios de comunicación. (Shutterstock.com)

“La probabilidad de tener una mujer como fuente no aumenta en los artículos publicados en las redes sociales, lo que muestra que las tecnologías cambian pero los patrones de discriminación de género persisten”, aseguran los investigadores.

Sin embargo, en el estudio “¿De quién son las voces que se escuchan?” los autores dicen que “puede haber un rayo de esperanza cuando se trata de redes sociales”, ya que allí los medios difunden más notas firmadas por mujeres que las que publican en su página principal; aunque esto puede deberse a que las mujeres suelen firmar artículos sobre temas relacionados a espectáculos e interés general, asuntos que son afines a la agenda de interés de las redes y sus usuarios.

En este punto es particularmente interesante lo que sucedió con #NiUnaMenos: “La discusión surgió de un grupo de periodistas que de alguna manera no se vio representada en los medios y llevó el debate a las redes. Así los medios se pierden estos foros de debate”, asegura Eugenia Mitchelstein.

Surge la pregunta sobre cómo revertir esta situación ya que los medios no están reflejando el contexto de lucha por la igualdad de género. Incluir a más mujeres periodistas en las redacciones podría ser una solución, ya que son ellas quienes consultan más fuentes en general –en relación a sus pares varones- y además utilizan a otras mujeres como fuente con mayor frecuencia.

“Además, el hecho de que haya más mujeres en las redacciones podría influir indirectamente en las representaciones culturales de ellas y su rol en la sociedad” asegura la investigación.

En sociedades que están a la vanguardia en temas de igualdad, como puede ser el caso de Finlandia o de los países escandinavos, las desigualdades también persisten en los medios de comunicación. Investigaciones realizadas en Finlandia, por ejemplo, muestran que las académicas mujeres fueron contactadas en menor proporción que sus pares masculinos, incluso cuando ellas estaban dispuestas a aparecer como expertas. Esta disparidad persiste también cuando se cita como fuentes a ciudadanos comunes. Lo que muestra que los avances sociales, al menos en este caso, no se replican en la forma de contar la realidad.


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