La Cámara de Diputados
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ONU Mujeres, la organización de Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género, tiene datos escalofriantes: solo 23% de los escaños parlamentarios en el mundo están ocupados por mujeres y sólo 4% de los cargos de dirección general en empresas incluidas en la lista Fortune 500 está ocupado por mujeres.

En Argentina la desigualdad no es menor. En 1991, cuando durante el gobierno menemista se aprobó la ley de cupo femenino (30% de las listas nacionales), sólo el 5% de los cargos legislativos estaba ocupado por mujeres. Esa participación fue creciendo paulatinamente, gracias a la inclusión del 50% en varias provincias, pero en 2007, cuando Cristina Kirchner llegó a la Presidencia, se estancó en un 38% y nunca más creció. Casi como que la población dijera: "too much" mujeres.

En efecto, ese 30% que empezó como piso se transformó en techo, y se hizo común un "2 x 1", ese tercio conocido "el lugar para mujer" en la negociación de las listas, una tarea eminentemente masculina. En esos momentos de cierres es habitual que a un hombre que quiera ser parte de un cargo "a salir", pero tiene competencia, le pregunten: ¿Tenés una mujer para poner? Y ahí "pone" a su esposa, su amante, su secretaria, o también -de tanto en tanto- a una militante con pergaminos propios, con trayectoria y reconocimiento, generalmente una profesional muy bien formada y con carácter.

La diputada radical jujeña Alejandra Martínez: “Digamos la verdad, no es el transcurso del tiempo lo que va a lograr la paridad, solo la ley nos va a permitir alcanzarlo”
La diputada radical jujeña Alejandra Martínez: “Digamos la verdad, no es el transcurso del tiempo lo que va a lograr la paridad, solo la ley nos va a permitir alcanzarlo”

La verdad de la milanesa es que, en la enorme mayoría de los casos, cuando una mujer llega a una lista lo hace con respaldo masculino. A los hombres, y a buena parte de las mujeres, les cuesta entender que el machismo es una enfermedad que no se cura si no se le da un tratamiento firme y de largo plazo. Todos los países del mundo que avanzaron legitimando la paridad que existe en la sociedad, lo hicieron con legislación parlamentaria o reglamentación partidaria.

Lo dice la mismísima presidente de la Comisión de Mujeres y Niñez, la radical jujeña Alejandra Martínez: "Digamos la verdad, no es el transcurso del tiempo lo que va a lograr la paridad, solo la ley nos va a permitir alcanzarlo". Y agrega: "Es un mito creer que vamos a llegar por mérito –lo que por cierto tenemos-, ya que desde el 2001 hasta el 2016 el 90% de las mujeres en el Senado tiene estudios avanzados y 76% en Diputados, porcentajes más altos que los que tienen los hombres. Pero ese crecimiento por mérito no se da en la Argentina ni en el mundo, el Congreso es el espacio idóneo para dar ese paso extraordinario hacia una representación acorde".

Por cierto, las mujeres diputadas podrán ser discriminadas en buena parte de las decisiones, pero no son nada zonzas y encuentran los intersticios para lograr sus objetivos. El machismo anida en todo el arco partidario, así que si había un momento para darle sanción definitiva a la ley de paridad de género es durante una campaña electoral. Es obvio que ningún partido con vocación de mayoría está en condiciones de negarse públicamente. Salvo la izquierda, claro, que buscó cualquier excusa para no acompañar al consenso transversal que se alcanzó en la Cámara.

Karina Banfi, legisladora de Cambiemos por la provincia de Buenos Aires: “Es innegable el liderazgo femenino en el Congreso”
Karina Banfi, legisladora de Cambiemos por la provincia de Buenos Aires: “Es innegable el liderazgo femenino en el Congreso”

La diputada Karina Banfi, una legisladora que lidera la agenda de la transparencia, dice que "es innegable el liderazgo femenino en el Congreso, se podría decir que en general en los cargos electivos. Sin embargo, no es lo que pasa en los cargos ejecutivos". Notable observación. Para pedir el voto, las mujeres empiezan a ser valoradas en estos tiempos como seguramente no sucedió en otra etapa de la historia. Para tomar decisiones, no tanto.

Un caso llamativo es el de la gobernadora María Eugenia Vidal, que no tiene ministros mujeres en su gabinete. Dice Victoria Donda, la diputada de Libres del Sur que sabe imponerse: "Me preocupa que sea así, es contradictorio con los planteos que ella misma hace sobre la necesaria presencia de la mujer. Tal vez tenga que ver con una cultura machista en la política, que evidentemente no podemos aún desterrar, y que el Gobierno nacional y provincial tampoco parece que quiere cambiar".

Cristina Álvarez Rodríguez (FPV), Silvia Lospennato (Cambiemos-PRO), Donda, Banfi, Martínez fueron las diputadas que impulsaron el debate de la paridad de género que llegará el 4 de octubre al recinto para constituirse en ley. Tuvo el amplio respaldo del presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Pablo Tonelli, que, según se supo, apenas vio el consenso transversal alcanzado convocó a un rápido plenario de comisiones para avanzar en su tratamiento.

Victoria Donda, de Libres del Sur: “Existe una cultura machista en la política, que evidentemente no podemos aún desterrar, y que el Gobierno nacional y provincial tampoco parece que quiere cambiar”
Victoria Donda, de Libres del Sur: “Existe una cultura machista en la política, que evidentemente no podemos aún desterrar, y que el Gobierno nacional y provincial tampoco parece que quiere cambiar”

La paridad se implementará por primera vez en las elecciones de 2019. Contra lo que dice la mitad de la biblioteca feminista, lo hicieron avanzando con los hombres como aliados. "De otro modo, nada hubiéramos logrado", ni en 1991, ni ahora, dice Donda. Y manifesta su satisfacción con el acuerdo interpartidario porque "a más paridad, más democracia".

Agrega Banfi: "Nuestro desafío es salir de la lógica de una minoría, las mujeres no somos minoría y, en general, somos muy responsables y estamos sobrecapacitadas para las funciones que desarrollamos, aunque también tenemos derecho a la mediocridad, como lo tienen cantidad de hombres que ocupan cargos sin ningún talento".

Lo extraño no es que muchos hombres se opongan a la sanción de esta ley. Lo verdaderamente raro es la gran cantidad de mujeres que están en contra. ¿Nunca fueron discriminadas? ¿O le tienen más miedo a competir con mujeres que con hombres?

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