Bernardo Rubén Samelnik, más conocido como
Bernardo Rubén Samelnik, más conocido como "Tito de Matices", nació en el barrio porteño de Flores

Los ojos gélidos de perro siberiano del modelo Hernán Drago son la señal. En la gigantografía está de frac, como desde hace más de 15 años. Sobre la avenida Corrientes, entre Junín y Uriburu, a cada lado de la vidriera, los maniquíes de hombres y mujeres descabezados pero de formalísima etiqueta dan la bienvenida. Pocos metros después, lo hará su dueño: Tito, de Matices, es real.

Bernardo Rubén Samelnik es un hombre breve, de pasos cortos y una altura que supera por poco el metro sesenta y cinco. Su voz es tan suave que, aun cuando ofrece un caramelo, parece confesarse. Nacido en Flores –Flores sur, precisa- se convirtió en sastre sin saberlo y también en un latiguillo popular en cualquier programa de televisión: “Un saludo a Tito de Matices que me vistió”.

—Escucho mucho saludo: “Saludo a Tito de Matices”, aparezco descolgado, de la nada, en cualquier lado.

— ¿Cómo te convertiste en “Tito de Matices”?

— No lo sé bien, fue un proceso. En aquel momento, años 70, vestía a casi todas las novelas de Alberto Migré (Rolando Rivas, taxista, Piel naranja, Dos a quererse). Trabajábamos sastrería y ropa de mujer, prêt à porter. Hacíamos cosas de mucho color, con telas que no eran tradicionales en el hombre: crepe italiano, sedas. Eso llamaba la atención.

Junto a Diego Maradona, en su local
Junto a Diego Maradona, en su local

— Pero no era ropa de etiqueta: ¿quién fue el primer famoso que vestiste para su casamiento?

— Un jugador de fútbol: el Negro Villarreal, José Luis Villarreal. Jugó en Boca y en River. Cuando vino al local, él estaba en Europa (Atlético de Madrid, 1993). Trajo unas fotos de lo que quería hacerse. Y le hice algo hermoso. Muy lindo, de brocato negro. Después vino Julián Weich para un Martín Fierro: le hicimos a él y a la mujer. Y ahí vino Adrián Suar, para su casamiento.

Aunque era hijo de un sastre, Tito se había recibido de contador en la Universidad de Buenos Aires y esa era su carrera. Al tiempo que trabajaba con clientes pequeños y armaba una oficina junto a un escribano y un abogado, un amigo que diseñaba ropa le propuso una sociedad: él diseñaría y Tito administraría el local. Tito llevaba los números hasta que comenzó a pensar modelos y descubrió que era muy bueno. Las ventas crecían.

El primer famoso al que vistió para su casamiento fue el futbolista José Luis Villarreal.
El primer famoso al que vistió para su casamiento fue el futbolista José Luis Villarreal. "Jugó en Boca y en River. Cuando vino al local, él estaba en Europa (Atlético de Madrid, 1993). Trajo unas fotos de lo que quería hacerse. Y le hice algo hermoso. Muy lindo, de brocato negro. Después vino Julián Weich para un Martín Fierro: le hicimos a él y a la mujer. Y ahí vino Adrián Suar", recuerda Tito

Hoy trabaja todos los días junto a Clotilde, su esposa desde hace 50 años y novia desde los 13. Ella es la encargada de las novias. Tiene tres hijos y todos trabajaron en Matices. Pero, aunque a Tito le hubiese encantado, ninguno se quedó: el mayor es coach ontológico, la del medio es profesora de danzas y la menor vive en Barcelona.

En las paredes del primer piso del negocio, Tito posa junto a algunos de sus novios y famosos: Osvaldo Ova Sabatini, Roberto Pettinato, Chayanne, Andrés D’Alessandro, Maxi López –“hicimos dos conjuntos”-, Javier Zanetti, Martiniano Molina, Guillermo Coria –con su camisa atravesada por una banda roja que simula la camiseta de River Plate-. Otros corrieron con otra suerte: están en la carpeta “Deportistas”. De los últimos 10 años no hay imágenes: no es que haya dejado de trabajar, lo que ha dejado de hacer es imprimir las fotografías.


En las paredes del primer piso del negocio, hay fotos del sastre junto a algunos de sus novios y famosos:
En las paredes del primer piso del negocio, hay fotos del sastre junto a algunos de sus novios y famosos: "Ova" Sabatini, Roberto Pettinato, Chayanne, Andrés D’Alessandro, Maxi López –“hicimos dos conjuntos”, asegura-, Javier Zanetti, Martiniano Molina y Guillermo Coria, con su camisa atravesada por una banda roja que simula la camiseta de River Plate

Tito saluda a cada novio que entra al local. Un muchacho de unos 30 años espera sentado en un sillón. No puede evitarlo: al cabo de unos segundos se levanta y pega la nariz a la pared. ¿Es lo que cree? Es lo que cree. En la fotografía, Diego Armando Maradona posa junto a Tito con un modelo insólito: de un azul brillosísimo, el largo del pantalón es amarrete y le deja al descubierto los tobillos. Misma suerte han tenido las mangas, que terminan un poquito más allá de los codos.

—¿De dónde sacó esa idea?

— De la ropa cómoda y deportiva, informal, de playa. Se le ocurrió que quería algo así para noche. Por eso está hecho en tela de brillo, es un shantung italiano. Mucha gente vino a pedir el modelo después de verlo a él. Cuando le hice esa pilcha, en 2001, de pantalones cortos, que es algo insólito, solo tenía 48 horas para hacerlo. Le entregaban un premio un jueves y me llamó un lunes. Esa fue la primera vez que lo vestí. No lo conocía, después siempre me escuchó. Ahora veo la foto y es ridículo. Pero yo también me siento ridículo al lado suyo: se usaban las prendas largas.

—¿Cómo te contactó?

— Me llamó Guillermo (Coppola). Me dijo: “Acá estoy con alguien que te quiere hablar”. Y lo escuché: “Hola, maestro”. Casi me muero, yo era fan. Diego me empezó a elogiar, me decía que yo era el número 1. Yo le decía que el número 1 era él. Ahí me bautizó: “Pero vos sos el número 1 de las tijeras”.

Entre otros, algunos novios que usaron las creaciones de Tito en sus bodas fueron Adrián Suar y
Entre otros, algunos novios que usaron las creaciones de Tito en sus bodas fueron Adrián Suar y "Ova" Sabatini

Tito le dijo a Coppola que esa misma tarde debía tomarle las medidas para poder llegar a confeccionar el traje. El representante de Maradona prometió estar a las 13. El teléfono sonó a las 14: “Tito: estamos anclados en un almuerzo, ¿por qué no te venís vos?”.

Con centímetro, telas para mostrarle y fotos de referencia, Tito partió hacia el hotel Hilton, donde Diego se hospedaba. “Estaba con alrededor de 15 jugadores y técnicos. Diego me hablaba de mis trabajos, a quién había vestido. Después me di cuenta: todas las veces que lo vi estaba mirando tele. Miraba mucha tele”.

En el hotel le tomó las medidas pero aún necesitaba hacer la prueba sobre el cuerpo de Diego. Casi un imposible: fijar un horario y su presencia. “Le pedí que viniera al local a las 5. Se hicieron las 6, las 7. Cada media hora recibía un llamado de Guille: ‘Tito, ya vamos, no te calentés’”.

(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

— ¿A qué hora llegó?

— 20.30. Se fue como a las 22.30. En la puerta, desde las 18, había móviles de todos los canales. Ahí empezó mi relación con Diego y con su informalidad. Cuando entró y empezó a ver los trajes colgados quería todo: le gustaban todas las telas, todos los cortes. Pero pidió eso: una bermuda, tipo pescador, y el saco más corto. En esa época se usaban las prendas largas.

— ¿Te arrepentiste de haberla hecho?

— No le hubiera hecho eso, pero el ruido que tuvo porque era Diego… no, no me arrepiento. Era lo que él quería. A mis clientes les digo qué cosas no me gustan para ellos, pero les doy las razones. Pero no te puedo obligar: te voy a hacer la mejor prenda. Pasa con muchos novios. En general me escuchan.

— ¿Y en este caso?

— No había tiempo. Para el cumpleaños de 15 de Dalma en la Bombonera, en 2002, no lo vi durante cuatro meses y le hice la ropa de memoria, viéndolo por tele, con un plasma, que ensancha. Tengo clientes a los que hace años les hago pilchas de memoria pero Diego subía y bajaba de peso muy rápido. Después de la primera vez siempre me escuchó. Cuando lo entrevistó Daniel Hadad (septiembre de 2004) le hice algo sobrio. Él quería demostrar que estaba muy bien.

Catherine Fulop y
Catherine Fulop y "Ova" Sabatini, con un traje de "Matices"

Para esa recordada entrevista, Diego vistió un traje azul oscuro con unas muy delgadas rayas blancas, camisa gris oscura y corbata en tonos azules. En ese encuentro Maradona se sentenció: “Estoy perdiendo por knock-out”. Hacía más de dos meses que estaba internado en un neuropsiquiátrico en Ituzaingó. “El lugar en el que estoy es una pocilga. Pero también tengo que agradecer a esa pocilga. Como dice mi hermana, ‘Pelu, gracias a esa pocilga estás vivo’”.

El 7 de septiembre de 2004 el diario Crónica tituló “Otra gambeta del 10: tomará un vuelo que lo llevará a La Habana”. “Este hombre llevó a la clínica de Ituzaingó el traje con el que Maradona viajará a Cuba” es el epígrafe de la foto que ilustra la nota. El hombre arrastra una percha con la funda de Matices.

— Fui el único que lo vio en 75 días. Me llamaron para que le llevara la pilcha para la entrevista y para irse a Cuba. Su habitación era de 3 por 3. Había una cama, fotos y nada más. El personaje más famoso del mundo estaba encerrado en 3 por 3. Ese hombre tiene una fuerza… La habitación contigua, que lo relacionaba con el resto del lugar, no tenía picaporte. Junto con mi mujer estuvimos ahí, sentados, sOlo un rato. Y en ese solo rato fue muy duro lo que vimos. Es muy duro lo que se ve en un neuropsiquiátrico.

Tito vistió al cuerpo diplomático de Fernando de la Rúa, Carlos Menem y Mauricio Macri
Tito vistió al cuerpo diplomático de Fernando de la Rúa, Carlos Menem y Mauricio Macri

Primero fue de no recuerda qué ministerio. Al rato, la secretaria de un diputado. El teléfono del negocio no paraba de sonar: durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner habría visita de los Reyes de España y había cena de gala. Tito vistió a la delegación completa. También lo hizo con el cuerpo diplomático de Fernando de la Rúa, Carlos Menem y Mauricio Macri.

En abril de 2013 Máxima Zorreguieta y su esposo, Guillermo, fueron coronados como los reyes de Holanda. En nombre del gobierno argentino, el vicepresidente Amado Boudou encabezó la delegación. De smoking y moño blanco, fue el único hombre de la comitiva.

Para la misma época el periodista Jorge Lanata volvía a la televisión con su programa Periodismo para todos, por canal 13. En su primera emisión, además de informes sobre la ruta del dinero K y de un “exabrupto de Pepe Mujica”, Lanata habló del traje de Boudou: dijo que el vicepresidente había gastado 400 mil pesos para vestirse con una firma internacional. Frente a la TV, en su casa, Tito negaba con la cabeza: “Lo vestí yo”. Luego se lo contó a Alejandro Fantino.

Aunque vistió a muchos políticos, Tito no habla de política. “Un día antes de las elecciones presidenciales de 2015 le entregué un traje a Amado Boudou en su oficina. Y me preguntó: ‘¿A quién vas a votar?’
Aunque vistió a muchos políticos, Tito no habla de política. “Un día antes de las elecciones presidenciales de 2015 le entregué un traje a Amado Boudou en su oficina. Y me preguntó: ‘¿A quién vas a votar?’", recuerda

Aunque vistió a muchos políticos, Tito no habla de política. “Un día antes de las elecciones presidenciales de 2015 le entregué un traje a Amado en su oficina. Y me preguntó: ‘¿A quién vas a votar?’ Había más gente, recuerdo a (Juan) Abal Medina.

— ¿Le dijiste?

— Le dije que no lo tomara a mal pero que yo era chapado a la antigua: el voto es secreto. ‘No te voy a decir a quién voy a votar’. Me dijo: ‘Vas a votar a Macri. Acordate que va a pasar esto, esto y esto’.

—¿Y pasó?

— Desgraciadamente ocurrió.

— ¿Le fiaste a alguien?

— Sí. Por onda, para dar una mano. Hay muchos actores que a veces no están bien y ayudo.

El sastre junto a su esposa, Cloti
El sastre junto a su esposa, Cloti

— ¿Te quedaron debiendo?

— Sí.

— ¿Famosos?

— Sí.

— ¿Cómo pide un famoso un canje?

— Todas las fotos que ves de bodas son pagas. Canjes son obras de teatro, tele. Pero todo lo que es de la vida real, es pago. Una boda requiere mucha dedicación y trabajo. Por más que me nombres o elogien.

—¿Hay algún personaje al que jamás vestirías?

— No me gustaría decir que no… pero tampoco vestirlo: cualquiera que tenga procesos por violencia de género. No lo vestiría.

Fotos: Adrián Escandar

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