La marcha para pedir justicia por el crimen de la menor Navila Garay tuvo momentos de tensión frente a la comisaría 1º de Chascomús, ubicada en Lastra y Sarmiento, que fue atacada con piedras y otros objetos contundentes por los manifestantes.

Navila, de 15 años, estaba desaparecida desde el 10 de septiembre pasado y fue hallada asesinada de 17 mazazos en la cabeza y enterrada en el patio de una casa.

Video: incidentes frente a la comisaría

Ante los primeros disparos de advertencia por parte de la policía, algunos de los manifestantes comenzaron a arrojar piedras contra los efectivos. La situación escaló rápidamente y la guardia de infantería buscó dispersar a la multitud con gases lacrimógenos.

"Yo me enteré por otro lado, porque no vino la policía a decirme que mi hija estaba muerta. Nadie apareció de la policía, nadie", dijo la madre de Navila a los medios tras los incidentes.

Y agregó: "Me mintieron, porque mientras estaba haciendo la marcha como una pelotuda por mi hija, ninguno de estos tuvo las pelotas de decirme que ya estaba muerta. Yo la seguía buscando con vida".

 

Este lunes el único detenido por el asesinato se negó a declarar. Permanecerá apresado bajo acusación de "femicidio".

El cuerpo de Navila fue encontrado en una quinta ubicada en la calle Mercedes 707, donde el imputado Néstor Garay (56) trabaja como parquista y jardinero y que no está habitada en forma permanente, sino que se utiliza como casa de fin de semana por una familia del partido de Berazategui.

Antes de ser detenido, Garay había asegurado que Navila "lo extorsionaba" para "sacarle plata" por un presunto abuso sexual que habría sufrido para no denunciarlo y que la menor había ido a buscar dinero al domicilio.

"Ahora vamos a ir a la Fiscalía", adelantó la madre, quien también aclaró que a pesar de que tienen el mismo apellido, no existe ningún vínculo familiar con el imputado.

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