Distintos rumores trascendieron sobre la salud de Florencia Kirchner luego de que Cristina Fernández viajara a La Habana dejando un mensaje en video en el que atribuía los trastornos que padece su hija a "la persecución feroz a la que fue sometida". Más tarde se informó que Florencia padece de linfedema, una enfermedad que provoca la acumulación de líquido linfático en las piernas.

La ex Presidente explicó en el video que su hija de encontraba en Cuba y que "decidió hacer una consulta allá por el prestigio internacional que tiene el sistema de salud cubano, que como todos saben es de altísima calidad".

Justificó de ese modo la elección de Cuba como lugar de tratamiento. Es verdad que en el imaginario colectivo está instalado que el sistema de salud público cubano es, además de excelente, gratuito y universal.

¿Relato o realidad? 

Infobae dialogó con Armando Chaguaceda y Regina Coyula, dos historiadores cubanos de paso por Argentina para participar de la conferencia "Democracia en América Latina: desafíos y oportunidades" que organizó CADAL (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina).

Foro organizado por CADAL
Foro organizado por CADAL

Ambos académicos se refirieron al mito de la salud cubana originado con la revolución y que hoy sufre carencias en materia de infraestructura, asepsia e insumos, producto la crisis económica que arrastra desde hace décadas la isla. La atención sanitaria de la población se ha resentido enormemente, lo que sin embargo contrasta con la especial atención que reciben dirigentes políticos, locales o invitados. En el régimen socialista hay instituciones médicas elitistas.

Armando Chaguaceda es historiador y politólogo, reside en México desde hace años ya que no puede regresar a Cuba producto de las intimidaciones que sufrió por parte del Estado al mostrarse crítico del sistema de gobierno castrista.

Armando Chaguaceda, historiador y politólogo cubano
Armando Chaguaceda, historiador y politólogo cubano

Regina Coyula también es licenciada en historia y se dedica al "periodismo ciudadano" escribiendo en su blog Malaletra. La particularidad de la historia de Regina es que fue militar durante el gobierno de Fidel Castro. "Creí en el proceso revolucionario hasta la caída del campo socialista", explica quien ahora se define como "una persona muy crítica, independiente". A diferencia de Chaguaceda, Coyula reside en La Habana.

Consultados sobre si es mito o realidad la excelencia del sistema de salud cubano, Armando Chaguaceda respondió: "El sistema de salud público universal al que acceden todos los cubanos no es el sistema de salud de los extranjeros. Existen clínicas especializadas a las que no van todos los cubanos porque no lo pueden pagar. Esas clínicas si tienen nivel de calidad, de servicio, de dotación tecnológica y medicinal".

Regina Coyula
Regina Coyula

Regina Coyula agrega: "Hay instituciones médicas elitistas que son para dirigentes políticos y sus familiares", pero las clínicas a las que concurre la mayoría de los cubanos presentan severos deterioros.

"Los médicos cubanos tienen buena calidad pero tienen que trabajar en instituciones donde falla el sistema de salud cubano: no están bien atendidas, la higiene no es la que se espera de un establecimiento sanitario, hay problemas con el agua, hay falta de suministros… Ahí se rompe la cadena de maravilla que puede ser el sistema de salud cubano", explica Coyula.

Chaguaceda menciona, entre las causas del deterioro del sistema de salud, que "está descapitalizado, tienes desabastecimiento de medicinas de última generación y la tecnología médica se ha vuelto obsoleta".

Pese a la situación que plantean los historiadores, Cuba ha sido el país elegido por dirigentes latinoamericanos para tratar sus problemas de salud. La medicina cubana ha asistido a Hugo Chávez, a Evo Morales, a Rafael Correa, entre otros, y ahora a la hija de Cristina Kirchner.

"Hay un factor político -explica Chaguaceda-. Si se atienden en cualquier otro país tienes a la prensa diciendo todo lo que padeces mientras que en Cuba se controla la información, de manera que si un gobernante va para allá tiene garantizado un nivel de confidencialidad, de control de la información, de discreción y privacidad que no puede tener en una sociedad abierta. Esa gente tiene todos los recursos para acceder a clínicas privadas mejores en sus países, el plus es el control de la información".

La crisis económica que atraviesa Cuba provoca que los médicos, al no estar bien pagos, prueben suerte en otros países o les cobren un extra de manera ilegal a los pacientes para darles prioridad y calidad en la atención. De hecho, es una forma de corrupción.

"Si tienes un poco de plata, haces un regalo y te pasan antes. El médico tiene necesidades que el sistema no garantiza", explica Chaguaceda que afirma que "hay un mito" en torno a la salud cubana: "En cualquier país del mundo donde puedes pagar tienes una clínica privada buena. Hay hospitales en América Latina tan buenos o con mejor dotación tecnológica que la que puede haber en Cuba. Fue una imagen vendida la de la salud cubana".

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