La 1.11.14
La 1.11.14

Ubicada en el Bajo Flores la 1.11.14 era en realidad tres villas que de tanto crecer se terminaron juntando: la 1, la 11 y la 14. De ahí viene el nombre, aunque a lo largo de los años se la conoció también como Villa Bajo Flores, Bonorino, 9 de Julio, Perito Moreno, Medio Caño y Evita, entre otros. Ahora un proyecto que será presentado mañana lunes en la Legislatura porteña, buscará hacer oficial el de barrio Ricciardelli, por su primer cura párroco, Rodolfo Ricciardelli, fallecido en 2008 y que durante el Mundial de 1978 se enfrentó junto a los vecinos a las topadoras de los militares.

Entre el 1 de junio y el 25 de junio de 1978 en Argentina se jugó la Copa del Mundo de la FIFA. Los meses anteriores al comienzo del campeonato en el que terminó consagrándose el equipo nacional dirigido por César Luis Menotti, el gobierno militar impulsó una campaña de maquillaje urbano en Buenos Aires que arrasó con varias de las villas de la Capital Federal. Un intento casi desesperado por mostrarse ante los ojos del mundo como lo que no era.

Al centro de la imagen el padre Rodolfo Ricciardelli
Al centro de la imagen el padre Rodolfo Ricciardelli

Fueron las llamadas "topadoras de Cacciatore", en referencia al entonces intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Osvaldo Cacciatore, las que tiraron abajo las casillas en 1977. Cacciatore estuvo al frente del gobierno porteño desde el 2 de abril de 1976 hasta el 2 de marzo de 1982, era un militar de la Fuerza Aérea que había participado del bombardeo a Plaza de Mayo de 1955, el fallido intento de asesinato y golpe de estado contra Juan Domingo Perón, que dejó el saldo de más de 308  y más de 700 personas heridas entre civiles y militares.

Cacciatore fue el encargado de llevar adelante el Plan de Erradicación de Villas, promulgado por el gobierno militar a través de la Ordenanza 33.652 en abril de 1977, un año antes del comienzo de la Copa del Mundo en el país. Se calcula que para fines de 1980 se habían expulsado unas 180.000 personas de villas de la Capital Federal, que en su gran mayoría se vieron obligadas a trasladarse al conurbano. Cuando las topadoras llegaron a la 1.11.14 en el Bajo Flores, el cura Ricciardelli estaba ahí.

A la izquierda de la imagen, Tina, una de las delegadas y referentes del barrio
A la izquierda de la imagen, Tina, una de las delegadas y referentes del barrio

Ricciardelli, veterano del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, vivía en la villa desde 1973. Vio cómo de las 5600 casillas que había en el Bajo Flores sólo dejaron 30 en pie. Los vecinos más grandes, los que lo conocieron, los que lo vieron y otros a los que se los contaron, recuerdan al cura con esa imagen, junto a otros vecinos poniendo el cuerpo frente a las topadoras de Cacciatore para que no destruyeran lo poco que quedaba. Fue él quien impulsó luego la reconstrucción del barrio, en el que hoy viven 30.000 personas según el último censo y 70.000 si la pregunta se le hace a los vecinos.

Cacciatore fue el encargado de llevar adelante el Plan de Erradicación de Villas, promulgado por el gobierno militar a través de la Ordenanza 33.652 en abril de 1977, un año antes del comienzo de la Copa del Mundo en el país. Se calcula que para fines de 1980 se habían expulsado unas 180.000 personas de villas de la Capital Federal, que en su gran mayoría se vieron obligadas a trasladarse al conurbano

"Venimos trabajando desde 2012 con el cuerpo de delegados, para de alguna manera ir reurbanizando, mejorando la 1.11.14. Sobre esta base cada delegado empezó a representar a su manzana y hace 5 años, después de conversaciones con los vecinos, se empezó a hablar de ponerle el nombre de de Rodolfo Riccardelli al barrio", le explicó a Infobae la abogada Manon Laugier, autora de la primera versión del proyecto que mañana lunes al mediodía los vecinos, junto al Padre Juan de la parroquia Madre del Pueblo, y el apoyo del hoy obispo Gustavo Oscar Carrara, presentarán ante la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Si bien la iniciativa comenzó a gestarse por 2014, recién el año pasado Laugier y los más de 50 delegados de la villa que la acompañan estuvieron habilitados a presentar el proyecto de ley ante la Legislatura porteña. Esto se debe a que entre los requisitos de la Ciudad para que el barrio pueda tener el nombre del Ricciardelli -o cualquier otro-, está el de que la persona en cuestión debe llevar al menos 10 años muerta. El cura tercermundista murió el 13 de julio del 2008.

"Es lo más genuino del barrio, esto es unir el barrio con los sentimientos de la gente del barrio", resumió Laugier a Infobae sobre el proyecto. "Los únicos que representan a los vecinos son los delegados, sería un horror que esto no saliera. Por el lado de los legisladores nosotros mañana queremos recorrer cada bloque y pedirles que acompañen esta propuesta", anticipó la abogada a horas de la presentación en la Legislatura. Pero la propuesta va mucho más allá de simplemente un "cambio de nombre".

"Lo que se va a significar es que va a estar documentado que es un barrio. De ahora en más el pedido de que se le llame barrio va a tener otro respaldo, en cada documentación que hace referencia a la villa, va a decir barrio padre Rodolfo Riccardelli, que todo figure así", explicó la representante legal de los vecinos, que agregó:  "se estigmatiza mucho con la numeración, con la historia, con la referencia. Cada barrio va cambiando y empoderando a los vecinos de otra manera. Son números los que tienen hoy las villas y eso a nadie le gusta, lo sufren todos los días".

Cuando se busca en Google "1.11.14" los primeros resultados hablan de narcotráfico y asesinatos. El Street View deja recorrer en la pantalla casi cualquier parte del mundo, pero entre las excepciones están, además de Israel, Corea del Norte y algunas bases militares, la 1.11.14.

En 2017 el gigante tecnológico de Mountain View participó de un proyecto conjunto con la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y la agrupación TECHO, que hicieron que seis villas -tres de la Ciudad y tres de la Provincia de Buenos Aires- pudieran recorrerse virtualmente, pero el asentamiento de Bajo Flores no estuvo entre esas.

Cuando se busca en Google “1.11.14” los primeros resultados hablan de narcotráfico y asesinatos. El Street View deja recorrer en la pantalla casi cualquier parte del mundo, pero entre las excepciones están, además de Israel, Corea del Norte y algunas bases militares, la 1.11.14

El mundo virtual intenta reflejar cada vez con más detalle el mundo real. Podemos saber de lugares y recorrerlos sin estar ahí. Pero no deja de ser un recorte. En este universo de conexiones "1.11.14" dirige los motores de búsqueda de Google hacia mapas restringidos a la periferia del Bajo Flores y a noticias policiales. Puede que tras la presentación del proyecto desde mañana eso empiece a cambiar, que el algoritmo deje atrás estigmatizaciones y abra paso a una nueva historia, la del barrio "Padre Rodolfo Ricciardelli.

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