La joven desaparecida
La joven desaparecida

La última vez que Carola Desuque (30) tuvo contacto con su familia fue el pasado 4 de enero. Casi tres semanas después, su mamá denunció en una comisaría de Santa Rosa, La Pampa, que la joven estaba desaparecida y desde entonces es buscada intensamente por efectivos policiales sin mayores resultados pero sí con algunas pistas que podrían indicar el destino de la mujer.

Infobae dialogó con el comisario Gabriel Orozco, jefe de la seccional tercera de la capital pampeana, quien dijo que la principal hipótesis es que se trata de una "ausencia del hogar", aunque mantienen abiertas todas las posibilidades. "Nosotros tomamos conocimiento del hecho el 23 de enero cuando la mamá se acercó a esta dependencia a hacer la denuncia y desde ahí comenzamos la búsqueda", detalló el comisario.

Una de las primeras medidas que los investigadores llevaron a cabo fue un allanamiento a la casa de Carola. Allí descubrieron un detalle que les llamó la atención y que indicaría que la joven planeó alejarse de su hogar: canceló el servicio de electricidad de su departamento. "Le dio de baja al medidor de luz el 2 de enero y se corroboró que ella misma fue quien hizo el trámite", confirmó Orozco a este medio.

Fue entonces que la policía indagó a los familiares para saber si hubo algún tipo de discusión o pelea, y según el oficial, efectivamente en los días previos hubo algunos entredichos entre la mujer y algunos de sus allegados, aunque se abstuvo de precisar detalles para no entorpecer la investigación.

Hasta ese momento, todo seguía siendo incertidumbre. Más allá de la información brindada por la familia, los datos no eran de gran aporte. Carola ya había viajado sola en otra oportunidad y es la primera vez que se va de su casa sin avisar, por eso seguía siendo muy extraño que hubiera tomado esa decisión. Sin embargo, el caso tomó un leve giro que devolvió algo de esperanza para dar con su paradero.

Un amigo de la joven aportó el dato de que el 10 de enero fue vista "haciendo dedo" en la Ruta 5, en sentido a la ciudad de Buenos Aires. Llevaba una mochila y estaba sola. Al revisar una cámara de seguridad ubicada en un hotel de la zona, constataron efectivamente que la persona del video era ella. "Esto muestra que por lo menos estuvo una semana en Santa Rosa desde que la vieron por última vez hasta cuando estuvo en la ruta y que claramente planeó irse. Pero hasta ahora no hay indicios fuertes", dijo el oficial.

La pista de Buenos Aires

Gabriela, la mamá de Carola, dialogó con Infobae y confirmó que en los días previos a la última vez que la vieron, la relación estuvo algo tensa, pero nada fuera de lo común. "El último contacto que mantuve con ella fue por un mensaje de texto el 2 de enero que me mandó en el que me pedía que habláramos. Yo le dije que en ese momento no estaba en condiciones de hablar con ella porque estábamos algo peleadas. Carola es de esas personas que cuando se enoja, se aleja y no le gusta que invadamos su espacio. Un día después mi hijo me dice que había ido a su casa y que no estaba. Ahí le empecé a escribir y nunca más me contestó", relató la mujer.

Según la madre, la joven desaparecida era celosa de su espacio y "no quería que su madre se metiera en sus cosas". "Por eso con ella iba despacio. No quería invadirla", señaló la mujer, quien aclaró que más allá de los inconvenientes lo importante es encontrarla sana y salva. Nada más que eso.

Gabriela reveló asimismo reveló más detalles de la previa a la desaparición y algunos datos que la familia pudo recabar que permitirían avanzar en algo con la búsqueda. Por ejemplo, después de enterarse de que Carola había sido vista en una ruta con destino a la Capital Federal, ingresaron a sus correos electrónicos y verificaron, a través de las direcciones IP, que se había registrado desde Buenos Aires.

Esto no fue lo único que pudieron saber. Hace unos días, un hombre se contactó con la mamá y le dijo que su hija se le había acercado para hablar y pedirle ayuda por la zona de Tribunales. En esa charla, Carola le reveló su nombre y que era de La Pampa. Cuando el hombre vio por las redes sociales que la estaban buscando, inmediatamente se puso en contacto con la familia y les avisó todo lo que sabía. "Era una persona que trabaja en una institución que ayuda a personas en situación de calle, pero ella no reunía las condiciones pera recibir la ayuda y le ofrecieron dormir en un refugio. Esto fue el viernes pasado y entonces quedaron de reunirse el lunes siguiente pero ella nunca más fue. Esto es lo único que sabemos", dijo.

Leandro, uno de los dos hermanos de Carola, vive en Francia, y está al tanto de lo que ocurre con su hermana. En una charla con Infobae contó algunos datos más: "Por cómo la describió el hombre, nos dio la certeza de que está en Buenos Aires. Tengo entendido que mi mamá fue ya a la Policía a decir esto el mismo día", agregó.

Al ser consultado por la relación que mantenía con el resto de la familia, el hermano coincidió en que ella era una persona que no acostumbraba a comunicarse muy seguido y que probablemente por eso su mamá podría haber estado enojada, aunque remarcó que era algo común. Gabriela, a su turno, dijo que ella encaró la búsqueda los primeros 20 días porque simplemente no quería pasar sus límites y no pretende que se aleje aún más.

Carola tiene 30 años de edad, es de contextura media, delgada, mide 1,60 metros de altura, es de tez blanca, tiene pelo largo castaño, un piercing en la nariz del lado izquierdo, no tiene tatuajes y tiene ojos marrones. "Lo único que pido es que si la llegan a ver en Buenos Aires que la retengan y me llamen para ir a buscarla", pidió Gabriela.