"Queremos una dirección sindical independiente", dice Del Plá, en crítica referencia a la adscripción de la cúpula de Suteba al kirchnerismo, cuando era gobierno y también en el llano: en Plaza de Mayo, en la Marcha Federal Educativa, "muchos de los dirigentes presentes se dedicaron a reivindicar la estrategia del Volveremos".

Romina Del Plá es docente desde hace 23 años y, pese a estar en campaña por la conducción de Suteba (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires), no hace uso de la licencia gremial; sigue dando clases de historia en la Técnica 3 y en la secundaria 41 de San Justo.

Al frente de la Lista Multicolor que espera desplazar a la actual conducción el próximo 17 de mayo, afirma que "nadie debe perpetuarse en las representaciones sindicales".

En esta charla con Infobae, explica qué los diferencia del sector de Roberto Baradel, el actual secretario general de Suteba que va por un nuevo mandato, defiende la metodología del paro porque el gobierno de Vidal es "reunionista sin respuestas", cuestiona "el ajuste educativo" y asegura que su corriente siempre cuestionó los planes de "falsa inclusión".

— ¿Por qué enfrentan a Baradel en estas elecciones? ¿Qué proponen?

— La lista Multicolor está integrada por agrupaciones que venimos trabajando hace mucho tiempo y en 2013 hicimos este frente planteando claramente la necesidad de que la dirección sindical intervenga con completa independencia de los gobiernos de turno. En 2013 era una clara referencia a la incorporación de la dirección celeste del Suteba al gobierno kirchnerista…

Si estás del lado del gobierno, sos funcionario, y si estás del lado de los trabajadores, serás representante sindical

— ¿Baradel no es independiente? ¿No lo fue?

— No, no fueron independientes en el sentido de que no mantuvieron el funcionamiento y los planteos del sindicato con independencia del gobierno. Un líder sindical puede tener simpatías políticas, incluso con un gobierno. El problema es si somete las necesidades o los reclamos del sindicato a los avatares del gobierno incluso sus avatares electorales. Y esto es lo que no ocurrió. Hemos visto cómo, durante mucho tiempo, el sindicato repetía el argumento del gobierno. Una de las muletillas era la responsabilidad de la docencia en el problema del deterioro educativo, cosa que nosotros siempre cuestionamos. No se puede estar de los dos lados del mostrador: si estás del lado del gobierno sos funcionario y si estás del lado de los trabajadores serás representante sindical.

— En este último conflicto, ¿también hubo parcialidad de Baradel, ahora en sentido inverso, porque su fuerza está en el llano?

— Sí, un momento muy evidente fueron las 400 mil personas en Plaza de Mayo, en la Marcha Federal Educativa, cuando en lugar de canalizar esa energía tan fuerte de docentes, padres y estudiantes para la continuidad del plan de lucha y la denuncia de la política educativa del gobierno, se limitaron a decir algo sobre la paritaria nacional pero luego muchos de los dirigentes presentes se dedicaron a reivindicar la estrategia del "Volveremos". Cosa que le da al gobierno argumentos para decir que este es un conflicto político, cuando la responsabilidad completa de este conflicto es del gobierno de Macri, de María Eugenia Vidal y de todos los gobernadores que, sin distinción de signo político, están llevando el ajuste a sus provincias, incluida Santa Cruz.

— ¿Responsabilidad del gobierno porque no convoca a paritarias?

— Primero por la no convocatoria a la paritaria, lo que tiene varias derivaciones. La paritaria nacional no fija el salario básico ni los demás salarios del sistema, no hay un básico unificado nacional, que es nuestro reclamo, sino que simplemente ha fijado un salario de referencia para el maestro de grado y un compromiso del gobierno nacional a completar con cifras en negro pagadas por el Estado nacional a través del Fondo Compensador los sueldos en las siete provincias que no llegaban a esos mínimos. Es muy limitada esta paritaria nacional, pero cuando el gobierno de Macri la elimina directamente es porque entiende que ni siquiera hay que fijar ese tope de referencia, porque muchos gobernadores plantean ir por debajo de esos topes. La fantasiosa proyección nacional de inflación es del 17 por ciento. Varios gobernadores han ofrecido mucho menos, por ejemplo, Misiones, o Santa Cruz que ofreció el 3% por ciento. Es una primera consecuencia de no convocar la paritaria. Un segundo tema es que el gobierno no quiere poner ni siquiera lo poco que ya ponía en Educación. Congeló el incentivo docente desde agosto del año pasado, lo que no ayuda a los gobiernos provinciales a cerrar una oferta con números aceptables; por todo 2017 lo ha dejado en 1.210 pesos por cargo hasta dos cargos. Una cifra completamente en negro que reclamamos que se aumente y se incorpore al básico.

— ¿Tercero?

— Tercero, está reduciendo, y anticiparon que quieren eliminarlo, el fondo compensador, esa partida para asistir a las provincias que pagan menores salarios. Es un paquete, una proyección más a futuro. Parte del presupuesto educativo nacional es engañoso porque va a sostener subsidios y negocios de distintas empresas privadas alrededor de la Educación, como las pruebas PISA y otros planes del gobierno que no tienen nada que ver con sostener las escuelas.

— ¿El gobierno paga las PISA?

— Sí, PISA es un programa de la OCDE que el gobierno debe pagarle a la OCDE y a la empresa que lo realiza. Un negocio fenomenal. El otro compromiso financiero del gobierno nacional es el plan de infraestructura. En la provincia de Buenos Aires, durante todo el mandato de Scioli, la Dirección Provincial de Infraestructura estuvo completamente vaciada, ni un peso, ni una obra. Lo único que se hizo en materia de infraestructura venía de los fondos de Nación, a través de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) y ahora eso está totalmente parado.

— ¿Está todo parado en la provincia?

— Paradísimo, ya desde el año pasado, por eso aunque se iniciaron las clases de ninguna manera podemos decir que hay clases normales. Tenemos el caso de La Matanza, pero se reproduce en muchísimos distritos, al no cumplirse los compromisos de construcción de aulas y escuelas, tenemos una verdadera emergencia edilicia por la cantidad de alumnos que no tienen espacio en las escuelas para estar toda la jornada…

— ¿Es irreal el planteo de la jornada extendida?

— Por supuesto. No hay edificios que puedan albergar esto. Tenemos grados de cincuenta chicos, sobre todo en el segundo y tercer cordón, y el gobierno se niega a desdoblarlos.

— ¿En qué quedó el reclamo salarial?

— No creo que modifiquen la estructura de la última oferta que es muy mala, porque de un plumazo borraron el concepto de salario básico, de salario por cargo, y empezaron a hablar de un salario promedio del sistema que no se sabe de dónde lo sacan y que es una mentira.

— ¿Ese salario promedio lo toman como base para el aumento?

— Sí. Por estatuto, el salario del docente está compuesto por a) salario básico, b) bonificación por antigüedad, c) bonificación por función especializada. Entonces, cuando empiezan a hablar de ítems que no tienen nada que ver con lo que realmente se cobra es para generar en la opinión pública la idea errada de que el docente gana 19 mil pesos de promedio, cosa que no es real. La realidad es que hoy los docentes cobran: el preceptor que es el cargo testigo del sistema, 3.855 pesos de básico y 8.900 de bolsillo; y un maestro de grado 4.240 pesos y 9.800 de bolsillo. Estos son los salarios reales. De los cuales el 40% es el salario básico cuando debería ser el 80 por ciento….

— ¿Hablamos de un docente sin antigüedad?

— Sí, pero como para garantizar ese mínimo se rellenan las cifras hasta llegar a ese nivel, un docente que recién se inicia y uno que tiene 12 años de antigüedad cobran lo mismo, porque se paga una garantía que se va achicando hasta que llega a ese lugar del escalafón. ¿Se entiende? Este mecanismo implica la eliminación del escalafón y del peso del plus por antigüedad.

— Volviendo a las elecciones, ¿qué los diferencia de la actual conducción además de la independencia partidaria?

— Ese es un primer punto que no funcionó con el gobierno anterior ni con el actual porque no hubo una real oposición, porque en cuanto asumió el gobierno de Mauricio Macri, la dirección de Suteba planteó que iba a ser la resistencia a esta derecha en ascenso y de resistencia nada porque en 2016 tanto Ctera como Suteba y demás sindicatos docentes provinciales firmaron las paritarias que hoy padecemos. Allí se introdujo ese ítem de la actualización automática, de la que se agarra el gobierno para decir que elimina la paritaria. Luego en la paritaria provincial se firmó un porcentaje de aumento que denunciamos por insuficiente porque era un engañoso 34,1 que cuando se analizaba en detalle estaba muy por debajo del 20%. Había una cláusula de monitoreo y reapertura que el gobierno no cumplió y por lo tanto tenemos una pérdida del poder adquisitivo de un plumazo de entre un 10 y un 11 por ciento. Y ahora el gobierno dice les doy 750 pesos en negro por única vez para resarcirlos de lo perdido pero al ser en negro e incorporarse al salario el 20% en cómodas cuotas que plantean para este año se hace sobre el salario retrasado del año pasado.

— Estábamos con las diferencias…

El segundo aspecto que nos diferencia es la democracia sindical. El sindicato tiene que funcionar en base a las resoluciones de las asambleas de escuelas y de los cuerpos de delegados. Y tiene que funcionar periódicamente un organismo, que alguna vez Suteba convocó pero luego erradicó de su funcionamiento, que es el Plenario Provincial de Delegados con mandato de escuela. Durante toda esta huelga de cinco semanas la dirección de Suteba oficialmente sólo convocó una asamblea. Eso es la desorganización del docente que está luchando y enfrentando el ajuste brutal del gobierno. Al revés de la seccional Multicolor que hicimos asamblea cada 48, 72 horas. Eso nos daba la fortaleza de que todos los docentes ratificaban la continuidad de las medidas, no un plenario de secretarios generales o una dirección que se auto mandató para decidir y del mismo modo buscó luego los mecanismos para levantar las medidas.

— Ustedes ya conducen parte del sindicato…

— Nueve seccionales. Sobre un total de 110, pero las que nosotros conducimos, Matanza, La Plata, Tigre, Quilmes, etc., concentran el 30 por ciento del padrón.

— ¿Tienen chances de ganar?

— Sí, en la medida en que podamos derrotar las maniobras fraudulentas.

— ¿No es democrática la elección?

— El primer punto por el cual en este momento digo que no es porque no nos han entregado el padrón. No hemos tenido acceso ni copia ni se ha exhibido… Y ya hemos descubierto gente que no corresponde que esté, con lo cual si en el padrón meten gente que no podemos saber si son docentes o no, si son afiliados o no, es claro que es una elección que se está manipulando. Por eso estamos planteando ir a votar masivamente.

— ¿Estarían de acuerdo en limitar las reelecciones en los sindicatos?

— Sí, no tenemos una posición en contra. Incluso lo practicamos. Dos mandatos son suficientes. Nadie tiene que perpetuarse en las representaciones sindicales. En la Multicolor tenemos el principio saludable de que todos trabajamos, salvo por alguna situación puntual, pero luego siempre con al menos un cargo, trabajando.

— Hay una crisis educativa que no tiene que ver sólo con el salario, sino con el empobrecimiento de los contenidos, el facilismo que lleva a resolver la repitencia prohibiéndola, por ejemplo. Imagino que estas cosas preocupan a la dirigencia gremial, pero hacia afuera la impresión es que los sindicatos docentes sólo se ocupan de lo salarial.

— Primero, por naturaleza, el sindicato docente, a diferencia de otros que se ocupan solamente del área laboral de sus representados, debe abordar un montón de otros temas que hacen al desarrollo de la escuela. Un aspecto cotidiano en nuestro funcionamiento tiene que ver con la infraestructura, las condiciones de trabajo pero también de aprendizaje. Además, respecto a la política educativa y los contenidos, somos los docentes los que permanentemente estamos cuestionando los programas en curso. Si alguien se opuso a la transferencia educativa de la Ley Federal de Educación hemos sido los docentes que denunciamos esa primarización de contenidos. En este momento, desde La Matanza, y esto nos ha diferenciado mucho de la conducción nacional de Ctera y Suteba, hicimos un cuestionamiento muy fuerte y un boicot al plan de evaluación Aprender 2016. No porque la evaluación esté mal, ya que los docentes somos permanentemente evaluados y permanentemente evaluamos a los alumnos. Cuestionamos una evaluación externa que no apunta a un mejoramiento de la calidad educativa ni de los contenidos sino al contrario, a una estandarización, a crear un ranking de escuelas según las demandas de la OCDE, de acuerdo a esta estandarización de los contenidos que habría que enseñar. Si del resultado de estas evaluaciones se va a armar el ranking y eso va a determinar subsidios, presupuestos e incluso diferencias salariales, todo lo referido a contenidos empezará a funcionar alrededor de esa prueba, de cómo darla bien. Eliminando todo el resto de los contenidos. ¿Qué escuela se va a estructurar de un modo que sabe que no va a tener presupuesto?

Es falso que el Estado garantiza la educación secundaria, si hoy no está garantizada ni la primaria

— Ahora bien, hubo medidas que ya se tomaron, como la eliminación de la repitencia entre 1° y 2° de primaria con el argumento de que el chico necesita dos años para aprender a leer y a escribir… O el plan FiNes, que me consta ustedes cuestionaron, pero masivamente, de cara a la gente, no hay una oposición visible de los docentes a ese tipo de medidas.

— Totalmente. Obviamente nosotros desde la oposición, desde la Multicolor, hemos denunciado estos planes. Sucede que la dirección de Ctera y de Suteba ha sido parte de la elaboración de muchos de estos planes de contención educativa y de falsa inclusión y hasta de precarización laboral de los docentes. Nosotros hemos cuestionado enormemente toda esta política de inclusión sin recursos, sin sostenimiento real, como es declarar obligatorios distintos niveles de la educación sin que eso tenga un correlato ni un sustento para que los alumnos permanezcan en el sistema. Son fantasías, declamaciones que el Estado no piensa garantizar. Es falso que el Estado garantiza la educación secundaria, si hoy no está garantizada ni la primaria. Son coartadas con las cuales los distintos gobiernos se lavan las culpas. No alcanza con decretar la obligatoriedad del secundario. Se necesita una estructura dentro y fuera de la escuela para sostenerlo.

— Durante el conflicto docente se criticaba el método pero se admitía la legitimidad del reclamo. ¿Qué responden a eso?

— Que reclamo y método en un momento van de la mano, porque si yo me la paso reclamando y el gobierno no me lleva el apunte, llega un momento en que tengo que implementar métodos visibles. Aunque a alguno le parezca extraño, el paro es parte de la defensa de la escuela pública. Desde agosto del año pasado, el gobierno en la provincia de Buenos Aires no se dignó a sentarse a discutir nada. Ni del salario, ni del resto de las condiciones de trabajo. El gobierno no tiene el mecanismo de que uno lleva los reclamos y se sientan a resolverlos. De ninguna manera. Son reunionistas sin respuesta. Y después cortan incluso las reuniones. Entonces no hay otro método que no sea el histórico, la medida de fuerza. Y nosotros somos defensores del paro continuo o indeterminado. Porque una vez que uno comienza el ciclo, desorganizan mucho más las medidas a cuentagotas. Por eso nos opusimos al levantamiento del paro, que podría haber tenido una resolución positiva más rápida si la dirección sindical que lo condujo hubiera tenido la voluntad para eso. Propusimos un plenario provincial donde los delegados de las 20 mil escuelas le respondamos al gobierno. Porque Macri dijo que la mayoría de los docentes están comprometidos con su trabajo en referencia a cinco docentes que le dijeron que no hicieron paro. Yo le digo que los docentes que están comprometidos con su trabajo son los que hicieron el paro, no los que no lo hicieron. Las medidas de fuerza son la única herramienta que queda cuando el gobierno hace oídos sordos y pretende seguir aplicando este ajuste que es integral en la educación.

— ¿Quién tiene la culpa de lo que está pasando en Santa Cruz?

— El gobierno nacional y el provincial, y el kirchnerismo, que hace 25 años gobierna la provincia. Alicia Kirchner fue una de las que aprovechó la eliminación del tope para ofrecerle el 3% de aumento a los docentes, la peor paritaria de todo el país. Además, ella no puede eludir el modo como han vaciado la provincia. El kirchnerismo ha hecho todo tipo de negocios y de latrocinios. Este año ya es el extremo porque llegaron al no cobro masivo, está parado todo, la educación, la salud, la justicia. El gobierno nacional puede querer un desbarranque que le habilite la intervención federal, pero no se hace cargo de que las intendencias más importantes de Santa Cruz, como Río Gallegos y Caleta Olivia, las gobiernan radicales de Cambiemos, y que ellos también aplican el ajuste sobre los trabajadores municipales. El gobierno nacional tiene que enviar los fondos sin condicionamientos porque la gente tiene que comer y las escuelas y los hospitales funcionar. Y el gobierno provincial tiene que abrir las cuentas, explicar a dónde han ido los fondos de la provincia, dónde está el famoso dinero de las regalías de YPF.