Tienen 25 años de amistad, pero hace 20 formaron una sociedad creativa televisiva que casi de casualidad se transformó en la dupla radial que lleva seis años al frente de Detrás de lo que vemos. Él, sociólogo, ella, politóloga, ambos comunicadores, en esta charla con Infobae hablan de la crisis en los medios a nivel mundial, la precarización de la industria en la Argentina, el gobierno de Mauricio Macri, el debate de los años setenta y la corrupción.

A continuación, algunos conceptos que pueden verse desarrollados en la entrevista completa al final de la nota.

La televisión argentina:

Bernara Llorente —La televisión argentina ha ido para atrás. Antes era una gran generadora de contenidos, a veces no con grandes producciones, pero sí con grandes ideas. Hoy se ve poco eso, porque hay muy poco riesgo en la televisión, está llena de enlatados, con lo cual es una visión muy a corto plazo, muy coyuntural y que cierren los números. Tal vez podés ganar en términos de poner una lata, que te dé rating hoy y tener un presupuesto bajo, lo que no se está contemplando es la gente que se le está yendo.

Claudio Villarruel —No me reconozco en Canal 13, en Telefe ni en Canal 9. No me reconozco en gente gritando, gente paneleando, en el prime time con programas de paneles. No me reconozco en la televisión, no la reconozco. Lo que más la define hoy es que tanto Canal 13 o Telefe pongan en prime time una lata que sale cuatro mil dólares y la facturación de ese horario son 40 mil, ya tenés la ganancia, es pensar a un corto plazo porque te pasa un elefante por adelante y no vuelve más la gente. Planilla de Excel como [Juan José] Aranguren, tenés que meter todo en la planilla Excel, es así.

La crisis de los medios

CV —Tengo una teoría; la gente que maneja medios, que sabe de medios no está manejando medios, se están metiendo en otras cosas. ¿Por qué? Porque han accedido a medios personas que no tienen mucho conocimiento, que no conocen el métier.

¿Hubo una responsabilidad del kirchnerismo en eso?

CV —Sí, estoy convencido. Cuando se habla de pluralidad, no te sirve de nada tener un canal que hable distinto a Canal 13, pero que tenga un punto de rating. Primero tenés que hacer canales exitosos, rentables, y después que cada uno opine lo que quiera.

La televisión argentina ha ido para atrás

—¿Qué se hace con estas empresas de medios cuyos empleados denuncian que no cobran, son despedidos y quedaron en una situación de absoluta vulnerabilidad?

CV —Se tiene que pensar fundamentalmente en los trabajadores, en los laburantes. Asegurarles las fuentes de trabajo. Nosotros que caminamos los medios vemos mucha gente híper talentosa que se está quedando sin trabajo. El Estado ahí tiene que estar; pero estamos en un momento donde el Estado parece como que es el cuco y no se tiene que meter nada, que son cuestiones entre privados. Más allá de lo ideológico, vos tenés que ir a rescatar a ese trabajador que estuvo ahí, que cobra 10, 12 lucas, 8 lucas, que está pauperizado, que tiene antigüedad de 20 años en una radio, que se queda sin obra social.

—¿Y si hubo una malversación de los fondos de la pauta oficial?

CV —Buscar a los que se llevaron la guita y meterlos presos. No es una cuestión coyuntural el robo o la corrupción en la historia argentina, se viene robando desde hace muchos años en la Argentina. Es como un virus que tienen las democracias en el mundo, no pasa sólo acá.

Ley de medios:

BLL —Hoy tenemos menos medios y finalmente al tener menos medios tenemos menos pluralidad. Sin embargo, el Gobierno pagó ese costo político, porque hizo una ley que era difícil de sostener. No era lo suficientemente fuerte para que no estuviera a tiro de un decreto. Tenía una debilidad intrínseca que era justamente esto, depender hasta que se fortaleciera de un presupuesto estatal que mientras estuvo dio muchas opciones. Pero finalmente era un modelo muy endeble y hoy uno lo ve; una ley que finalmente baja por un decreto y no pasa nada, y el escenario mediático queda más concentrado que antes de la propia ley.

Estamos en un momento donde el Estado parece como que es el cuco y no se tiene que meter nada

Sobre la actualidad:

BLL —Después de 12 años de un gobierno tenés muchas cosas para mejorar y de una manera más o menos rápida. Más allá de ensayo y error y de este perdón permanente, no creo que sean sólo errores sino que creo que se va probando sobre la marcha y se ve cuál es la reacción de la gente, finalmente lo que salta es que hay resistencia porque tampoco en Argentina los gobiernos pueden hablar de la pesada herencia o como la quieras llamar pero no borrás todo de un plumazo.

CV —Ya pasó la pesada herencia, lo que inventaron ellos de la pesada herencia. Fue un gran colchón la pesada herencia para ellos.

BLL —Para el ciudadano común, si vos sos cualquier persona y no sos rico en Argentina y de repente te aumentan la luz, te aumentan la nafta, te aumentan los peajes, aumenta el supermercado y tenés unas paritarias que se están peleando, una inflación que se promete del 17% y aumentos del 30% y del 50% es difícil que estés mejor que antes.

Sobre la corrupción:

BLL —Es una discusión tramposa porque si roban pero hacen, ¿en qué medida el hacen está condicionado por el robo? Eso también te condiciona políticas o te condiciona una visión de las cosas o cómo solucionarlas. El piso es no se roba. No se roba poco o se reparte. Mientras no haya una discusión a fondo en serio estamos complicados. La respuesta a la corrupción no puede ser "estos robaban más" o "estos robaban menos". El tema de la corrupción es tolerancia cero.

El debate por los setenta:

BLL —Es un retroceso enorme en este país. Hay muchos interesados en meter ese tema en la agenda. Argentina había avanzado muchísimo en términos de derechos humanos, teníamos una conciencia colectiva en cuanto a derechos humanos, genocidios y gobiernos autoritarios; volver a intentar llevar para atrás esa página y reivindicar determinadas cosas me parece un retroceso enorme de cara al futuro, en Argentina había cosas que no se discutían. De hecho, la conciencia de la gente está más clara que las posibles maniobras de algunos, mover el 24 de marzo provocó una reacción que el Gobierno tuvo que volver para atrás. Si vos no le pedís la renuncia a [Juan José] Gómez Centurión, estás avalándolo de alguna manera.

—¿Y [César] Milani detenido qué les genera?

BLL —Milani nunca debería haber estado en el puesto que estuvo, eso fue un error enorme del Gobierno anterior que se pagó caro, se paga caro porque volvemos a esos debates que son los errores que comete un gobierno lo terminan pagando no sólo en ese momento sino a futuro. Alguien con dudas acerca de su comportamiento en derechos humanos nunca debió haber sido jefe del Ejército de este país, mucho menos en un gobierno de las características y el compromiso que tuvo el kirchnerismo con los derechos humanos.

ENTREVISTA COMPLETA: