En el centro, Xolani Luvuno mientras participa en la Maratón de Comrades
En el centro, Xolani Luvuno mientras participa en la Maratón de Comrades

La Maratón de Comrades, la ultramaratón más antigua del mundo, se desarrolla en Sudáfrica y su primera edición data del 24 de mayo de 1921. Desde entonces se realiza cada año. La única vez que se interrumpió fue entre 1939 y 1945 debido a la Segunda Guerra Mundial. En este 2018 se llevó a cabo el 10 de junio pasado, reuniendo a cerca de 20 mil runners.

De los 34 corredores que fueron parte de la cita inaugural (16 finalizaron la prueba) con el pasar de las décadas el número de participantes fue en incremento. Durante la década del 70 sobrepasó los mil. Ya en los 90 la cifra pasó la barrera de los 10 mil. Hoy el cupo de aspirantes al título se duplicó.

Luvuno recorrió todo el camio acompañado de Hein Venter
Luvuno recorrió todo el camio acompañado de Hein Venter

Aunque no tantas como la cantidad de participantes, a lo largo de la historia se conocieron miles de vivencias inspiradoras. Una de ellas es la de Xolani Luvuno, quien, tras recibir un permiso especial, estuvo en la reciente edición y es el protagonista principal de un video que se viralizó y despertó la emoción de los usuarios en las redes sociales.

La grabación muestra el esfuerzo de Luvono mientras transita parte de los casi 90 kilómetros de competencia sosteniéndose sobre muletas. A su lado estuvo Hein Venter, quien lo acompañó durante todo el periplo. Él fue el que lo sacó de una situación apremiante. El ímpetu por ser uno más entre los miles de corredores y la valentía de Xolani para someterse a tamaño desafío, llamaron la atención de los medios locales que indagaron sobre su pasado.

Hace uno años, Luvuno solía deambular por la calles de Pretoria. Le habían amputado en 2009 la pierna derecha a consecuencia del cáncer de hueso que padecía. Vivía debajo de un puente y era una persona abandonada a su suerte por las drogas. Pero tuvo la fortuna de cruzarse en 2016 con Venter, un hombre dedicado a los negocios deportivos, que vio sus pesares y decidió hacer algo que cambiaría la vida de los dos: le ofreció trabajo como vendedor de perfume en una de sus tiendas.

Habiendo entablado un lazo de amistad, Venter le transmitió su pasión por el running. Lo alentó a correr, por más dificultoso que le resultase. Luvono aceptó el desafío. Empezó a entrenar de a poco y tiempo después se animó a una competencia: fue hace un año cuando participó en la Maratón de Wally Hayward utilizando una prótesis. Dos meses después de ello, volvió a participar en otra carrera de larga distancia, pero esta vez ayudado de una pierna mecánica.

Completar el trayecto le demandó casi 16 horas
Completar el trayecto le demandó casi 16 horas

Con la experiencia que adquirió se anotó en la Maratón de Comrades. Esta se corre en la provincia de KwaZulu-Natal y nació como una idea de Vic Clapham, un veterano de la Primera Guerra Mundial, a partir de dos objetivos: por un lado, homenajear a los soldados sudafricanos caídos; y por el otro, reflejar el rigor y la dureza de una ultramaratón, en una analogía simbólica a lo vivido durante el conflicto bélico.

Es considerado un circuito muy duro por las variadas condiciones climáticas y el marcado desnivel del trayecto, que une las ciudades de Pietrmaritzburg y Durban. También por la distancia, ya que el punto de partida y de llegada están separados por 87,72 kilómetros (más de dos maratones seguidas, tomando la extensión normal de 42,195 km).

Su esfuerzo y valentía lo llevaron a ser uno de los favoritos del público.
Su esfuerzo y valentía lo llevaron a ser uno de los favoritos del público.

Sin importar las duras condiciones, Luvono quiso "vivir una experiencia diferente" en la maratón. Por ello se animó a enfrentar el reto en muletas. Inició la aventura en la madrugada del domingo 10, cinco horas antes que cualquier otro corredor. Y cruzó la línea de meta durante la tarde, luego de 15 horas y 50 minutos, en medio de los aplausos y gritos del público.

El conmovedor momento quedó registrado en fotos y filmaciones de los espectadores que vieron en el runner una actitud digna de igualar. Parte de los aficionados pidieron que le otorguen una medalla. Incluso en las redes impulsaron el hashtag #GiveXolaniAMedal. La organización aclaró que no se le dio una distinción debido a que simplemente no cumplió con los criterios establecidos (la reciben los diez primeros).

Luvono tiene 34 años y aspira a progresar en el running
Luvono tiene 34 años y aspira a progresar en el running

De cara al futuro, Luvono, de 34 años, tiene grandes deseos de progresar en la actividad. Y también de afrontar nuevos retos. Está interesado en participar en el Ironman Triathlon del próximo año, así como en los Juegos Paralímpicos 2020 en Tokio.

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