
Cada cirugía para tratar una epilepsia farmacorresistente empieza mucho antes del quirófano. El desafío consiste en determinar con la mayor exactitud posible qué región cerebral origina las crisis y cuáles áreas conviene preservar.
En ese tramo decisivo, un grupo de especialistas argentinos desarrolló NViES, un software para planificar con mayor precisión la evaluación prequirúrgica de la epilepsia. La plataforma crea una representación tridimensional del cerebro de cada paciente y permite calcular qué sectores alcanzan los estímulos eléctricos aplicados a través de electrodos intracraneales.
PUBLICIDAD
La novedad apunta a un problema concreto de los procedimientos actuales: los equipos médicos conocen la ubicación de los electrodos, pero no cuentan con una visualización integral y personalizada de la zona cerebral que recibe cada estímulo. Esa limitación puede dejar áreas sin analizar durante el mapeo funcional. NViES propone cubrir esos vacíos sin sumar dispositivos dentro del cráneo ni aumentar los riesgos propios de una intervención invasiva.

El desarrollo nació de investigaciones del Instituto de Investigaciones en Electrónica, Control y Procesamiento de Señales (LEICI), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), y del Instituto de Estudios en Neurociencias y Sistemas Complejos (ENyS), vinculado al CONICET, el Hospital de Alta Complejidad El Cruce y la Universidad Nacional Arturo Jauretche.
PUBLICIDAD
La epilepsia reúne trastornos neurológicos que producen crisis recurrentes por una actividad eléctrica anómala en el cerebro. Los medicamentos controlan los episodios en una gran parte de los casos, aunque cerca del 30 % de las personas afectadas padece formas farmacorresistentes. En esos cuadros, las crisis persisten pese al tratamiento adecuado y la cirugía puede representar una alternativa, siempre que los profesionales identifiquen el foco con suficiente certeza y evalúen las funciones de las regiones vecinas.
Ese trabajo previo requiere estudios de imágenes, registros electrofisiológicos, pruebas neuropsicológicas y la evaluación de diferentes especialidades. En ciertos pacientes, los médicos implantan electrodos que registran la actividad cerebral desde la superficie o desde zonas profundas. También pueden emitir corrientes de baja intensidad para comprobar si la estimulación provoca síntomas, altera el habla, produce movimientos o reproduce una crisis. Cada respuesta aporta información para delimitar la región que podría requerir una operación.
PUBLICIDAD
El modelo digital calcula el alcance de cada combinación de electrodos

El software parte de dos estudios habituales: la resonancia magnética y la tomografía computada. La primera ofrece una imagen detallada de la anatomía cerebral; la segunda permite precisar la posición de los electrodos luego de la implantación.
NViES integra ambos conjuntos de datos en un modelo digital individual y reconstruye el cerebro en tres dimensiones. Sobre esa representación, el sistema estima la distribución del campo eléctrico asociado a una estimulación determinada.
El investigador del CONICET y doctor en Ingeniería Mariano Fernández Corazza desarrolló el motor físico-matemático de la plataforma junto con un equipo interdisciplinario. La ingeniera biomédica Valentina Lobos Casco lideró la estrategia y el producto, además de construir el primer prototipo. El ingeniero biomédico y doctor en Ingeniería Santiago Collavini, integrante del Hospital El Cruce, articula el vínculo con los equipos médicos. La ingeniera biomédica Elena Irurueta aporta su especialidad en software.
PUBLICIDAD

“A partir de las imágenes de resonancia magnética y de tomografía computada del paciente, el software arma un modelo en 3D de su cerebro y muestra qué regiones cerebrales se activan con cada combinación de electrodos. Además, permite combinar electrodos que hoy no se usan juntos para llegar a regiones que quedarían inexploradas, sin implantar electrodos nuevos ni sumar riesgo”, afirma a Infobae Fernández Corazza, investigador del LEICI y desarrollador del motor físico-matemático del software que en 2021 publicó un estudio científico junto a Covallini que inició el proyecto NVIES.
La posibilidad de combinar contactos eléctricos constituye uno de los aportes centrales del prototipo. En la práctica clínica, cada electrodo posee varios contactos y las configuraciones de estimulación responden a criterios definidos por el equipo tratante. NViES puede simular alternativas que no forman parte de las combinaciones habituales. De ese modo, ofrece una estimación visual sobre sectores que podrían recibir corriente y que, sin esa herramienta, permanecerían fuera del análisis o exigirían nuevas estrategias de exploración.
PUBLICIDAD
El propósito no consiste en reemplazar las decisiones clínicas ni en señalar por sí solo qué tejido cerebral debe tratarse.

La plataforma funciona como soporte para neurólogos, neurocirujanos, especialistas en neuroimágenes y neuropsicólogos. Su función es ordenar información disponible, mostrarla sobre un mapa anatómico común y facilitar la discusión de cada caso. La decisión quirúrgica continúa en manos del equipo asistencial y depende del conjunto de estudios, los antecedentes y la evolución de la persona.
“En 2014 recibí una beca y viajé a EEUU donde observé estimulaciones trancraneales es decir sobre el cuero cabelludo, como método terapéutico para rehabilitar más rápido a una persona tras un trauma o problemas motores. A partir de allí, y en colaboración con profesionales del Hospital El Cruce, desarrollamos un trabajo apuntando a las estimulaciones intracraneales, para detectar zonas sanas y enfermas de epilepsia en el cerebro y que sirvan para hacer un análisis prequirúrgico y mejorar la precisión de dónde vienen las crisis antes de una operación. Con eso se planifica la cirugía que busca curar al paciente”, datalla el experto ingeniero.
PUBLICIDAD

Fernández Corazza explica que la herramienta podría acortar la etapa de monitoreo intrahospitalario. “De esta forma se busca lograr estudios más precisos y cortos, menos días de internación, menos fatiga para el paciente y, sobre todo, cirugías más precisas y seguras. Y como reúne en una sola herramienta el trabajo de todos los profesionales que intervienen (neurólogos, neurocirujanos, especialistas en imágenes y neuropsicólogos), se pretende mejorar la coordinación de todo el equipo”.
La relevancia de ese objetivo excede el componente tecnológico. La evaluación prequirúrgica puede demandar varios días de internación, en especial cuando el foco de las crisis resulta difícil de localizar o se ubica cerca de regiones ligadas al lenguaje, el movimiento o la memoria.
PUBLICIDAD
Cualquier método que ayude a aprovechar mejor la información de los electrodos puede contribuir a reducir incertidumbres, aunque su desempeño debe validarse en más casos y bajo protocolos clínicos rigurosos.
Diez casos aportaron los primeros datos para su validación clínica

El prototipo de NViES ya participó en la evaluación prequirúrgica de ocho pacientes atendidos en el Hospital El Cruce. El equipo también realizó pruebas en dos casos de otro centro médico de relevancia de la Ciudad de Buenos Aires. Esas experiencias aportaron los primeros resultados en entornos asistenciales reales y permitieron contrastar el uso del sistema con las necesidades de los profesionales que intervienen en cada instancia.
Los investigadores fijaron como meta inmediata ampliar su presencia en este tipo de procedimientos dentro de Argentina. “Nos proponemos como objetivo a corto plazo estar presentes en la mayor cantidad posible de este tipo de intervenciones del país”, indica Fernández Corazza. Para llegar a esa etapa, el grupo prevé reforzar la validación clínica, definir la estrategia regulatoria y consolidar el software como una solución robusta para los principales centros de neurociencias.
PUBLICIDAD
La meta técnica se concentra en resolver las zonas sin cobertura suficiente durante el mapeo. “Nuestro fin es garantizar que nuestro software resuelva la problemática de las ‘zonas ‘ciegas’ en el mapeo prequirúrgico actual”, destaca Fernández Corazza. El paso posterior implica obtener la aprobación de los organismos sanitarios argentinos, requisito necesario para que una herramienta de soporte clínico alcance una implementación extendida.

El proyecto obtuvo el primer lugar del Premio Merck-CONICET de Innovación en Ciencias de la Salud 2026, que otorgó $ 13 millones para respaldar su avance. El premio recibido abre una vía de financiamiento para esa transición. Según el investigador, los recursos permitirán revisar el itinerario regulatorio, aumentar la presencia de NViES en centros del país y sumar instancias de validación en escenarios clínicos:
“Este premio significa un impulso sumamente importante para el desarrollo del proyecto. En lo inmediato, nos permitirá validar la estrategia regulatoria, aumentar nuestra presencia en los centros del país y seguir validando el servicio en entornos reales de uso clínico”.
La planificación contempla una expansión inicial hacia América Latina mediante alianzas con instituciones que busquen optimizar sus protocolos de estimulación sin incorporar riesgos quirúrgicos. Luego, el equipo apunta al mercado europeo. Estados Unidos aparece como la última etapa de ese recorrido, con la necesidad de cumplir los requisitos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y competir con proveedores internacionales de equipos médicos.

La arquitectura del programa también podría adaptarse a otros tratamientos que usan electrodos cerebrales. Entre ellos figuran la enfermedad de Parkinson y el temblor esencial, dos afecciones en las que la estimulación profunda del cerebro ocupa un lugar terapéutico. Esa proyección todavía requiere desarrollos específicos para cada indicación, ya que las patologías, los objetivos médicos y los modos de implantación presentan diferencias relevantes.
“Somos un equipo de científicos y bioingenieros argentinos que busca transformar años de investigación en una herramienta que ya está funcionando como prototipo y que aspira a ser el nuevo estándar en neuroestimulación eléctrica intracraneal. Queremos que cada paciente tenga una oportunidad real de recuperar su calidad de vida gracias a una medicina más personalizada y tecnológica”, afirma el investigador del CONICET y de la UNLP.
En definitiva, el objetivo es ampliar la presencia en el país y terminar de desarrollar la estrategia regulatoria, según Fernández Corazza.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Incontinencia urinaria de esfuerzo: qué es, cómo se evalúa y cómo se trata
La incontinencia de esfuerzo aparece ante aumentos de presión sobre la vejiga y suele abordarse primero con fisioterapia del suelo pélvico

Un estudio mostró que trabajar con recuerdos de infancia redujo el miedo al fracaso en adultos jóvenes
Un ensayo clínico con 180 participantes demostró que cuatro sesiones de terapia de rescripting redujeron el miedo al fracaso, la culpa y la reactividad fisiológica ante recuerdos dolorosos, con efectos sostenidos a los seis meses

Los medicamentos GLP-1 para bajar de peso más allá de la obesidad: qué se sabe sobre sus potenciales beneficios para tratar otras enfermedades
La revista Science dedicó su última edición especial a analizar el efecto de estos fármacos en la terapia de adicciones, el cerebro o la disminución del riesgo de cáncer. Los especialistas detallan la evidencia disponible y qué falta comprobar sobre sus efectos

Por qué una tarea pendiente puede parecer agotadora antes de empezar
Qué ocurre en el cerebro cuando una tarea parece agotadora antes de empezar, según una investigación de la Universidad Johns Hopkins, y cuándo el cansancio mental merece atención médica

Por qué el cuerpo permanece en alerta aunque la mente ya sabe que no hay peligro
La respuesta de estrés puede sostenerse después de que la amenaza desapareció, con signos físicos como tensión muscular, sobresaltos o dificultades para dormir que no siempre ceden con la comprensión racional




