La psiquiatra Judith Joseph revela las señales ocultas de la depresión en personas exitosas: “No pueden sentir alegría”

En una entrevista con Mark Hyman, la especialista explicó cómo el alto rendimiento puede ocultar agotamiento emocional, ansiedad y anhedonia, una condición que impide experimentar placer incluso cuando se alcanzan metas personales y profesionales

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Una mujer con piel oscura y cabello largo oscuro, vestida con un blazer azul, habla por un micrófono de estudio negro. Al fondo, se ven libros y una planta
Judith Joseph explicó en The Doctor’s Farmacy que el agotamiento profesional y la depresión de alto funcionamiento pueden ocultarse detrás del éxito visible (YouTube: Mark Hyman, MD)

En el pódcast The Doctor’s Farmacy, el médico Mark Hyman entrevistó a la psiquiatra Judith Joseph sobre el agotamiento profesional, la depresión de alto funcionamiento y la pérdida de alegría en personas que alcanzan grandes logros.

“Muchas personas de alto rendimiento han aprendido a sobrecompensar para ganar amor o sentirse dignas, sobre todo si crecieron sintiéndose insuficientes o no queridas”, expresó Joseph.

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Según la especialista, el éxito visible suele tapar ansiedad constante, irritabilidad y anhedonia, definida como incapacidad para sentir placer o alegría. Expresó que estos síntomas persisten incluso fuera del entorno laboral y subrayó que requieren estrategias integrales y personalizadas para superarse, más allá del reconocimiento social.

Síndrome de desgaste y depresión de alto funcionamiento

Durante la entrevista, Joseph diferenció dos condiciones principales: el síndrome de desgaste profesional y la depresión de alto funcionamiento. “El agotamiento laboral surge como una reacción al entorno de trabajo; si se aísla a la persona de ese contexto, los síntomas suelen mejorar”, explicó.

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Joseph afirmó que la anhedonia, definida como incapacidad para sentir placer o alegría, puede vaciar de sentido la vida aun en personas de alto rendimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

En contraste, en la depresión de alto funcionamiento, aunque retires a alguien de ese entorno, los síntomas persisten. No logran relajarse ni siquiera al detenerse porque arrastran traumas no procesados. Están en constante actividad; son humanos que hacen, no simplemente humanos que existen.

El alto rendimiento como escudo emocional y el impacto de la anhedonia

Joseph planteó que el alto rendimiento suele funcionar como un escudo frente a heridas emocionales. La cultura de la productividad refuerza la búsqueda constante de validación externa y puede dificultar que las personas reconozcan su propio malestar.

Según Joseph, la dificultad para experimentar alegría auténtica está vinculada a la anhedonia, la falta de interés o incapacidad para sentir placer. “Muchos piensan que es normal, pero no lo es. Estamos programados para la alegría; está en nuestro ADN”, explicó.

Además, advirtió que la anhedonia puede hacer que la vida pierda sentido incluso en medio del “éxito”.

La especialista sostuvo que la cultura de la productividad refuerza la validación externa y dificulta reconocer el malestar emocional (YouTube: Mark Hyman, MD)
La especialista sostuvo que la cultura de la productividad refuerza la validación externa y dificulta reconocer el malestar emocional (YouTube: Mark Hyman, MD)

El estigma, la falta de apoyo y el modelo biopsicosocial del bienestar

Judith Joseph sostuvo que el estigma y el temor a consecuencias laborales dificultan que quienes padecen síntomas depresivos busquen ayuda, ya que los sistemas educativos y profesionales suelen invisibilizar la importancia de la alegría y el bienestar emocional.

Desde su perspectiva, el bienestar no depende de una sola causa, sino de la interacción única entre factores biológicos, psicológicos y sociales en cada individuo.

No existe un solo marcador biológico que nos diga si alguien está deprimido”, afirmó, y comparó el modelo biopsicosocial con una huella digital: no hay dos modelos iguales, ni siquiera en gemelos. En el plano biológico, mencionó la influencia de fluctuaciones hormonales, enfermedades autoinmunes y deficiencias nutricionales.

En el aspecto psicológico, destacó el peso de los traumas y las actitudes de sacrificio asociadas al alto rendimiento. Finalmente, subrayó el impacto del entorno social, señalando que el acceso a la naturaleza, la alimentación saludable y las relaciones sólidas varía según cada contexto y afecta directamente el bienestar.

Mujer de cabello oscuro sentada de perfil en el borde de una cama, con cárdigan gris, manos entrelazadas y mirada baja. Luz de ventana a la izquierda, pared gris de fondo.
La psiquiatra propuso un modelo biopsicosocial para explicar el bienestar, con factores biológicos, psicológicos y sociales que interactúan de forma única (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sobrecarga digital y su impacto emocional

Joseph abordó la sobrecarga digital como factor de malestar. “Hay evidencia de que la exposición continua a pantallas disminuye la capacidad de experimentar placer”, afirmó.

Apoyada en investigaciones de la Universidad de Stanford, explicó que observarse a uno mismo en pantalla genera una autoevaluación constante que perjudica la salud mental. Ver nuestro rostro todo el día nos expone a un estrés antinatural. “Ni siquiera estamos hechos para ver diez personas a la vez en cuadrículas. Todo esto termina drenando nuestra energía”, añadió.

“No se trata de abandonar la tecnología, sino de redefinir la relación con las pantallas. Hay que preguntarse si el tiempo ante los dispositivos favorece la conexión real o solo alimenta la comparación constante y la ansiedad”, aclaró Joseph.

Para recuperar la alegría, Judith Joseph planteó el método de las cinco V, centrado en validación, desahogo, valores, vitales y visión de futuro (Freepik)
Para recuperar la alegría, Judith Joseph planteó el método de las cinco V, centrado en validación, desahogo, valores, vitales y visión de futuro (Freepik)

Las “cinco V” para recuperar la alegría

Validación: reconocer y aceptar las propias emociones, sin juicio. La mayoría de los que buscan alto rendimiento rechazan lo que sienten, pero solo encendiendo la luz interna es posible discernir la raíz del malestar.

Desahogo: expresar auténticamente lo experimentado, preferentemente con personas de confianza o mediante recursos como la escritura o la terapia.

Valores: identificar lo que realmente importa, más allá del éxito o el reconocimiento externo. Es común perseguir logros y títulos, pero solo al alinear acciones con valores profundos aparece la satisfacción genuina.

Vitales: prestar atención a la salud física, la nutrición, el sueño, el movimiento, las relaciones sociales e incluso la relación con la tecnología.

Visión de futuro: no solo se trata de fijar metas, sino de cultivar motivos de entusiasmo y organizar momentos que conecten con la alegría, la conexión y el sentido.

“El bienestar se alcanza abrazando la propia individualidad y los pequeños gestos cotidianos, no adoptando fórmulas ajenas ni esperando grandes transformaciones externas”, concluyó Joseph.

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