Qué beneficios tiene entrenar con soga para el rendimiento físico, según un estudio

Investigadores demostraron que un programa de ocho semanas elevó el desempeño y los indicadores fisiológicos de atletas, superando ampliamente a quienes siguieron rutinas tradicionales

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Hombre musculoso y sudoroso en un gimnasio, concentrado mientras realiza un ejercicio intenso con cuerdas de batalla que se elevan y bajan.
Un equipo de la Universidad King Faisal siguió a 40 atletas y halló mejoras claras en fuerza, potencia y resistencia con sesiones tres veces por semana (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado por investigadores de la Universidad King Faisal, de Arabia Saudita, confirmó el impacto positivo del entrenamiento con soga en la fuerza, la resistencia y los indicadores cardiovasculares de atletas de deportes individuales.

La investigación, difundida por la revista científica EFS Journal, analizó a 40 deportistas que participaron en un programa de ocho semanas con ejercicios combinados de soga y bandas elásticas. Los hallazgos refuerzan la posición de este implemento como una herramienta versátil, eficaz y accesible para optimizar la preparación física.

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La metodología consistió en dividir a los participantes en dos grupos. El primero integró ejercicios específicos con soga y bandas elásticas tres veces por semana, mientras que el grupo control mantuvo su rutina habitual sin este tipo de implementos.

Antes y después del programa, los científicos midieron variables fisiológicas como la frecuencia cardíaca y la presión arterial sistólica, junto con el rendimiento físico a través de tres pruebas: el Sit-Up Test para fuerza abdominal, el Plank Test para resistencia del core y el Medicine Ball Test para potencia muscular.

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Mejoras fisiológicas y físicas comprobadas

Una mujer salta la cuerda en primer plano y un hombre levanta una pesa rusa en un gimnasio moderno con el logo de CrossFit en la pared del fondo.
La investigación publicada en EFS Journal comparó dos grupos durante ocho semanas y el que sumó soga y bandas elásticas obtuvo avances en pruebas de abdomen, core y lanzamiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los resultados obtenidos al finalizar el programa mostraron mejoras estadísticamente significativas en todos los parámetros analizados en el grupo que utilizó la soga de entrenamiento. La frecuencia cardíaca promedio descendió un 3,03% y la presión arterial sistólica bajó un 3,4%, señales de una mejor adaptación cardiovascular al esfuerzo.

En el plano físico, el Sit-Up Test registró un incremento del 27,3% en fuerza abdominal, el Plank Test mostró una mejora del 12,6% en la resistencia central y el Medicine Ball Test reflejó un crecimiento del 21,1% en potencia muscular.

Los autores del trabajo afirman que estos resultados avalan la inclusión de la soga en los programas de entrenamiento para deportistas de disciplinas individuales, ya que permite mejorar la fuerza, la potencia y la resistencia de manera integral. Además, la reducción en la frecuencia cardíaca y la presión arterial sistólica indica una adaptación favorable del sistema cardiovascular.

El artículo destaca también la seguridad del entrenamiento con soga, ya que no requiere instalaciones complejas ni grandes inversiones y puede desarrollarse tanto en espacios cerrados como al aire libre. Esta facilidad de uso y portabilidad permite su integración en diferentes contextos, desde rutinas de alto rendimiento hasta programas de preparación física recreativa.

Implicancias para el entrenamiento y futuras líneas de investigación

Hombre musculoso y sudoroso con camiseta sin mangas gris y pantalones cortos negros entrenando con sogas de batalla en un gimnasio.
Al finalizar el plan, los atletas que la incorporaron registraron una reducción del 3,03% en pulsaciones y del 3,4% en presión arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores subrayan que, más allá de los resultados físicos inmediatos, el entrenamiento con soga representa una estrategia eficaz para optimizar la salud cardiovascular y prevenir lesiones. La versatilidad de este implemento permite trabajar distintos grupos musculares con movimientos funcionales, adaptando la intensidad y la dificultad a las características y objetivos de cada deportista.

El estudio recomienda profundizar en el análisis de los efectos bioquímicos del entrenamiento con soga. En particular sobre indicadores como el ácido láctico y la hemoglobina, para comprender mejor los procesos de recuperación y adaptación del organismo ante alta exigencia.

Los autores sostienen que futuras investigaciones podrán aportar datos relevantes sobre la influencia de este método en la prevención de la fatiga y el desarrollo de la potencia muscular a largo plazo.

El trabajo aporta evidencia actualizada y rigurosa sobre el valor del entrenamiento con soga en la preparación de atletas. Sus conclusiones refuerzan la tendencia global hacia métodos funcionales que promueven la salud y el rendimiento sin depender de equipamiento costoso ni infraestructuras especiales.

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