El vacío emocional tras terminar un videojuego ya es objeto de estudio científico

Investigadores desarrollan una escala para medir el impacto psicológico que afecta a jugadores tras concluir historias inmersivas, y advierten sobre la necesidad de abordar este fenómeno en el ámbito de la salud mental

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
El fenómeno afecta principalmente a quienes invierten largas horas en videojuegos de rol (RPG), incrementando el riesgo de anhedonia y vacío emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)

La depresión postvideojuego ha pasado de ser un simple comentario recurrente en foros y redes sociales a una categoría reconocida por la investigación científica. El término alude a la sensación de vacío, tristeza o apatía que afecta a jugadores tras completar videojuegos con tramas envolventes y personajes complejos.

Esta reacción emocional no se limita a la decepción habitual tras acabar una historia; supone un impacto psicológico más profundo. De acuerdo con revistas de divulgación científica, cada vez más especialistas advierten que el fenómeno merece atención y estudio dentro del campo de la salud mental. El fenómeno, aunque aún no figura en manuales clínicos oficiales, está siendo cada vez más reconocido en la investigación, lo que impulsa nuevas líneas de estudio.

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Puede afectar a quienes dedican largas horas a títulos inmersivos, donde el jugador genera vínculos emocionales intensos con el entorno virtual. El regreso a la realidad tras la conclusión del juego puede provocar malestar, sensación de pérdida y dificultades para retomar otras actividades placenteras.

Evidencia científica y metodología del estudio

La alteración del circuito cerebral de recompensa explica el descenso de motivación y placer tras concluir videojuegos altamente envolventes  (Foto: Florian Schuh/dpa)
La alteración del circuito cerebral de recompensa explica el descenso de motivación y placer tras concluir videojuegos altamente envolventes (Foto: Florian Schuh/dpa)

La existencia de la depresión postvideojuego está respaldada por un estudio realizado por Kamil Janowicz y Piotr Klimczyk, del Center for Research on Personality Development de la SWPS University de Poznań, el centro especializado en personalidad de la universidad polaca SWPS.

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Los investigadores reclutaron a 373 adultos en dos fases y diseñaron un cuestionario de veinte ítems, refinado posteriormente a diecisiete, para medir el fenómeno con rigor. La escala resultante permitió identificar y cuantificar las manifestaciones emocionales vinculadas a este tipo de malestar.

La validez del instrumento desarrollado amplía el campo de la psicología del videojuego, permitiendo su aplicación en estudios futuros y en la práctica clínica.

Este avance científico transforma la percepción sobre el impacto emocional de la ficción interactiva y sienta las bases para investigaciones más profundas acerca de la relación entre videojuegos y bienestar psicológico.

Síntomas y características distintivas del fenómeno

Vista trasera de un joven sentado en un sofá oscuro jugando videojuegos. Sostiene un mando y frente a él se ve un televisor con el logo de Xbox en pantalla verde.
El avance científico invita a nuevas investigaciones sobre cómo el diseño narrativo y la personalidad del jugador influyen en la depresión postvideojuego (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los síntomas de la depresión postvideojuego van más allá de la simple tristeza y afectan varios aspectos de la vida cotidiana. El jugador puede experimentar pensamientos recurrentes sobre el juego, dificultad para cerrar la experiencia y un deseo persistente de volver a sumergirse en esa narrativa. Uno de los rasgos más marcados es la denominada anhedonia mediática, es decir, la incapacidad temporal para disfrutar de otras formas de entretenimiento, como películas o libros.

El estudio indica que este fenómeno se relaciona con el funcionamiento del circuito de recompensa del cerebro. Tras muchas horas de juego, los niveles de dopamina aumentan y elevan el umbral de satisfacción, dificultando la respuesta emocional a otros estímulos. El proceso de adaptación puede durar días; durante este periodo, el jugador puede experimentar desconexión emocional y falta de motivación para buscar nuevas actividades placenteras.

Factores de riesgo y grupos más vulnerables

Los jugadores de videojuegos de rol (RPG) destacan como el grupo más propenso a desarrollar depresión postvideojuego. En estos títulos, la construcción de una identidad virtual propia y la toma de decisiones afectan directamente la implicación emocional. Al finalizar el juego, la pérdida de ese “yo alternativo” puede generar una sensación de duelo comparable a la pérdida de relaciones reales, según explican los investigadores.

La psicología del apego ofrece una explicación al fenómeno: los vínculos narrativos con personajes ficticios pueden activar mecanismos emocionales similares a los de los lazos interpersonales. Así, el cierre de una historia en un RPG puede desencadenar emociones intensas de pérdida y vacío, especialmente en quienes han invertido muchas horas y han establecido una conexión significativa con el universo del juego.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Especialistas recomiendan considerar la depresión postvideojuego en el campo de la salud mental y promover estrategias de prevención para el malestar emocional tras el juego (Imagen Ilustrativa Infobae)

Implicaciones, limitaciones y futuras líneas de investigación

El estudio de Janowicz y Klimczyk marca un avance en el conocimiento, pero no permite establecer que los videojuegos causen un trastorno en sí mismos. La investigación fue transversal y observacional, lo que impide determinar si el fenómeno surge como consecuencia directa del juego o si personas con predisposición a la rumiación son más vulnerables. Además, uno de los autores, Piotr Klimczyk, trabaja en la industria del videojuego, un dato que el artículo recomienda considerar.

La validación de una escala específica permitirá investigar en el futuro qué variables explican la intensidad y duración de la depresión postvideojuego. También abre nuevas preguntas sobre el papel del diseño narrativo, la personalidad del jugador y los mecanismos de adaptación emocional. El fenómeno invita a examinar cómo el ocio digital puede afectar la salud mental y a desarrollar estrategias de prevención y acompañamiento para quienes experimentan este tipo de malestar.

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