Cómo un test que usa una muestra de pelo puede analizar el impacto del estilo de vida en el organismo

El análisis desarrollado en Alemania detecta cambios en el reloj biológico utilizando cabello. Los detalles de un avance que podría ayudar a comprender la relación entre hábitos diarios, funcionamiento interno y la respuesta del cuerpo a diferentes terapias

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Crean un test capilar para identificar el cronotipo y el reloj biológico
El test capilar desarrollado en Alemania permite identificar el reloj biológico mediante el análisis genético de raíces de cabello (Créditos: Charité Bert Maier)

El funcionamiento del cuerpo humano sigue un ritmo interno que no siempre coincide con los horarios sociales. Ese “reloj” determina cuándo se tiene más energía, cuándo aparece el sueño y hasta cómo responde el organismo a distintos estímulos. Ahora, un grupo de investigadores en Alemania logró medir ese sistema con una herramienta inesperada: unas pocas raíces de cabello.

El desarrollo, impulsado en la Charité–Universitätsmedizin Berlin, propone un método accesible para identificar el cronotipo de cada persona, es decir, si alguien tiende naturalmente a ser más activo por la mañana o por la noche.

A diferencia de los estudios tradicionales, que requerían condiciones estrictas y procesos complejos, esta nueva técnica puede realizarse con muestras tomadas en el hogar, lo que simplifica notablemente su aplicación. El estudio fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Cómo funciona el reloj interno del cuerpo

El llamado reloj biológico, también conocido como ritmo circadiano, es un sistema que regula funciones esenciales a lo largo del día. Entre ellas se encuentran el sueño, la temperatura corporal, la liberación de hormonas y distintos procesos metabólicos. Este mecanismo opera en ciclos de aproximadamente 24 horas y está presente en casi todas las células del organismo.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La nueva técnica facilita determinar el cronotipo de cada persona, optimizando tratamientos médicos y recomendaciones de hábitos diarios (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para entenderlo de forma simple, se puede pensar en una orquesta sinfónica. Cada instrumento representa una función del cuerpo, mientras que el reloj biológico marca el momento en que cada una debe activarse. Cuando ese sistema está sincronizado, todo funciona en armonía; cuando se desajusta, pueden aparecer alteraciones que afectan la salud.

Hasta ahora, medir el sistema implicaba analizar la melatonina, una hormona vinculada al sueño, mediante muestras de saliva recolectadas bajo condiciones de luz controlada. Este procedimiento, además de ser incómodo, resultaba difícil de implementar fuera de entornos especializados.

Un análisis genético a partir del cabello

El nuevo test se basa en el estudio de la actividad de 17 genes presentes en células de la raíz capilar. Estos genes participan en el control del ritmo circadiano, es decir, en la regulación del ciclo diario del organismo.

A partir de esa información, el sistema puede determinar en qué fase del día interno se encuentra una persona. Para lograrlo, utiliza modelos de aprendizaje automático, una técnica que permite detectar patrones en grandes volúmenes de datos y establecer relaciones entre variables biológicas.

Un pelo oscuro yace sobre una superficie de laboratorio blanca con una placa de Petri transparente; se aprecian iconos de ADN en su raíz y un reloj molecular digital sobre él.
El test capilar analiza la actividad de 17 genes responsables del ritmo circadiano, clave para regular funciones vitales del organismo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La herramienta ya fue aplicada a más de 4.000 individuos y mostró resultados consistentes. Una de sus principales ventajas es que no requiere infraestructura compleja: basta con recolectar la muestra y enviarla para su análisis.

Según explicó el profesor Achim Kramer, responsable del área de cronobiología en la institución alemana, contar con un método simple y confiable era una necesidad pendiente. El especialista destacó que el ritmo interno no solo influye en el descanso, sino también en el metabolismo y en la forma en que el organismo responde a distintos tratamientos.

Variaciones entre personas y factores que influyen

Los resultados del estudio también aportaron datos sobre cómo varía el reloj biológico entre individuos. El cronotipo no es uniforme y depende de múltiples factores, entre ellos la genética, la edad, el sexo biológico y los hábitos cotidianos.

En relación con las diferencias entre hombres y mujeres, el análisis mostró que el inicio del descanso nocturno presenta una variación menor a la que se creía. En promedio, las mujeres tienden a dormir apenas unos minutos antes que los hombres.

La edad, en cambio, mostró un impacto más marcado. Las personas jóvenes suelen acostarse más tarde que los adultos mayores, con una diferencia que puede alcanzar aproximadamente una hora. Este patrón refleja cambios naturales en el funcionamiento del organismo a lo largo de la vida.

Muestra de cabello en plato Petri y pinzas en mesa de laboratorio. Un técnico con bata trabaja, mientras una pantalla muestra ritmos circadianos, cronotipos y secuencias genéticas.
La investigación mostró que variables como edad, sexo y estilo de vida inciden en las diferencias del reloj biológico entre individuos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro aspecto relevante fue el rol del estilo de vida. Quienes tienen actividad laboral mostraron un reloj interno adelantado respecto de quienes no trabajan, con una diferencia cercana a los 30 minutos. Este hallazgo sugiere que las rutinas diarias pueden influir en la sincronización del sistema biológico.

A diferencia de los cuestionarios tradicionales, que dependen de la percepción subjetiva de cada persona, este método permite obtener una medición directa. Eso aporta mayor precisión para comprender cómo interactúan los distintos factores en la regulación del tiempo interno.

Aplicaciones en medicina personalizada

Uno de los principales aportes de este avance es su potencial en el ámbito clínico. La llamada medicina circadiana busca ajustar los tratamientos al momento del día en que el organismo puede responder mejor.

Un ejemplo mencionado por los investigadores es la inmunoterapia contra el cáncer. La eficacia de este tipo de intervención puede variar según el horario de administración, ya que el sistema inmunológico no funciona de la misma manera a lo largo del día.

Científica en bata y gafas mira por un microscopio en un laboratorio. Un monitor muestra patrones coloridos de ADN y datos epigenéticos. Equipos científicos en mesa.
Los resultados del estudio indican que las personas jóvenes tienden a acostarse más tarde que los adultos mayores debido a cambios biológicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Contar con una herramienta que identifique el reloj biológico de cada paciente permitiría elegir el momento más adecuado para aplicar medicamentos, con el objetivo de mejorar los resultados y reducir efectos adversos.

Además, el test podría utilizarse para evaluar trastornos del sueño, orientar recomendaciones sobre hábitos diarios o ajustar terapias crónicas. Su implementación en la práctica clínica dependerá de futuras etapas de validación y estandarización.

Un paso hacia tratamientos más precisos

El desarrollo de este análisis capilar representa un avance significativo en la comprensión del tiempo interno del cuerpo humano. Al transformar un proceso complejo en una herramienta accesible, abre la puerta a nuevas formas de personalizar la atención médica.

Los investigadores plantean que el siguiente paso será integrar este tipo de medición en el uso cotidiano, lo que permitiría comprobar si adaptar las intervenciones al ritmo biológico mejora su eficacia. Si ese objetivo se confirma, el impacto podría extenderse a múltiples áreas de la salud.

En un contexto donde la medicina avanza hacia enfoques cada vez más individualizados, conocer el propio reloj interno podría convertirse en una pieza clave para optimizar tratamientos y comprender mejor el funcionamiento del organismo.