Los síntomas neurológicos que nunca deberían ignorarse por más leves que sean

Alteraciones en la visión, el lenguaje, la fuerza o la conducta pueden reflejar afecciones serias si no se detectan a tiempo. Neurólogos detallan qué manifestaciones requieren consulta y cómo una evaluación precoz impacta en la recuperación

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La identificación temprana de síntomas
La identificación temprana de síntomas neurológicos leves es clave para prevenir complicaciones graves como accidente cerebrovascular y enfermedades degenerativas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Reconocer a tiempo los síntomas neurológicos puede ser decisivo para evitar complicaciones graves y asegurar una recuperación adecuada. Muchos de estos signos suelen confundirse con el envejecimiento o se subestiman, cuando en realidad pueden anticipar cuadros severos o alterar el pronóstico si no se atienden a tiempo.

Según especialistas citados por Times, existen 11 síntomas neurológicos que requieren atención médica inmediata, ya que podrían indicar afecciones tratables o advertir sobre enfermedades como accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple, demencia o Parkinson.

Señales de alerta que exigen intervención urgente

Uno de los síntomas más ignorados es la visión doble en un ojo. El neurólogo Luis Cruz-Saavedra, del Memorial Hermann Health System, advierte que si aparece de manera repentina, es imprescindible acudir de inmediato a urgencias. Las causas posibles incluyen esclerosis múltiple, accidentes cerebrovasculares, aneurismas, miastenia grave, tumores cerebrales o infecciones en el cerebro.

La visión doble repentina en
La visión doble repentina en un ojo puede indicar una emergencia neurológica, incluyendo esclerosis múltiple, aneurismas o tumores cerebrales, y requiere atención inmediata (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otra señal crítica es la debilidad súbita en una mano o pierna. Cruz-Saavedra destaca que muchas personas lo atribuyen a un nervio pinzado, pero podría tratarse de un accidente cerebrovascular, un tumor, esclerosis múltiple o inflamación cerebral. Ante cualquier debilidad repentina, la valoración médica inmediata es fundamental. Los especialistas evalúan fuerza, reflejos y coordinación para determinar la causa.

Los episodios de desconexión o ausencia, donde una persona queda en blanco y no recuerda lo sucedido, suelen asociarse a crisis epilépticas del lóbulo temporal. A menudo, son los familiares quienes detectan estas pausas extrañas en la vida diaria.

Cambios en el lenguaje, dolores y alteraciones musculares

Los problemas para hablar representan otra advertencia significativa. Enrique Leira, director de la división de enfermedades cerebrovasculares en la University of Iowa, subraya que se suelen minimizar los síntomas súbitos de accidente cerebrovascular: dificultad para articular palabras, hablar lentamente o no encontrar los términos adecuados. Si estos cambios se presentan de forma brusca, es necesario buscar atención médica urgente.

El dolor de cabeza súbito durante la actividad física, especialmente si es de gran intensidad y aparece de manera abrupta durante el esfuerzo, puede estar relacionado con un accidente cerebrovascular y requiere valoración médica inmediata.

Episodios de desconexión o ausencia
Episodios de desconexión o ausencia en la vida diaria suelen relacionarse con crisis epilépticas y deben ser advertidos por familiares y consultados con un especialista (Imagen Ilustrativa Infobae)

El entumecimiento en pies y dedos suele indicar fallos en la conducción nerviosa. Andrew Dorsch, jefe de neurología general en Rush University, diferencia este síntoma del hormigueo, que implica irritación nerviosa. El entumecimiento puede deberse a neuropatías, diabetes, trastornos autoinmunes o causas genéticas, y exige un examen neurológico para descartar complicaciones.

La sensación frecuente de déjà vu, si se repite con regularidad, también es motivo de consulta. Dorsch advierte que episodios reiterados pueden anticipar una crisis epiléptica, especialmente si ocurren varias veces por semana.

La dificultad recurrente para levantarse de una silla no siempre responde a problemas articulares. Trastornos musculares o neurológicos como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el Parkinson o el Alzheimer deben considerarse si la incapacidad persiste.

Cambios en la voz, espasmos musculares y alteraciones de personalidad

Las alteraciones en la voz, como hablar bajo, voz débil o “disartria húmeda”, pueden alertar sobre trastornos neurológicos. Alexandru Olaru, neurólogo en la University of Maryland St. Joseph Medical Center, asocia estos cambios a enfermedades como Parkinson, esclerosis múltiple o ELA. Una voz excesivamente suave o la acumulación de saliva al hablar pueden ser señales tempranas.

Las fasciculaciones o espasmos musculares persistentes, sobre todo si aparecen siempre en el mismo lugar, deben ser consultados con el médico. Olaru explica que, aunque pueden ser benignas, también pueden advertir sobre patologías graves como ELA o polineuropatía desmielinizante. En estos casos, se suele solicitar una electromiografía.

Cambios repentinos en la personalidad
Cambios repentinos en la personalidad o presencia de paranoia pueden anticipar demencia frontotemporal o encefalitis autoinmune y exigen consulta neurológica inmediata (Imagen Ilustrativa Infobae)

La aparición de paranoia o cambios evidentes de personalidad es otra advertencia relevante. Cruz-Saavedra señala que la encefalitis autoinmune o la demencia frontotemporal pueden provocar conductas persecutorias, hiperactividad inusual, aislamiento repentino o comportamientos obsesivos.

Aunque algunos de estos síntomas parezcan leves o pasajeros, los expertos consultados por Times insisten en que incluso las señales aparentemente menores pueden revelar enfermedades subyacentes graves. Ante cualquier duda, la consulta médica sin demora es fundamental para preservar la salud neurológica.