
Cada año, millones de personas sufren conmociones cerebrales: lesiones en el cerebro que, aunque se consideran leves en un primer momento, pueden dejar secuelas duraderas en la memoria, la atención y el estado emocional.
Un nuevo enfoque, el entrenamiento visual PATH (Terapia de Atención Perceptual), ideado en California, muestra resultados prometedores. Un estudio de la Universidad de California San Diego, publicado en la revista Frontiers in Human Neuroscience, revela que este programa consigue avances cognitivos significativos en pacientes con conmoción cerebral, con una eficacia superior a la de tratamientos tradicionales.
Qué es la conmoción cerebral y por qué puede afectar tanto
Según Cleveland Clinic, una conmoción cerebral ocurre cuando un golpe o sacudida en la cabeza modifica temporalmente el funcionamiento normal del cerebro. Aunque médicamente se clasifica como lesión leve, muchas personas presentan dificultades para leer, memorizar, concentrarse o regular emociones durante semanas o meses después.

El verdadero desafío reside en las “vías” cerebrales, las rutas por las que circula la información, vulnerables tras el daño cerebral y, en muchos casos, incapaces de sanarse por completo con métodos habituales.
Cómo se realizó el experimento: actividades y comparación de métodos
Para comprobar la efectividad del método PATH, los investigadores seleccionaron a personas que habían sufrido conmociones cerebrales leves. Estos pacientes fueron divididos en varios grupos, cada uno asignado a un tipo diferente de entrenamiento cognitivo.
El grupo principal participó del entrenamiento visual PATH. Los pacientes se sentaban frente a una computadora y realizaban ejercicios diseñados para mejorar el procesamiento visual. El ejercicio principal consistía en observar figuras o patrones en movimiento en la pantalla; la tarea era identificar qué elemento se movía de forma diferente o hacia otra dirección.
De este modo, se entrenaba la vía dorsal del cerebro, esencial para procesar el movimiento y captar información visual con rapidez y precisión. Estas actividades se repetían diariamente durante varias semanas, ajustando la dificultad según el progreso de cada persona.

Los pacientes de los otros grupos siguieron programas distintos:
- Un grupo realizó actividades centradas exclusivamente en la memoria de trabajo, como recordar secuencias de números o palabras mostradas en la pantalla.
- Otro grupo hizo ejercicios visuales que entrenaban solo la vía ventral, enfocados en reconocer formas o colores estáticos, sin involucrar el análisis del movimiento.
Al inicio y al final del programa, todos los participantes pasaron pruebas estandarizadas para medir sus habilidades de lectura, atención, memoria, función ejecutiva y estado emocional.
Los expertos también aplicaron técnicas avanzadas de neuroimagen (magnetoencefalografía) para observar cómo cambiaban las conexiones y la actividad cerebral después del entrenamiento.
A diferencia de los tratamientos tradicionales, PATH apuesta por restaurar primero el procesamiento visual antes de trabajar la memoria o la atención. Así, restablece el “orden básico” del cerebro tras el daño, abordando directamente las rutas más afectadas por la conmoción cerebral.
Resultados y beneficios: avances reales para la mente y el bienestar
El estudio, realizado en cooperación con el Perception Dynamics Institute, comparó PATH con los dos tratamientos clásicos. Los resultados no dejaron lugar a dudas: quienes siguieron PATH experimentaron mejoras notables en lectura, atención sostenida, memoria y función ejecutiva, es decir, la capacidad de organizar y tomar decisiones.

El impacto no se limitó al rendimiento cognitivo. Según la Universidad de California San Diego, los participantes también mostraron mejoría emocional y reducción de síntomas prolongados, como agotamiento, irritabilidad y sensibilidad a estímulos. Esto se tradujo en mejor calidad de vida y mayor facilidad para reanudar actividades diarias.
Teri Lawton, autora principal y fundadora del Perception Dynamics Institute, destacó este avance: “Al dirigirnos a los déficits fundamentales de temporización visual, específicamente la discriminación de movimiento en niveles bajos de procesamiento cognitivo, podemos mejorar de forma notable las funciones cognitivas superiores”, explicó a la Universidad de California San Diego.
Por su parte, Mingxiong Huang, codirector del Centro de Magnetoencefalografía (MEG) en el Qualcomm Institute y coautor del estudio, señaló que las técnicas avanzadas de neuroimagen permitieron observar la reorganización y el fortalecimiento de las redes cerebrales implicadas en memoria y atención.

John Shelley-Tremblay, investigador de la Universidad de South Alabama, enfatizó que, además de los avances cognitivos, PATH genera un impacto positivo en la vida cotidiana, mejorando el estado emocional y aliviando síntomas que obstaculizan la recuperación tras una lesión cerebral leve.
De este modo, la combinación de ejercicios visuales y trabajo cognitivo del método PATH surge como una alternativa prometedora para la recuperación posconmoción, permitiendo tratamientos más efectivos y personalizados orientados a restaurar la mente y el bienestar emocional.
Últimas Noticias
Investigan cómo los sueños pueden fomentar la resolución de problemas y la creatividad
Se trata de un estudio liderado por la Universidad Northwestern. Los resultados

Cómo es el entrenamiento mental que logró reducir un 25% el riesgo de demencia
Científicos en Estados Unidos siguieron durante 20 años a más de 2.000 participantes. Qué opinan expertos en neurociencias consultados por Infobae

Hallan un fósil de tortuga de 89 millones de años en EEUU: nuevas pistas sobre ecosistemas antiguos
El ejemplar fue identificado como el más antiguo de su tipo en América del Norte

Un jardín, siete caracteres y el rol inesperado de las arvejas: el legado inesperado de Gregor Mendel en la genética y la sombra del anonimato
La pasión de un monje por los patrones ocultos en la naturaleza y su meticuloso registro de cruces vegetales abrieron una nueva era científica, cuya importancia solo sería reconocida mucho tiempo después

Un estudio de Harvard vinculó el consumo moderado de café y té con menor riesgo de demencia
La investigación, destacada por el cardiólogo Eric Topol, analizó datos de más de 130.000 adultos durante cuatro décadas y reveló que quienes incorporan estas infusiones en su dieta diaria presentan una incidencia más baja de deterioro cognitivo


