
“Respirar es vida. Actuar más temprano”. Así es el lema que se escuchará hoy por el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva crónica, más conocida por su sigla EPOC. Se trata de una enfermedad crónica con gran impacto por su alta prevalencia, mortalidad y carga en la salud pública. A nivel mundial su prevalencia se estima en 10%.
En América Latina, según los resultados del estudio PLATINO la prevalencia de EPOC es de 15% en población adulta de 40 años y más.
Es la tercera causa mundial de muerte y la quinta causa de años perdidos por muerte temprana y discapacidad, según recordó la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT). Esta entidad lleva adelante un inventario de los factores de riesgo para EPOC la región. Sus resultados permitirán describir mejor los riesgos y cómo se asocian a patrones especiales de síntomas y pronóstico. Para reducir el impacto de la enfermedad, la comunidad científica y médica se ha enfocado en que la población controle los factores de riesgo y mejore el acceso al diagnóstico y al tratamiento oportunos.
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La EPOC no tiene cura según la Organización Mundial de la Salud, pero los síntomas pueden mejorar si se evita fumar y la exposición a la contaminación atmosférica y se administran vacunas para prevenir infecciones. También puede tratarse con medicamentos, oxígeno y rehabilitación pulmonar.
Consultado por Infobae, el doctor Diego Litewka, jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Fernández de la ciudad de Buenos Aires y miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AMRR), contó que se sabe que hay personas con EPOC que no saben que tienen el trastorno. Y hoy se apunta a que se reconozca un estadío previo al diagnóstico de la enfermedad: la Pre-EPOC.
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Cómo es el examen de la espirometría

“El diagnóstico de la EPOC se hace con una espirometría, que es un estudio indoloro del volumen y ritmo del flujo de aire dentro de los pulmones”, explicó. En una prueba de espirometría, mientras la persona está sentada, respira dentro de una boquilla que va conectada a un instrumento llamado espirómetro.
“Pero hay personas que fuman productos del tabaco y tienen síntomas como la falta de aire y dan valores normales cuando se hacen una espirometría. En estos casos se debe pensar en que se trata de Pre-Epoc, según el consenso científico global”, alertó.
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Generalmente, son personas que fuman cigarrillos y subestiman síntomas como tos, expectoración crónica y falta de aire. Sin embargo, cuando se les hace una evaluación se puede observar que tienen alteraciones en la estructura del pulmón, después de un estudio por radiografía o por tomografía.
Qué causa la EPOC

Los factores de riesgo de la EPOC como de la Pre-Epoc son iguales: el consumo de tabaco -en todas sus formas-, alteraciones genéticas, la exposición al humo de la combustión de leña o carbón, la contaminación del aire, y haber tenido trastornos del desarrollo pulmonar en la niñez.
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De acuerdo con la Clínica Mayo de los Estados Unidos, “en la gran mayoría de las personas con EPOC, “el daño pulmonar que desencadena la enfermedad es consecuencia de haber fumado cigarrillos durante mucho tiempo. Pero es probable que también existan otros factores implicados en el desarrollo de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, como la susceptibilidad genética, porque no todos los fumadores la desarrollan”.
Para que prevenir el desarrollo de la enfermedad, se debe evitar la exposición a los factores de riesgo, como por ejemplo se puede buscar y pedir tratamiento para dejar de fumar.
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“Una persona puede tener EPOC sin percibir los síntomas. Por eso, se debería hacer espirometría. Por caso, hay personas que no suben las escaleras por la falta de aire. Pero ya no lo perciben como una limitación y no consultan al profesional de la salud”.

Según AAMR, se recomienda hacerse una espirometría a partir de los 40 años si las personas fuman o han fumado en algún momento de su vida.
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Por qué se habla de “pre-EPOC”
De acuerdo con la AAMR, el objetivo de hablar de “pre-EPOC” es detectar pacientes que se encuentran en riesgo de desarrollarla para poder aplicar las medidas preventivas adecuadas en la población con mayor riesgo. Ese grupo de pacientes se define por la presencia de una o ambas de las siguientes características: tienen lesiones pulmonares relacionada a EPOC (enfisema) y/o alteraciones en la espirometría sin obstrucción no reversible.
“De la misma manera, la presencia de síntomas respiratorios leves (principalmente tos con o sin expectoración, o falta de aire ante esfuerzos) en una persona con factores de riesgo para padecer EPOC (fumador activo o ex fumador, antecedentes familiares de EPOC, exposición a humos durante largos períodos) amerita la realización de estudios complementarios para detectar tanto la presencia de la enfermedad como de cualquier otra anormalidad que justifique una conducta, ya sea preventiva o terapéutica”, enfatizó la organización médica.
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