Las doctoras Mariana Perez Ibarreche (izq.) y Graciela Vignolo, del Centro de Referencia para Lactobacilos, que depende del CONICET
Las doctoras Mariana Perez Ibarreche (izq.) y Graciela Vignolo, del Centro de Referencia para Lactobacilos, que depende del CONICET

Las bacterias están presentes siempre entre nosotros y, aunque no las veamos, silenciosamente también están en todo lo que comemos. La cocina y la heladera, pese al frío, son sitios ideales para instalarse y convertirse en un problema serio de salud.

Con un microorganismo inocuo para la salud humana, científicos de Tucumán lograron inhibir la bacteria de la listeriosis, una enfermedad transmitida por alimentos que puede ser fatal y que ni siquiera puede controlarse conservando los productos en la heladera: el germen responsable puede crecer a temperatura de refrigeración y hasta sobrevive en el freezer.

Algunos alimentos en heladera pueden generar bacterias peligrosas
Algunos alimentos en heladera pueden generar bacterias peligrosas

El desarrollo está destinado a la industria procesadora de alimentos, incluyendo sus instalaciones refrigeradas, informaron investigadoras del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA), que depende del CONICET.

La bacteria de la listeriosis (Listeria monocytogenes) se encuentra en el medio ambiente y puede contaminar alimentos tales como verduras, lácteos y carnes.

Y una de sus características es que puede formar películas abigarradas o "biofilms" sobre superficies de acero inoxidable y teflón, como las que tienen los establecimientos industriales.

Para desarmar esa "trinchera" microbiológica y fuente de contaminación, los investigadores del CERELA recurrieron a una bacteria láctica, Lactobacillus sakei CRL1862, "que produce metabolitos antimicrobianos", explicó la autora principal del trabajo, la doctora Mariana Pérez Ibarreche.

Según revela la revista FEMS Microbiology Letters, de Oxford, el enfoque tuvo resultados prometedores: la bacteria láctica logró inhibir del 40 al 70 por ciento del crecimiento del biofilm del patógeno.

"Nuestra tecnología podría transferirse a la industria luego de poner a punto el método de suministro del agente antimicrobiano a las superficies", afirmó Pérez Ibarreche, quien firmó el trabajo con dos colegas del CERELA, las doctoras Patricia Castellan y la directora del proyecto, Graciela Vignolo, y también Alexandre Leclercq, del Instituto Pasteur de París, Francia.

En la heladera pueden convivir dos familias de bacterias completamente diferentes: bacterias patogénicas, la clase que causa enfermedad de intoxicación por alimentos, y las bacterias estropeantes, la clase de bacterias que causan que los alimentos se deterioren y desarrollen olores, sabores y texturas desagradables.

Con información de Agencia CyTA-Instituto Leloir

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