
Las alergias representan una reacción del sistema inmunológico ante sustancias que, en la mayoría de las personas, resultan inofensivas. Conocidas como alérgenos, pueden encontrarse en el ambiente, en algunos alimentos o en productos químicos. Cuando un organismo alérgico entra en contacto, el cuerpo la interpreta erróneamente como una amenaza y libera histamina y otros compuestos, lo que genera síntomas como picazón, estornudos, congestión, erupciones cutáneas o dificultad respiratoria.
Entre las alergias más habituales se encuentran las que se presentan en invierno, provocadas por ácaros del polvo o el moho, y las asociadas a la primavera, desencadenadas por el polen. Además, existen alergias alimentarias, que pueden incluir reacciones graves ante productos como frutos secos, mariscos o lácteos, y cuadros crónicos como la rinitis alérgica o el asma.
PUBLICIDAD
Especialistas en medicina señalan que las alergias no afectan solo a niños y adolescentes. De este modo, han explicado que un adulto puede desarrollarlas a lo largo de su vida, incluso a sustancias a las que antes no reaccionaba. El modo en que evolucionan estos cuadros y su impacto en la salud dependen de factores genéticos y ambientales, así como del tipo de exposición.
¿Los adultos pueden desarrollar alergias?
El desarrollo de alergias en la edad adulta es un fenómeno que sorprende a muchas personas, pero no es inusual. Diversos especialistas, como la Dra. Camellia Hernandez de Harvard y los doctores Lily Pien y Dylan Timberlake de Cleveland Clinic, coinciden en que existen múltiples causas detrás de la aparición a partir de los 30 años, aunque pueden presentarse a cualquier edad. Entre los factores principales destacan la exposición repetida a alérgenos, cambios hormonales como los experimentados en la pubertad, embarazo o menopausia, el estrés y mudanzas a nuevos ambientes con ecosistemas diferentes.
PUBLICIDAD

El sistema inmunitario puede modificar su respuesta a lo largo de la vida y, ante exposiciones reiteradas, decidir reaccionar frente a elementos previamente tolerados. Por ejemplo, una persona que nunca tuvo síntomas puede desarrollar alergia al polen tras mudarse a una región distinta o al cambiar el entorno doméstico, como incorporar una mascota o pasar más tiempo en casa. Los antecedentes familiares y ciertos hábitos durante la infancia, como el uso excesivo de antibióticos o crecer en ambientes muy limpios, también pueden aumentar la susceptibilidad a nuevas reacciones alérgicas en la adultez, indica Verywell Health.
Los cambios hormonales influyen, especialmente en mujeres, quienes tienen más probabilidades de desarrollar alergias alimentarias en la edad adulta, explica un estudio publicado en Clinical and Experimental Allergy. El estrés, aunque no cause respuestas directamente, puede debilitar el sistema inmunitario y facilitar una reacción adversa ante alérgenos. Además, personas con historial de eccema o asma son más propensas a experimentar nuevas alergias más adelante en la vida.
PUBLICIDAD
Este fenómeno en la edad adulta puede estar relacionado con una combinación de predisposición genética y factores ambientales. Si una persona estuvo poco expuesta a ciertos alérgenos en la infancia o se traslada a una zona con agentes desconocidos, su sistema inmunitario puede reaccionar de manera inesperada. Los expertos subrayan que no existe una única causa, sino una interacción compleja de factores que varían en cada individuo.
Cómo tratar las alergias que aparecen en edad adulta

Detectarlas requiere atención a los síntomas y pruebas médicas específicas. Los especialistas recomiendan consultar a un profesional si los signos persisten después de usar medicamentos de venta libre, si se observa un patrón claro o si las reacciones ocurren siempre tras la exposición a un alimento, remedio o ambiente concreto.
PUBLICIDAD
Las pruebas más empleadas incluyen el test cutáneo, que consiste en aplicar pequeñas cantidades de posibles alérgenos sobre la piel para observar una reacción, y análisis de sangre para detectar anticuerpos IgE relacionados con alérgenos específicos. En el caso de posibles alergias alimentarias graves, la prueba de provocación oral bajo supervisión médica es fundamental, ya que una reacción puede poner en riesgo la vida.
El manejo en adultos se basa en tres pilares: evitar el alérgeno, medicarse según indicación médica y, en casos seleccionados, recurrir a la inmunoterapia. Evitar estos agentes puede implicar cambios de hábitos, como modificar la dieta, utilizar ropa de cama hipoalergénica, planear actividades cuando hay menos polen o reducir la humedad ambiental para disminuir ácaros y moho.
PUBLICIDAD
Las vacunas para la alergia, o inmunoterapia, se recomiendan si los tratamientos convencionales no resultan eficaces. Estas inyecciones contienen cantidades controladas del alérgeno y buscan “reeducar” al sistema inmunitario para que deje de reaccionar ante esos agentes. El proceso es gradual y requiere supervisión médica, ya que existe riesgo de reacciones adversas, incluida la anafilaxia.

Aunque algunas pueden atenuarse o desaparecer con el tiempo, lo más habitual es que persistan, especialmente las alimentarias. Se ha observado que ciertos tipos pueden remitir en hasta el 30% de los casos, mientras que los síntomas de las estacionales tienden a disminuir en quienes las han padecido durante muchos años. No obstante, cualquier aparición repentina de síntomas como dificultad para respirar, hinchazón o urticaria generalizada requiere atención médica urgente, ya que puede tratarse de una reacción anafiláctica.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
5 hábitos nutricionales recomendados por una dietista para la enfermedad renal crónica
La especialista Kristi Wempen, de Mayo Clinic, explica qué nutrientes restringir y en qué cantidades para proteger la función renal, frenar su deterioro progresivo y evitar complicaciones cardiovasculares y óseas

¿El sedentarismo es un factor de riesgo para las enfermedades hepáticas? Qué dicen los expertos
La OMS, The Lancet y las principales instituciones médicas internacionales documentaron una conexión entre la inactividad prolongada y el deterioro del hígado que obliga a replantear las estrategias de prevención a nivel global

Qué dice realmente la ciencia sobre los posibles beneficios de los suplementos de clorofila
Las tendencias digitales dispararon el interés por cápsulas y líquidos derivados de esta sustancia. Los expertos advierten que los estudios disponibles son preliminares y que la evidencia clínica aún es insuficiente

El estrés dispara la presión arterial y los médicos explican cómo proteger el corazón
Cardiólogos advierten que la tensión emocional puede alterar los valores de presión sin que presenten síntomas, mientras la Asociación Americana del Corazón señala el riesgo de daño a largo plazo y la importancia del control médico

Cómo satisfacer el antojo de dulce sin provocar un pico de azúcar, según una endocrinóloga
Lucy Esteve, especialista de Texas Diabetes and Endocrinology, explica que la clave no está en eliminarlos, sino en elegir el momento, la combinación ideal. Qué tener en cuenta



