¿Por qué sentimos que el tiempo vuela? Siete recomendaciones para vivir con mayor presencia

El cerebro no mide el tiempo como un reloj, sino según la cantidad y calidad de recuerdos que construimos. En exclusiva para Infobae, Ineco brindó claves para cambiar hábitos y reducir el “piloto automático”

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Hombre joven sentado en un banco, mirando una torre del reloj de ladrillo y piedra con esfera blanca y números romanos. Hojas de otoño flotan en el aire.
El cerebro construye la percepción del tiempo según la cantidad y calidad de recuerdos, no por el paso de las horas (Imagen Ilustrativa Infobae)

*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.

La percepción del tiempo no depende únicamente del reloj. La rutina, el estrés, la atención y la forma en que construimos nuestros recuerdos hacen que algunos períodos parezcan pasar “volando”.

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“¿En qué momento llegamos a julio?”, “No puedo creer que ya haya terminado el primer semestre”, “Los años pasan cada vez más rápido”. Son frases que se escuchan con frecuencia y que reflejan una percepción compartida por muchas personas.

Aunque el paso del tiempo es objetivo, la forma en que lo experimentamos no lo es. La ciencia sabe desde hace tiempo que el cerebro no registra el tiempo de manera lineal: la percepción depende de cuánto prestamos atención a lo que vivimos, de las emociones que experimentamos y de la manera en que esos momentos quedan almacenados en la memoria.

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“El cerebro no registra el paso del tiempo como si fuera un cronómetro. Nuestra sensación de cuánto duró un período está muy influida por la cantidad y la calidad de los recuerdos que logramos construir durante ese tiempo“, explica el doctor Guido Dorman, Jefe del Departamento de Neurología Cognitiva de INECO.

La rutina hace que el tiempo parezca acelerarse

Influencia negativa del multitasking en la eficiencia laboral y bienestar personal - (Imagen Ilustrativa Infobae)
La rutina diaria y la multitarea dificultan que el cerebro registre nuevas experiencias de forma significativa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando los días son muy similares entre sí, el cerebro necesita procesar menos información nueva. Muchas actividades se vuelven automáticas y demandan menos recursos atencionales.

Como consecuencia, se generan menos recuerdos diferenciados. Al mirar hacia atrás, esa etapa parece haber transcurrido mucho más rápido que otra llena de novedades.

Los momentos novedosos obligan al cerebro a prestar más atención y generan una huella mnésica más rica. Por eso un viaje, un cambio laboral o el nacimiento de un hijo suelen recordarse como períodos mucho más extensos que meses enteros de rutina“, agrega el doctor Dorman.

Vivir en piloto automático

Una pareja sentada juntos pero claramente distraídos y distantes, cada uno absorto en sus propios pensamientos. La imagen captura un momento de desconexión en una relación, donde la falta de interacción y la monotonía pueden llevar a problemas como la infidelidad. Ilustra la complejidad de mantener vínculos afectivos fuertes y la necesidad de esfuerzo y comunicación para superar los desafíos en las relaciones amorosas. (Imagen ilustrativa Infobae)
La rutina diaria reduce la cantidad de recuerdos diferenciados, haciendo que el tiempo parezca pasar más rápido (Imagen ilustrativa Infobae)

Desde la Psicoterapia Cognitiva, esta sensación también tiene otra explicación: muchas veces las personas transitan sus días resolviendo tareas de manera automática, con la atención puesta permanentemente en lo que sigue.

“Vivimos respondiendo mensajes mientras trabajamos, pensando en la reunión de la tarde mientras almorzamos o planificando el día siguiente antes de terminar el actual. Cuando nuestra atención está constantemente proyectada hacia adelante, disminuye la posibilidad de registrar plenamente la experiencia presente“, explica la licenciada Belén Tarallo, miembro del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de INECO.

La especialista señala que no es el tiempo el que necesariamente pasa más rápido, sino que el cerebro registra menos información significativa sobre lo que vivimos.

Primer plano de manos planificando compras en agenda con calculadora. Al fondo, una lavadora, televisor, aspiradora sin cable y mobiliario de terraza.
Cambiar pequeños hábitos ayuda a que los días no parezcan repetidos y a generar recuerdos más duraderos (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Muchas personas sienten que los meses ‘desaparecen’. En realidad, lo que suele ocurrir es que hubo pocas experiencias que rompieran la rutina o que fueran vividas con suficiente presencia como para transformarse en recuerdos claros. Cuanto menos registramos lo cotidiano, más breve nos parece cuando miramos hacia atrás“, sostiene la licenciada Tarallo.

La sensación permanente de falta de tiempo, la sobrecarga laboral y el estrés sostenido pueden reforzar esta experiencia.

Cuando el cerebro funciona en modo de resolución constante de problemas, prioriza la eficiencia sobre el registro consciente de las experiencias.

Esto explica por qué muchas personas sienten que las semanas “se escapan” sin haber podido disfrutarlas.

Qué hacer para que el cerebro registre más experiencias

Recomendaciones para incorporar pequeños cambios que ayuden a salir del piloto automático y generar recuerdos más ricos.

EJERCICIOS INECO 3/7/26

Modificar un recorrido, probar una actividad nueva o aprender una habilidad diferente aporta estímulos que el cerebro registra con mayor intensidad.

EJERCICIOS INECO 3/7/26

La multitarea reduce la atención y dificulta la consolidación de los recuerdos. Dedicar unos minutos de atención plena a una actividad mejora la experiencia y la memoria.

EJERCICIOS INECO 3/7/26

Planificar encuentros, paseos o experiencias diferentes durante la semana ayuda a que los días no resulten indistinguibles entre sí.

EJERCICIOS INECO 3/7/26

Las interrupciones constantes fragmentan la atención y hacen más difícil registrar lo que estamos viviendo.

EJERCICIOS INECO 3/7/26

Durante el sueño el cerebro consolida gran parte de los recuerdos formados durante el día.

EJERCICIOS INECO 3/7/26

Detenerse unos minutos para observar el entorno, registrar las emociones o simplemente prestar atención a una conversación favorece la construcción de recuerdos más duraderos.

EJERCICIOS INECO 3/7/26

Sentir que siempre hay algo pendiente puede impedir disfrutar el presente. Aprender a hacer pausas y reconocer los propios límites también forma parte del cuidado de la salud mental.

“El objetivo no es hacer que el tiempo pase más lento, porque eso no depende de nosotros. Lo que sí podemos hacer es vivir con mayor presencia, incorporar experiencias significativas y permitir que el cerebro construya recuerdos más ricos. Muchas veces esa es la diferencia entre sentir que la vida se escapa o sentir que realmente la estamos viviendo“, concluye la licenciada Tarallo.

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