
En Argentina, cada año más de 22.000 mujeres reciben un diagnóstico de cáncer de mama y unas 7.000 mueren por esta causa, según el Instituto Nacional del Cáncer. Aunque los avances médicos permiten que más del 90% de los casos detectados a tiempo se cure, miles de mujeres siguen enfrentando barreras que van más allá de la consulta médica. El desafío principal es la falta de información y la desigualdad en el acceso a la salud, fenómenos comunes en toda América Latina y que afectan de manera particular a las poblaciones más vulnerables.
Poca información, grandes riesgos
El Índice de Concientización sobre el Cáncer de Mama en Argentina 2025, realizado por la Fundación Instituto Natura y Avon, revela que solo 4 de cada 10 mujeres en el país cuentan con información suficiente para cuidar su salud mamaria.
PUBLICIDAD
Desde la Fundación, sostiene: “El Índice nos muestra que todavía tenemos una oportunidad muy concreta: seguir fortaleciendo la información y ampliar la forma en que hablamos del cuidado de la salud mamaria”.
El estudio también subraya que el 57% de las mujeres está dispuesta a modificar hábitos para reducir el riesgo de cáncer de mama, aunque el 42% no menciona ningún hábito saludable específico cuando se le pregunta espontáneamente.
PUBLICIDAD
La mamografía y los controles médicos periódicos son herramientas centrales para la detección temprana, pero la falta de acceso a información clara y el desconocimiento de prácticas preventivas limitan el alcance real de estas estrategias. Desde la Fundación remarcan que “hablar de salud de las mujeres también implica promover información clara, accesible y sostenida en el tiempo”.

Barreras estructurales y desigualdad de género
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la salud de las mujeres y las niñas “es motivo de especial preocupación porque en muchas sociedades se ven desfavorecidas por una discriminación arraigada en factores socioculturales”.
PUBLICIDAD
Entre los elementos que perpetúan estas desigualdades figuran la pobreza, las normas sociales restrictivas, la falta de educación y el acceso limitado a servicios médicos. La pobreza tiende a suponer una mayor carga para la salud de mujeres y niñas, debido a prácticas de alimentación inadecuadas y a la exposición a combustibles inseguros.
La OMS reportó que en 2023 más de 700 mujeres murieron cada día por causas evitables relacionadas con el embarazo y el parto, la mayoría en países de ingresos bajos o medios. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) impulsa proyectos para reducir estas cifras, como la capacitación de equipos de salud en zonas rurales y el uso de tecnologías simples, de bajo costo, para manejar emergencias obstétricas.
PUBLICIDAD
En áreas rurales y periféricas de América Latina, el acceso a controles médicos continúa siendo limitado. Según la OPS, la hemorragia obstétrica sigue como una de las principales causas de muerte materna. Profesionales de la salud en zonas como la selva amazónica peruana relatan que la falta de personal y recursos provoca que mujeres lleguen tarde a los centros de salud, cuando ya es poco lo que se puede hacer. La introducción de tecnologías como el “traje antishock no neumático” y el “balón intrauterino” busca dar tiempo vital para salvar vidas mientras se logra la derivación a hospitales.

La OMS subraya que cada año mueren unas 287.000 mujeres por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto, el 99% en países en desarrollo. Las complicaciones maternas y el cáncer de mama forman parte de un cuadro más amplio de desigualdad sanitaria que se agrava en contextos de pobreza, violencia y discriminación.
PUBLICIDAD
La OPS y la OMS insisten en que la igualdad de género en la salud requiere acciones concretas para eliminar barreras y promover el empoderamiento de las mujeres. “La salud de la mujer es un elemento clave para el empoderamiento de la mujer. Las mujeres sanas tienen más probabilidad de estar empleadas y de tener mayores ingresos, lo que lleva a mayor movilidad social”, afirmó la asesora de género de la OPS, Aysa Saleh-Ramírez, en una nota previa para Infobae.
El Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, que se conmemora cada 28 de mayo, busca poner en primer plano estos desafíos. El acceso a información confiable y a controles médicos periódicos, así como la promoción de hábitos saludables, resultan esenciales para reducir la carga de enfermedad y mortalidad prevenible. Las cifras y testimonios dejan en evidencia que hablar de salud femenina implica mirar más allá de la consulta médica y abordar las raíces sociales que perpetúan las desigualdades.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La ciencia advierte sobre el impacto actual del uso de pantallas en la salud física y mental
Diversos estudios vinculan la exposición diaria a dispositivos digitales con mayor riesgo de depresión, fatiga visual, dolor crónico y alteraciones metabólicas, en una tendencia que afecta tanto a jóvenes como a adultos

Cuánto chocolate amargo conviene comer por día y qué porcentaje de cacao recomiendan
Distintas referencias médicas ubican la porción en una franja moderada y señalan que la composición del producto resulta decisiva para evaluar sus posibles aportes al bienestar emocional

Los cambios mínimos en el escritorio que reducen los dolores de espalda, cuello y hombros
El quiropráctico Andrew Bang, citado por Cleveland Clinic, explicó que una configuración ergonómica con la cabeza y la columna alineadas disminuye la tensión acumulada por horas frente a pantallas y tareas repetitivas

Por qué ir acompañado al médico puede ayudar a cualquier edad
Llevar a un familiar, una pareja o una persona de confianza a una consulta puede servir para recordar indicaciones, ordenar preguntas y entender mejor los pasos a seguir

Cuáles son los cinco alimentos más ricos en nutrientes, según un especialista
La propuesta recupera productos habituales de la dieta diaria y desplaza el foco de los llamados superalimentos hacia opciones más conocidas



