
Con el Mundial de Fútbol de 2026 cada vez más cerca, la circulación de sarampión y otros virus en Estados Unidos, México y Canadá sumó una preocupación sanitaria a la preparación del torneo: organismos internacionales, médicos y autoridades advirtieron sobre la necesidad de reforzar la vacunación antes de viajar.
La alarma creció después de que la Región de las Américas perdiera el estatus de eliminación del sarampión que había otorgado años atrás la Organización Mundial de la Salud, un dato que se vincula con caídas en la cobertura vacunal y con un aumento de personas susceptibles de contraer la enfermedad.
PUBLICIDAD
La advertencia no se limita al sarampión. La salud pasó a ocupar un lugar central en la planificación de los viajes internacionales, con riesgos que van desde la fiebre amarilla y el dengue hasta afecciones frecuentes como la diarrea del viajero.
Para quienes salgan al exterior por turismo, trabajo, estudios o visita a familiares, la recomendación es concreta: realizar una consulta de medicina del viajero antes de partir. Ese paso, que muchos postergan, puede definir la diferencia entre un viaje sin sobresaltos y un cuadro infeccioso lejos de casa.
PUBLICIDAD

La consulta previa al viaje debe hacerse entre cuatro y seis semanas antes de partir
Cada año, miles de argentinos viajan al exterior, pero una parte importante lo hace sin una evaluación médica previa. La medicina del viajero aparece allí como una especialidad que combina infectología, vacunación y asesoramiento personalizado según el destino, la duración de la estadía, las actividades previstas y las condiciones de salud de cada persona.
El doctor Alejandro Garcés, líder del Área de Calidad Médica de Helios Salud, explicó que la consulta no consiste solo en aplicar una vacuna, sino en evaluar riesgos concretos y diseñar una estrategia de prevención. Al definir el momento adecuado para esa visita, dijo: “La consulta ideal debe realizarse entre cuatro y seis semanas antes del viaje, porque algunas vacunas necesitan tiempo para generar inmunidad y otras requieren esquemas de varias dosis”.
PUBLICIDAD
Ese plazo previo cobra relevancia en un contexto de movilidad internacional intensa y de circulación de enfermedades infecciosas en distintas regiones. En el caso del Mundial 2026, la recomendación adquiere otra dimensión porque involucra a tres países anfitriones y a una concentración masiva de personas procedentes de distintas partes del planeta.

Hay destinos que requieren atención especial a las regiones tropicales y subtropicales. Entre ellas se encuentran Brasil, el Caribe, Centroamérica, el sudeste asiático y varios países de África, zonas donde existen riesgos sanitarios poco frecuentes o inexistentes en Argentina.
PUBLICIDAD
Entre las enfermedades más relevantes a considerar aparecen la fiebre amarilla, el dengue, la malaria, la fiebre tifoidea, la hepatitis A y B, la rabia y, en determinados destinos, la encefalitis japonesa o la meningitis meningocócica. A esa lista se agregan cuadros de alta frecuencia como la diarrea del viajero.
Ese trastorno afecta a entre el 20% y el 50% de las personas que viajan a zonas de riesgo. La amplitud de ese rango muestra que no se trata de una molestia menor ni excepcional, sino de uno de los problemas de salud más comunes en los viajes internacionales.
PUBLICIDAD
Garcés señaló que muchos pasajeros concentran su atención en una sola inmunización y dejan de lado otras medidas. “Muchos viajeros piensan en la vacuna de la fiebre amarilla porque saben que es obligatoria para entrar a ciertos países, pero hay un universo mucho más amplio de prevención que se desconoce. Por ejemplo, recomendaciones sobre alimentación, uso de repelentes, profilaxis para malaria o cómo manejar un botiquín básico en destino”, afirmó.

La vacuna contra la fiebre amarilla
Dentro de las exigencias sanitarias para viajar, se destaca un punto preciso: la vacuna contra la fiebre amarilla es la única requerida por el Reglamento Sanitario Internacional. Esa condición la convierte en un requisito formal de ingreso en determinados destinos y no solo en una recomendación médica.
PUBLICIDAD
Países como Bolivia, varios estados de Brasil, partes de África subsahariana y algunos destinos de Asia pueden solicitar el certificado internacional de vacunación al momento de la entrada. La exigencia depende del lugar visitado y obliga a revisar con anticipación los requisitos específicos de cada itinerario.
La aplicación debe realizarse al menos diez días antes del viaje. En la mayoría de los casos, una sola dosis otorga protección de por vida.
PUBLICIDAD
No todas las personas pueden recibir esa vacuna sin una evaluación particular. Embarazadas, lactantes menores de nueve meses, personas inmunocomprometidas o mayores de 60 años que se vacunan por primera vez necesitan un análisis específico antes de aplicársela.

Esa necesidad de individualizar la indicación es uno de los rasgos centrales de la medicina del viajero. El mismo destino puede implicar recomendaciones distintas según la edad, los antecedentes clínicos y el tipo de actividades previstas durante la estadía.
PUBLICIDAD
Esta dinámica también incluye lo que ocurre después del regreso, un aspecto menos conocido por muchos viajeros. La consulta médica no termina cuando la persona vuelve al país.
Algunas infecciones pueden manifestarse días o semanas después del retorno, incluso cuando el viaje ya terminó y los síntomas iniciales parecían leves. La malaria y el dengue son cuadros que pueden aparecer pasado un tiempo desde la vuelta.
En ese marco, la fiebre, los síntomas digestivos persistentes o las erupciones cutáneas luego de un viaje a una zona tropical constituyen un motivo de consulta inmediata. La recomendación es informar siempre el antecedente reciente de viaje para orientar la evaluación clínica.

Garcés remarcó que esa comunicación con el médico es indispensable aun cuando el malestar parezca menor. “Es fundamental que el paciente nos avise si tuvo síntomas durante el viaje o al volver, aun si parecen leves. Una fiebre que en otro contexto sería trivial, en alguien que volvió de una zona endémica de malaria es una urgencia”, advirtió.
La proximidad del Mundial 2026 potenció esas advertencias porque el torneo se celebrará en México y Canadá, además de Estados Unidos, y movilizará a aficionados desde múltiples regiones. En ese escenario, se enlaza el entusiasmo global por el fútbol con un problema de salud pública que exige prevención antes del embarque y atención médica también después del regreso.
La preocupación sanitaria crece, además, por el aumento de casos de sarampión en América, que encendió alertas entre organismos internacionales, médicos y autoridades gubernamentales. El desafío es impedir que una celebración deportiva de escala planetaria se convierta en un foco de nuevos brotes y de riesgos sanitarios con alcance global.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Día Mundial de la Tiroides: qué función cumple y cómo detectar problemas a tiempo
Cambios en el ritmo del corazón, el tránsito intestinal, el ánimo o el peso pueden ser señales que conviene evaluar con estudios y una consulta médica

Cuál es la enfermedad tiroidea que afecta la salud de los ojos y cómo reconocer sus señales de alerta
Los trastornos autoinmunes que afectan el equilibrio hormonal pueden provocar alteraciones en la salud visual y la calidad de vida. Detectar signos tempranos y conocer qué acciones agravan el cuadro resulta clave

Las pequeñas acciones diarias que alivian el estrés crónico
Aprender a reconocer las señales del cuerpo ayuda a manejar la tensión y encontrar calma en medio del ritmo acelerado, según la psicóloga Begoña G. Larrauri

Por qué sumar sandía puede marcar la diferencia en tu salud
Estudios recientes vinculan su consumo con una mejor calidad de la dieta, menor ingesta de azúcares añadidos y posibles efectos positivos sobre la función cardiovascular

Por qué nos cuesta hacer planes en solitario: las claves de los expertos para disfrutarlos
La incomodidad de ir a un bar, a un recital o viajar sin compañía suele nacer del temor a la mirada ajena, entre otros factores. Los consejos de especialistas




