Qué le pasa al cuerpo luego de una maratón: defensas debilitadas y señales internas del organismo sobre el esfuerzo extremo

Un informe realizado por The Telegraph, con aportes de especialistas en medicina deportiva, nutrición y podología, analizó las respuestas del sistema biológico tras completar una competencia de larga distancia, desde el impacto en músculos hasta las alteraciones fisiológicas

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Vista frontal de un grupo de corredores de maratón en una calle de la ciudad, con edificios altos al fondo y espectadores detrás de barreras.
El cuerpo inicia un proceso de desgaste y reparación tras correr una maratón de 42 kilómetros, según especialistas en medicina deportiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

Correr una maratón implica mucho más que completar 42,195 kilómetros. Detrás del cruce de la meta, el cuerpo inicia un proceso complejo de desgaste y reparación que puede extenderse durante días o semanas. Desde el impacto en los músculos hasta alteraciones en órganos internos, el esfuerzo extremo deja huellas que requieren recuperación adecuada.

Un informe publicado por The Telegraph detalló cómo responde el organismo en las horas y días posteriores a una carrera de resistencia, y qué medidas favorecen una recuperación adecuada, articulando para ello la visión de especialistas en podología, medicina deportiva y nutrición junto con evidencia científica sobre los efectos fisiológicos más relevantes.

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Impacto inmediato en el cuerpo tras una maratón

Los primeros signos aparecen en las zonas más exigidas durante la carrera. Los pies y tobillos soportan decenas de miles de impactos, lo que se traduce en dolor, inflamación y lesiones cutáneas.

La podóloga Heena Patel aseguró a The Telegraph que: “Es normal que sientas que tus pies han estado en guerra”. Ampollas, callosidades y uñas dañadas forman parte de este cuadro, impulsado por la fricción constante.

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Maratonista sentada en la acera con expresión de dolor, sujetando su tobillo derecho. Viste top blanco y shorts negros. Fondo borroso con otros corredores.
El impacto de una maratón en pies y tobillos se manifiesta en ampollas, lesiones cutáneas e inflamación por la fricción y los impactos repetidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

En esta etapa, advirtió: “Nunca intentes reventarlas en casa, ya que podrías infectarlas”, y recomendó métodos simples como baños de agua tibia con sal para facilitar el drenaje. Asimismo, sugirió masajes suaves para estimular la circulación: “La suave manipulación y el masaje relajarán los músculos, estimulando la circulación sanguínea y favoreciendo la recuperación”.

En paralelo, los riñones atraviesan un período de estrés significativo. Un estudio de la Facultad de Medicina de Yale identificó una relación entre la maratón y la lesión renal aguda temporal, con mayor incidencia durante el primer día posterior.

La Dra. Sherry Mansour, autora principal de la investigación, señaló la importancia de la hidratación y el equilibrio de sales para mitigar riesgos, especialmente en personas con condiciones previas.

Desgaste energético y daño muscular

Durante las primeras 48 horas, el organismo enfrenta un déficit energético considerable. Las reservas de glucógeno disminuyen de forma drástica, lo que obliga al cuerpo a recurrir a la grasa como fuente alternativa.

Infografía de un cuerpo humano translúcido corriendo, destacando órganos y sistemas impactados por una maratón con luz naranja, y texto sobre sus efectos y recuperación.
El dolor muscular de aparición tardía (DOMS) alcanza su máxima intensidad entre 48 y 72 horas tras la carrera (Imagen Ilustrativa Infobae)

El nutricionista Matt Lovell explicó al medio británico que este cambio influye en el rendimiento y en la fatiga: “El cuerpo se deshidratará, dependiendo de la cantidad de agua y electrolitos que hayas ingerido”.

La reparación comienza una vez finalizada la carrera y siempre que exista un aporte adecuado de nutrientes. Lovell destacó que “la mayor parte de los nutrientes y líquidos se pierden al correr, y después de la carrera comenzará el proceso de reparación y regeneración, siempre y cuando se aporten los nutrientes adecuados”. En ese sentido, la combinación de carbohidratos y proteínas favorece la recuperación del tejido muscular.

El daño en las fibras musculares también se manifiesta como doms (dolor muscular de aparición tardía). El Dr. Michael Joyner, de Mayo Clinic, explicó que este fenómeno alcanza su punto máximo entre las 48 y 72 horas.

“La gravedad de todo esto depende del nivel de entrenamiento de cada persona y de la velocidad a la que corrió”, subrayó. Además, remarcó la importancia del movimiento moderado: “Lo principal es el ‘descanso activo’, que consiste en ejercicio ligero”.

Efectos en el sistema inmunológico y musculoesquelético

El impacto de una maratón no se limita al sistema muscular. El sistema inmunológico también se ve comprometido en los días posteriores. Este fenómeno, conocido como ventana abierta, reduce temporalmente la capacidad del organismo para combatir infecciones. Investigaciones del Dr. David Nieman indican un aumento del riesgo de enfermedades respiratorias tras este tipo de esfuerzo.

Vista cercana de una persona de espaldas con una mano en su hombro derecho, mostrando una expresión de dolor o incomodidad en su rostro.
Las ondas de choque generadas durante la carrera se transmiten más allá de las piernas y explican molestias en hombros y espalda (Imagen Ilustrativa Infobae)

El desgaste se extiende al sistema musculoesquelético en su conjunto. Cada zancada genera ondas de choque que se propagan por el cuerpo, lo que explica la aparición de dolor en zonas como hombros o espalda.

Damian McClelland, especialista en servicios musculoesqueléticos, señaló: “Este dolor se debe a la inflamación causada por microdesgarros musculares provocados por un ejercicio al que el cuerpo no está acostumbrado”.

Estudios recientes refuerzan esta idea. Una investigación publicada en The Journal of Strength and Conditioning Research, identificó biomarcadores de inflamación presentes hasta 9 días después de la carrera, lo que evidencia un proceso de reparación prolongado.

Cambios hormonales y otras señales internas

El esfuerzo extremo también altera el equilibrio hormonal. El Dr. Dane Vishnubala indicó que los niveles de cortisol aumentan mientras que la testosterona disminuye, una respuesta asociada al estrés físico. Estas variaciones pueden persistir durante varios días antes de normalizarse.

Un corredor con camiseta azul y dorsal 247, visiblemente sudoroso, avanza por una calle urbana flanqueada por rascacielos y con otros atletas al fondo.
El aumento del cortisol y la baja testosterona forman parte de los cambios hormonales por el esfuerzo, que pueden persistir tras correr largas distancias (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otra señal interna es la posible presencia de sangre en la orina. Este fenómeno se vincula con la liberación de mioglobina, una proteína muscular que se filtra a través de los riñones tras el daño tisular. Aunque suele desaparecer en pocas horas, su persistencia requiere evaluación médica.

Claves para una recuperación óptima

Los especialistas coincidieron en que la recuperación depende de múltiples factores, pero destacaron algunos pilares fundamentales: hidratación, nutrición adecuada, descanso y actividad física ligera. El retorno al entrenamiento no responde a un plazo fijo, sino a la evolución individual.

El enfoque principal debe estar en la recuperación activa, basada en ejercicios de bajo impacto y un aumento progresivo de la intensidad”, enfatizó el Dr. Vishnubala. Además, destacó la relevancia del sueño, una alimentación equilibrada y el control del estrés para restablecer el funcionamiento del organismo.

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