Pérdida auditiva: cuáles son las 6 señales sutiles que los especialistas advierten no ignorar

Según informó The Independent, variaciones discretas en la manera de percibir los sonidos diarios, desde subir el volumen de dispositivos hasta dificultades para seguir conversaciones en ambientes ruidosos, pueden indicar un problema incipiente que requiere evaluación profesional

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Primer plano de un oído humano interactuando con una vibrante onda sonora, ilustrando el fenómeno de escuchar música y cómo las vibraciones sonoras afectan nuestra percepción auditiva. (Imagen ilustrativa Infobae).
La pérdida auditiva afecta de forma silenciosa y puede pasar desapercibida en sus etapas iniciales, según expertos (Imagen ilustrativa Infobae)

La pérdida auditiva puede desarrollarse de manera silenciosa, sin que quienes la padecen se den cuenta de inmediato. Son pequeños cambios en la forma de percibir sonidos cotidianos los que, según expertos, podrían indicar un problema incipiente. Reconocer estas señales tempranas resulta fundamental para actuar a tiempo y evitar que la condición afecte la calidad de vida.

Se trata de un problema creciente con impacto global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que para 2050 casi 2.500 millones de personas tendrán algún grado de deterioro auditivo, y más de 700 millones necesitarán algún tipo de rehabilitación.

La pérdida auditiva se considera una discapacidad sensorial cuando la reducción supera los 35 decibelios (dB) en el oído que escucha mejor. Cerca del 80% de los afectados reside en países de ingresos bajos y medios, lo que refleja una brecha significativa en acceso a diagnóstico y tratamientos. Además, la incidencia aumenta con la edad: más del 25% de los adultos mayores de 60 años presenta una pérdida auditiva.

Primer plano de una mujer de edad media con el ceño fruncido tocándose la oreja izquierda con la mano derecha, expresión de malestar.
Más de 1000 millones de adultos jóvenes corren el riesgo de sufrir una pérdida permanente y prevenible por exposición a ruidos intensos u otros factores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según un informe realizado por The Independent, estudios recientes destacaron que gran parte de la población experimenta dificultades auditivas sin haber recibido un diagnóstico formal.

Expertos del Instituto Nacional Real para Personas Sordas (RNID) y otorrinolaringólogos del Reino Unido alertaron sobre situaciones que muchas personas pasan por alto, pero que podrían ser indicios de un deterioro en la audición.

1. Subir el volumen del televisor

Uno de los primeros signos visibles de pérdida auditiva se observa en la forma en que se ajusta el volumen de dispositivos electrónicos. El fonoaudiólogo Ryan Reid señaló a The Independent: “Una de las cosas más comunes que los miembros de la familia suelen notar primero es que el volumen del televisor va subiendo cada vez más”.

Reid explicó que quienes empiezan a tener dificultades auditivas no siempre perciben la falta de claridad en el sonido, y subir el volumen no garantiza que comprendan mejor el contenido.

Señora apuntando al televisor con el control remoto desde el sillón (Imágen ilustrativa Infobae)
El aumento gradual del volumen del televisor representa uno de los primeros signos de pérdida auditiva en adultos (Imágen ilustrativa Infobae)

Los familiares suelen ser los primeros en detectar este cambio: “La gente a menudo no se da cuenta de que el volumen del televisor está subiendo poco a poco hasta que entra alguien con audición normal”.

2. La sensación de que otros murmuran

La pérdida auditiva temprana afecta primero a las frecuencias altas, lo que dificulta comprender consonantes como la S, F, T y SH. El fonoaudiólogo advirtió que “si tienes dificultades para oír o crees que la gente murmura, es señal de que no lo estás oyendo como debería”.

La distorsión en la percepción del habla hace que quienes padecen esta condición interpreten mal las palabras, generando la sensación de que los demás no hablan claramente.

3. Pedir repetición de palabras o frases

Otra señal clave es la necesidad constante de pedir que se repitan las frases. “Este es un mecanismo de defensa común para las personas que empiezan a tener problemas de audición”, afirmó Reid. Esto se manifiesta con preguntas frecuentes como “¿Perdón, qué dijiste?”, especialmente en conversaciones en grupos pequeños.

Un hombre mayor con audífono se lleva la mano a la oreja mientras su hijo le habla en una cocina luminosa. Hay una taza y un plato en la mesa.
Pedir repetidamente la repetición de frases evidencia problemas auditivos que suelen detectarse en conversaciones grupales (Imagen Ilustrativa Infobae)

4. Dificultades en ambientes ruidosos

Los problemas auditivos se intensifican en lugares con ruido de fondo, como restaurantes o reuniones sociales. Reid explicó que la combinación de múltiples sonidos enmascara la voz de la persona que se desea escuchar.

“En una cafetería, por ejemplo, hay muchos ruidos a la vez: la cafetera, los niños llorando, los platos y la gente charlando. Muchos de esos sonidos enmascaran lo que uno realmente puede oír”, detalló el experto a The Independent.

Este esfuerzo constante del cerebro por interpretar lo que se escucha puede generar fatiga auditiva, dejando a las personas agotadas tras interactuar en entornos ruidosos.

5. Aislamiento social progresivo

Con el tiempo, quienes tienen problemas auditivos pueden evitar situaciones sociales para no enfrentar ambientes difíciles. Reid ejemplificó: “Un familiar que de repente deja de asistir a un club que antes disfrutaba podría haberlo hecho porque no oye bien en ese entorno social”. Este aislamiento puede ser una estrategia inconsciente para evitar la frustración de no poder participar plenamente en conversaciones.

Mujer anciana sentada en sillón oscuro, mirando por ventana. Lleva chaqueta azul y pantalones grises. La habitación tiene papel tapiz y fotos en una mesa.
El aislamiento social es una consecuencia frecuente en quienes experimentan pérdida auditiva y evitan reuniones por dificultades en la comunicación (Imagen Ilustrativa Infobae)

6. Malinterpretar palabras con frecuencia

Otro indicio de pérdida auditiva es la interpretación errónea de palabras. Reid señaló que “a menudo malinterpretan las palabras y las entienden incorrectamente”. Muchas personas intentan disimular estos errores, pero constituyen un signo que merece atención profesional.

Diferencias entre pérdida de audición y sordera

La OMS distingue entre diferentes grados de afectación auditiva. Se habla de pérdida de audición cuando la capacidad auditiva es inferior a la de una persona con audición normal, definida como un umbral de 20 dB o mejor en ambos oídos. Esta condición se clasifica en leve, moderada, moderadamente grave, grave o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos, dificultando la audición de conversaciones o sonidos fuertes.

En los casos leves, moderados o graves, las personas suelen ser consideradas “duras de oído”. Muchas pueden comunicarse verbalmente y, en ciertos casos, utilizan dispositivos como auxiliares auditivos, implantes cocleares o subtítulos para facilitar la comunicación.

En cambio, las personas sordas presentan una pérdida profunda, oyen muy poco o nada, y en general requieren implantes cocleares o sistemas de comunicación alternativos, como la lengua de signos, para participar plenamente en la vida cotidiana.