
La faringitis estreptocócica es comúnmente considerada una infección de la infancia, pero investigaciones recientes señalan que puede dejar secuelas duraderas en el sistema inmunológico y, en pocos casos, desencadenar enfermedades autoinmunes, trastornos neurológicos o fatiga crónica.
Esta relación, analizada por National Geographic, ha motivado a la comunidad científica a estudiar en profundidad cómo una infección frecuente en niños y adolescentes puede provocar complicaciones prolongadas.
PUBLICIDAD
Faringitis estreptocócica: una infección frecuente y sus riesgos
La faringitis estreptocócica se sitúa entre las infecciones bacterianas más habituales a nivel mundial, con cerca de 600 millones de casos al año. Su origen está en el estreptococo del grupo A, bacteria que se propaga por contacto cercano.
Los principales síntomas son dolor al tragar y ganglios inflamados en el cuello. A diferencia de infecciones virales, no suele producir tos ni secreción nasal. La mayoría de las personas se recupera tras un ciclo de antibióticos o unos días de evolución. Sin embargo, National Geographic aclara que, en ciertos casos, pueden aparecer efectos adversos semanas o meses después de la infección inicial.
PUBLICIDAD

Estas complicaciones pueden afectar la garganta, el corazón, las articulaciones, la piel, vasos sanguíneos y el sistema nervioso. Tal alcance multisistémico impulsa el interés médico y científico.
El vínculo entre las infecciones y las enfermedades autoinmunes
La conexión entre la infección por estreptococo del grupo A y cuadros autoinmunes se documenta desde finales del siglo XIX, con afecciones como la fiebre escarlatina o la fiebre reumática. En la década de 1990 se identificó el síndrome neuropsiquiátrico pediátrico autoinmune asociado a infección estreptocócica (PANDAS), que implica la aparición súbita de tics o síntomas obsesivo-compulsivos en niños tras pasar la infección.
Las enfermedades autoinmunes surgen cuando el sistema inmunológico pierde la capacidad de distinguir entre elementos externos y los propios tejidos, atacando órganos sanos. Estos pacientes suelen necesitar medicación permanente y sufren dolor crónico y fatiga.
PUBLICIDAD
El médico Ilan Shapiro expresó a National Geographic: “El sistema inmunológico está diseñado para proteger de infecciones, pero a veces se confunde y ataca el tejido sano”.
Por su parte, el especialista Scott Hadland, jefe de medicina adolescente en Mass General Brigham for Children, señaló que quienes enfrentan enfermedades autoinmunes postinfecciosas “luchan por asistir a la escuela, realizar actividades habituales y compartir con amigos”.
La susceptibilidad a estas complicaciones depende tanto de factores genéticos como ambientales. Sin embargo, los mecanismos exactos permanecen bajo investigación.
Mecanismos inmunológicos detrás de las complicaciones

El mimetismo molecular es un proceso en el que las proteínas del estreptococo del grupo A imitan componentes propios del organismo, lo que puede llevar al sistema inmunitario a atacar tejidos sanos, además de la bacteria invasora.
PUBLICIDAD
“El mimetismo molecular ocurre cuando el sistema inmunológico fabrica anticuerpos para combatir la bacteria, pero esos anticuerpos reconocen proteínas similares en el propio cuerpo, y las dañan también”, detalla Hadland.
Un mecanismo adicional es la respuesta inmunológica inespecífica. En este escenario, el estreptococo libera un superantígeno, lo que desata una reacción inflamatoria generalizada, afectando no solo al germen sino también a tejidos saludables. La especialista Cassandra Calabrese lo describe como una “alarma inmunitaria generalizada” con potencial para dañar órganos propios.
Por otro lado, estudios recientes indican que la reactividad posinfecciosa puede alcanzar al cerebro. Algunas células inmunitarias activadas tras una faringitis logran traspasar la barrera hematoencefálica, una estructura protectora frente a agresiones externas. Esto puede conducir a inflamación en el sistema nervioso central y manifestaciones neurológicas, como ocurre en PANDAS.
PUBLICIDAD
Complicaciones en debate: fatiga crónica tras la infección
El vínculo entre la faringitis estreptocócica y el síndrome de fatiga crónica (SFC) genera controversia entre expertos. El SFC se caracteriza por un cansancio extremo duradero, de al menos seis meses, que no mejora con reposo, y no se clasifica como enfermedad autoinmune clásica.

Según Calabrese, citada por National Geographic, “la evidencia detrás de la causa del síndrome de fatiga crónica aún está bajo investigación”. El especialista Jason Nagata explicó que “algunas personas sí reportan el inicio de síntomas tipo SFC tras una infección por estreptococo”.
Investigaciones recientes han detectado en pacientes con SFC una respuesta inmune innata intensificada frente a señales microbianas, lo que sugiere un sistema inmunológico en constante alerta mucho tiempo después de la infección.
PUBLICIDAD
No obstante, Zara Patel matizó que “los datos son mayormente correlacionales, y todavía no existe evidencia robusta que demuestre una causalidad directa”. Shapiro añadió que tampoco está demostrado si el estreptococo actúa como único detonante o solo es uno de varios posibles actores implicados. Por tanto, la relación entre la bacteria y el SFC sigue bajo estudio, sin conclusiones definitivas.
Pronóstico y medidas para reducir el riesgo
La inmensa mayoría de personas con faringitis estreptocócica se recupera completamente y las complicaciones graves son muy poco frecuentes, de acuerdo con National Geographic. El diagnóstico temprano, mediante un hisopado de garganta, y el tratamiento oportuno con antibióticos son esenciales para prevenir problemas inmunológicos posteriores.
PUBLICIDAD

Zara Patel recalcó que este procedimiento “puede ser el paso crucial para avanzar rápidamente con el tratamiento adecuado y prevenir problemas inmunitarios posinfección”. Shapiro advirtió también que el riesgo de complicaciones aumenta si hay infecciones recurrentes, tratamientos tardíos o incompletos, o antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes.
Nagata insistió en la importancia de completar siempre el ciclo completo de antibióticos, incluso si los síntomas desaparecen pronto. Además, recomendó rutinas de higiene cotidiana: lavado frecuente de manos, no compartir vasos o cubiertos y permanecer en casa durante el período infeccioso.
Las complicaciones duraderas asociadas a la faringitis estreptocócica afectan a pocos pacientes y la mayoría de quienes reciben atención adecuada consigue una recuperación total, concluyó National Geographic en su análisis.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo lavar verduras según su tipo para eliminar tierra y prevenir bacterias en la cocina
La FDA y expertos en ciencias de los alimentos detallaron por qué se deben higienizar las piezas antes de pelarlas y advirtieron que volver a lavar ensaladas embolsadas puede ser un error

Cuántos pasos por día pueden ayudar a controlar la presión arterial y reducir el riesgo cardiovascular
Estudios en personas con hipertensión analizaron la cantidad y el ritmo de caminata. Los resultados muestran beneficios progresivos, sin una meta única para todos

¿Se puede optimizar la fertilidad? Qué dice la ciencia sobre hábitos, suplementos y mitos en redes
La edad y la calidad de los gametos son factores determinantes, pero el contexto metabólico y el estilo de vida también influyen en la salud reproductiva. Qué rol tienen la alimentación y los suplementos, y qué recomiendan los especialistas al buscar un embarazo

Por qué es importante fortalecer las muñecas y cómo lograrlo con ejercicios sencillos
Las rutinas recomendadas por especialistas implican el uso de pelotas, bandas elásticas y mancuernas para lograr autonomía y prevenir problemas futuros

9 colaciones saludables para fortalecer la flora bacteriana y prevenir la inflamación
Un informe de la revista Vogue recopiló las mejores opciones de tentempiés basados en alimentos enteros que combinan proteínas y fibras solubles para cuidar el colon


